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Los hijos (VII)

Los hijos (VII)

... bueno pues ya iniciada en el proceso reproductivo, este ‘incidente’, el ‘estar con el mes’, ‘con la cosa’, ‘tener la regla’ etc técnicamente la menstruación y más coloquial, aunque vulgar, tener el período, por aquello de que es algo que se repetirá con mas o menos regularidad, cada 28 días (las 4 fases lunares) y se prolongará durante 30 ó 40 años y que solo se interrumpirá cada vez que se embarace. En tiempos relativamente cercanos, de nuestros abuelos, eran muy corriente los 6 embarazos, siendo casi hasta los 9 normal y no exagerado 12, eso sí mucha mortalidad infantil. Era un ‘amor sin barreras’. Realmente no era amor, era buscar brazos para el campo, hombres para las guerras y, tristemente, alguna mujer para resolver todo el trabajo hogareño y la atención necesaria en todos los órdenes al macho.
En el momento actual, cambio radical, el trabajo femenino, los gastos de estructura y mantenimiento del hogar, el coche o los coches, electrodomésticos de todo tipo, teléfonos movibles que no móviles, solo se mueven cuando los mueven, y demás bazas del consumismo, desaconsejan una procreación mayor, es insostenible, la especie decae mas cuanto el país mas ‘desarrolla’ y, sin embargo, reprobamos la inmigración, yo el primero, cuando esta es incontrolada, como ocurre actualmente que implica mayor precariedad y delincuencia.
Volviendo al asunto que nos ocupa, el macho es el mas beneficiado en la mutación, solo crecimiento de atributos en general, ‘fabricación’ de esperma, pero sin ‘sufrimientos’, a lo mas, en el terreno sexológico, se puede plantear una circuncisión no habitual entre católicos o fimosis para adecuar el aparato, diríamos, malformado, algo de lo que por ignorancia y falta de información en el momento adecuado sufrí en mis carnes, nadie me informó y yo ignoraba si era normal o no mi caso, encima un ‘doctor clásico’ de la época me ridiculizó por la pregunta y me dijo que yo no tenía problema alguno y que la sanidad no estaba para esas imbecilidades, con lo que me privó de un mejor funcionamiento... (agua pasada)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XIV)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XIV)

... Era bonito observar como aerodinámicas lanchas y helicópteros iban y venían para transportar a la tripulación, libres de servicio y a visitantes con credencial para ello, en alarde de exhibición. El resto de la unidad en servicio, destructores, fragatas y demás componentes del parcial de la unidad, atracaba en el interior del puerto. Todos ellos eran también muy visitados en su exterior, los marines de vez en cuando arrojaban para regocijo de los niños, los famosos chicles mentolados americanos. Esos días las Ramblas de se animaban. El barrio chino, era muy frecuentado para ‘espabilar’ bolsillos y dejar unos cuantos dólares, por los ‘servicios prestados’. Los tugurios escanciaban todo tipo de alcohol de baja calidad a los ‘sedientos marines’. Una policía naval propia, dotada de impresionantes ‘ejemplares’ , imponían, rápidamente, el posible desorden o desmán que los efluvios del alcohol provocaran a descontrolados beodos que se atrevieran a alterar el orden y, enseguida’ eran reclutados a sus respectivas naves, para cumplir el arresto que les correspondiera a tenor de sus desmanes.
En otro apartado descomunal del muelle, tuve la suerte de contemplar el amarre y estancia en escala de dos transatlánticos de lujo de la época, los mayores, después del Queen Elisabeth I, británico, esto eran americanos, el ‘Constitution’ y el ‘Independence’, lujosas naves americanas que hacía cruceros a través del mundo, con mas de 300 metros de eslora.. Refiriéndome a este asunto, tuve la fortuna de embarcar, en visita portuaria claro, en un lujoso crucero italiano, el ‘Julio César’. Mostraban el barco con un pase especial que ignoro como conseguiría mi padre, pero nos quedamos extasiados de contemplar su lujosa interioridad. Hasta recuerdo que viendo el comedor dispuesto para las comidas, un camarero me dio unos panecillos.
Hacia primeros de los 50, los dos hermanos menores de mi padre, Emilio y Carmelo, ambos de veintitantos años, emprendieron desde ese puerto la aventura de emigrar a la Argentina. Como detalle que recuerdo referente al puerto, desde allí había una línea regular que unía Barcelona con Mallorca. Unos barcos de escaso tonelaje pero, en aquel momento, aparentes, daban ese servicio.
Mis padres, haciendo algo excepcional, hicieron esa singladura para pasar unos días en la isla en plan vacaciones, algo inédito para nuestra modesta situación, pero algo merecían en su vida. A nosotros, a mi hermana Pilar y a mi nos encomendaron a la pareja de la Guardia Civil que hacía el turno del tren, nos mandaron a Madrid, con mis abuelos maternos...

Los hijos (VI)

Los hijos (VI)

... Estamos llegando a etapa de gran conflictividad, el proceso de transformación, el paso de la niñez, infancia al aprendiz de adulto, el momento de la pubertad. Esta metamorfosis es desigual en ambos géneros. El proceso hormonal varía según se sea macho o hembra. No voy a entrar en detalles técnicos que no proceden al desarrollo del artículo, no es ese el objetivo, pero si repararé en detalles generales. Un incipiente vello púbico se desarrolla en ambos. En el macho el vello se extiende con mayor apreciación por el rostro, dando origen al inicio de un bigote y unas patillas, que poco a poco se irán extendiendo por toda la parte inferior del rostro. Esto se produce con mas o menos intensidad, es muy variable. En esa misma circunstancia el vello se desarrolla por diferentes partes del cuerpo, pecho, axilas, piernas, pero siempre, como digo, dependiendo de la genética de cada uno, tanto en vello como en otras variaciones. En la hembra, la zona pectoral empieza a tener un desarrollo, un agrandamiento del pezón y, también difiriendo en cada caso, el crecimiento del pecho. Al inicio de estas modelaciones extra e intra corpóreas, surgen unas manifestaciones de, llamaríamos, ‘desazón o descubrimiento sexual’, que no es que sean las primeras, pues según estudios, éstas ya asoman en edades muy tempranas, en los inicios de la infancia, pero el niño carece de consciencia clara del ‘ardor’. En la edad púber es cuando se confabulan la mente y el instinto y esa mezcla origina una estimulación proclive al inicio real del sexo.
Gran peligro, el sujeto es muy inmaduro y el uso de la nueva facultad sin conocimiento de causa puede llevar a situaciones no deseadas. Por una parte, la desinformación, por lo menos en mis tiempos y no hace tanto. Si la puesta en práctica de este nuevo descubrimiento es autopráctica, denostada y perseguida en mi adolescencia con amenazas de consecuencias devastadoras del organismo, pues como digo, si es autopráctica, la cosa no va mal, porque desahoga y no problematiza. Malo es el intercambio de experiencias por las consecuencias no reguladas, consabidas e indeseadas.
La hembra, como siempre avanzada en todo, soporta una mayor mutación, empieza a preparar su organismo para la procreación. La primera manifestación ‘cruel’ es la primera vez que se encuentra con un derrame sanguíneo que fluye de su vagina y chorrea por sus piernas, inesperado, sin previo aviso, puede traumatizar, hoy en día menos, la información y conocimiento es diferente, mis contemporáneas y con posterioridad ignoraban bastante, las madres no se habían anticipado y sufrían un sobresalto tremendo. Cuando les ‘venía’ como vulgarmente se dice recurrían a amigas algo mayores para recabar conocimiento, a veces, no sin temor decían a la madre que, por fin, tomaba la determinación de dar alguna explicación, pero claro su propia mala instrucción no daba para mucho, a ella le informaron menos, por tanto no era ‘la profesora ideal’ ...

Los hijos (III)

Los hijos (III)

... Bien en este tercer capítulo abordo las sucesivas etapas del ‘monstruito’ que ‘creamos en este laboratorio de la vida’ cual doctores Jekyll. Un día nos deleita con sus agitaciones de manos, mira, se fija, imita gestos y empieza a articular desconocidos sonidos que asociamos al ingrediente básico de la cocina hispana, tan denostado por muchos europeos, el ajo. Ese sonido gutural que emite el niño por supuesto nada tiene que ver con este bulbo liliáceo. Es un gorgorismo que emite al salir aire de su interior y que se encargan de modular las cuerdas vocales. En ese momento, a esos meses, un cachorrito de cualquier especie, salta, corre, rastrea y más. Claro se me dirá, pero al ser su ciclo de vida teóricamente más breve y su coeficiente de empleo de la inteligencia van a ser muy inferiores. No podrá hablar, ni pensar. ¡Coño, otra vez! ¡ojalá! un buen número de nuestros vástagos no hablaran algún día de mas y a destiempo, ni pensaran tan retorcidamente. Se acerca un próximo proceso. El mantenimiento de la verticalidad, dar los primeros pasos. Similar a cuando nos cuentas sobre la evolución de las especies a colación de las teorías, sobre ello, de Charles Darwin. El niñ@ (para que no se ofenda nadie, utilizo la forma masculino/femenino, pero en adelante no volveré a usar), como diría el Sr. Ibarretxe y tanto político que les encanta diferenciar el género, nunca antes se había empleado esta forma, él dice los vascos y las vascas, no es el único en esta disquisición gilipollesca, claro es política para la obtención de mayor número de papeletas de las cajas tontas, las urnas.
El niño en esta etapa se tambalea, solo ha bebido leche y ha comido algún potito y ya se tambalea. En otro momento de su vida el tambaleo, la oscilación le provendrá de medios menos puros que los citados, Esos movimientos titubeantes se deberán a influencias de botellón, polvos y pastillas. ¡Dios nos libre!...

Los hijos (IV)

Los hijos (IV)

... ya tenemos al niño andando, vacila pero camina, después de un gateo previo, observa, aprende, balbucea algo, sin sentido aparente, pero es su expresión, sus ganas de intervenir. Le asoman huesecitos blancos en sus desnudas encías, va cambiando hábitos alimentarios. La tarea de la madre aumenta por un lado, disminuye por otro. Como la definición de las propiedades físicas de la materia, “la materia ni se crea ni se destruye, únicamente, se transforma”.
Bien pronto estableceremos la medición del tiempo de su vida en añitos, pasará el momento de la cuenta en meses. Seguiremos comprando ropa; él crece y crece. De buenas a primeras nos tenemos que plantear el asunto de la guardería (sigo hablando en tiempo presente, claro, mi guardadora fue siempre mi madre), pero no solo porque la mujer trabaje, sino porque al niño hay que acostumbrarlo a la relación, buscar su realización, como tanto se dice (yo me realicé en solitario, mi hermana 10 años mayor que yo no era compañera de juegos ya, a lo sumo hacías prácticas de aprendiza de futura madre conmigo). Pasa el tiempo y le enganchan obligatoriamente en alguno de los corruptores y maniqueos sistemas de enseñanza, maleables a los vientos que promueven los políticos para su beneficio, hay que ir modelando al votante en ciernes, hay que sembrar.
Vive las ilusiones primarias del niño, los juegos infantiles, cada vez menos al uso, los Reyes, etc. Acaba de iniciarse en esos disfrutes e ignora que son efímeros. Los propios padres que tanto les ilusiona su inocencia, contribuyen a despertarle indeseado instintos. Por supuesto, se justifican, dicen que no pretenden eso...

Los hijos (V)

Los hijos (V)

...En ese primario desarrollo de su incipiente personalidad, se les pone tan al día que se les insta y conmina al uso y abuso de las nuevas técnicas, de tal forma, que, inconscientemente, se les resta su normal inocencia..
TV, vídeos, cine, game boy, playstation, móviles, etc, etc, robotizan al cachorro.
Con anterioridad, no tan lejana, yo la viví y no estoy fosilizado, una pelota de goma, una caja de pinturas, una pistola de madera o plástico para emular a los vaqueros de los ‘westerns’, de los que hoy en día ya no se les puede considerar ni violentas, comparados con el cine de casquería que nos domina. Unos muñecos, unos recortables, una cocinita, claro unos y otros, bajo la perspectiva actual, eran sexistas, influían negativamente en la personalidad. Nunca se ha utilizado tanto el término sexo para tanta tontería, en lugar de aplicar mas el seso.
¡Coño! O ¡Carajo!, para recurrir a ambas expresiones que diferencian el sexo. La naturaleza se encargó de marcar las diferencias y ellos tenían colita y ellas rajita y lo uno servía para hacer encaje, en su momento, en lo otro y hacer con ello que la especie no decayera.
Pues bien continuando con el engendro teledirigido de laboratorio, colaboramos en el espíritu de su dicha y bienestar. ¡Qué error! Apresurar, innecesariamente, el ritmo de la vida.
Se me cae la cara de vergüenza ajena, cuando veo la exultación del triunfo de una niña de 9 años, de cuyo nombre yo no quiero acordarme, bueno ni me lo sé, esa niña que se contonea como una ‘starlet’, cual vedette de revista o cabaret y encima vocalizando esa sentencia tan dolientemente ‘profunda’ “ANTES MUERTA QUÉ SENCILLA! ¡Dios qué frase!, que desprecio a la naturalidad e inocencia de los niños en pro del envanecimiento de sus padres. Solo hay que ver la cara de éstos, cuando en programas de TV, sus niños emulan a cantantes adultos...

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XIII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XIII)

... El puerto, inmenso, el más grande de España y uno de los más importantes de Europa, estaba dividido en diversos muelles y dársenas, unos para pasajeros, bien de líneas regulares o de escala, otros para mercancías. Próximo a esas escalinatas que daban acceso a embarcarte en las mencionadas ‘golondrinas’, una réplica de la carabela ‘Santa María’, nao capitana del terceto completado por la Pinta y la Niña que avistó la ignota América para los europeos de entonces. Parece ser y bastante confirmado que con anterioridad pudieron arribar de otros continentes o civilizaciones, pero se considera oficial el descubrimiento llevado a cabo por Cristóbal Colón. Como digo esa réplica naval servía como motivo turístico.
En los muelles de carga y descarga, grandes fuselajes de hierro a modo de mecanizados y articulados dinosaurios que se podían desplazar a través de raíles, realizaban su trabajo de cargar o descargar mercancías de todo tipo de los diferentes cargueros mercantes que atracaban en los muelles, provenientes de diferentes banderas y proveedores de los mas variados productos que eran situados hasta su distribución en grandes naves diáfanas al efecto para su almacenamiento.
Dos grandes armazones metálicos unidos por unos gruesos cables acerados podían hacer atravesar el puerto de parte a parte, mediante cabinas, para desde la altura contemplar la vistosidad de esa configuración artificial de resguardo marino que era el puerto. En aquel tiempo, ignoro porque, no estaban en funcionamiento.
En la zona próxima al rompeolas que conducía al faro, en un bonito paseo protegido por descomunales bloques pétreos, a los que el mar, en momentos embravecidos, era capaz de tratarlos como un cascanueces y producir en ellos repentina y destructiva erosión.
A la derecha del citado paseo hacia el faro, en la zona protegida, una serie de plataformas ancladas, con cordajes colgantes que se introducían en las turbias aguas, servían de criadero de mejillones. Aunque no fuera el sitio más idóneo dada la contaminación del estancamiento de esas aguas interiores. A la izquierda del rompeolas, la visión de altamar. A pesar del amplio calado del puerto, cuando arribaban, a menudo, unidades de la VI Flota Norteamericana que custodiaba el Mediterráneo, los portaviones, recuerdo la tremenda mole y magnitud del Forestal, anclaban en el exterior del puerto, a una media milla marina, ignoro si por motivos de seguridad o por que causa...

Los hijos (II)

Los hijos (II)

... Ya vino al mundo un nuevo ser. ¿Tenía rajita, tenía colita?. Eso en los tiempos actuales empieza a ser lo de menos, porque se ha perdido, con los adelantos, la incógnita que este evento siempre producía. Que si tiene la tripa picuda será..., que si la tiene baja o alta o..., nada tenía una base para determinar el sexo. Ahora salvo el machismo persistente que sigue manteniendo criterios para satisfacer su orgullo propio, porque prefiere la ‘fotocopia’ de su ego, de ahí incluso que en tantos y tantos casos se siga poniendo el mismo nombre ¡Qué no decaiga!. Si es hembra el caso cambio.
¡Coño! Pues yo soy tan excéntrico que mis preferencias siempre han sido el engendrar niñas. He tenido 2 y si hubiera tenido 5, improbable, nunca me deleitaron demasiado los niños, también hubiera querido que fueran hembras ¿por qué sera? Pues digo una vez más ¡coño! Yo soy así de original. No quería ‘Adolfos’, yo quería ‘rajitas’. Siempre me gustaron las niñas. De pequeñitas, cualquier ropa resulta graciosa. No voy a entrar en mas detalles, no pararía en sacar conclusiones favorables a mi preferencia. Pero soy un ‘bien escaso’. Pues el nuevo ser, desde el primer momento, impone su criterio. Con sus llantos, reclama atención, enerva con sus gritos, descontrola, y claro quien es la receptora principal, la abnegada madre. Pero claro, en conjunto, hace gracia. En su proceso de lento, lentísimo desarrollo, se invierten ingentes cantidades de ‘ahorro’, cual alcancía sin fondo. Ellos babean y hacen babear, yo nunca llegué a tanto, con ello no quiero decir que no me gustaran mis hijas, sino que soy más inexpresivo ante los peques en general.
Se les dota de todo tipo de artilugios (que conste que hablo a partir de un momento de falso desahogo de las economías domésticas), biberones, chupetes, esterilizadores, sonajeros, entretenimientos de todo tipo y ya de ‘marca’, para irles acostumbrando, para que se vayan haciendo, van. Montañas de ajuar y vestimenta que pronto se deshecha, nueva, por el crecimiento, etc, etc... Consumismo. No acabaría nunca de describir tanta aberración incontrolada. Pues todo esto va formando, diría malformando, la personalidad de ese nuevo ser, se le hará un egoísta con horizontes de grandeza, así que el que luego no discurre por esos derroteros es casi milagrosa porque se le ha inducido a ello. Caemos, todos mas o menos, en ese gran error. Con decir que no carezca como yo, le destruimos el apego a las cosas y a su valoración...

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XII)

... Saliendo de los soportales de tanto recoleta como animada plaza Real y volviendo a la Rambla, creo que de Santa Mónica (que conste que estoy memorizando en edad inferior a 7 años) y continuando hacia el puerto, me suena otra típica calle, la de Escudillers, donde varias casas de comida de modesto rango ofertaban alternativas económicas de cierto tipismo, pero de modesto nivel. La plaza de Colón, donde tal personaje, culminando la estilizada columnata ennegrecida, metálica, la clásica figura con su dedo índice señalando el camino o derrota a seguir para llegar a aquellas ignotas ‘américas’ que él creyó fuera Catay, nombre antiguo de China. Monumento de 51,30 m de altura. Este monumento es obra de Gaietà Buigas i Monravà que lo construyó en 1886, la estatua tiene 7 metros de altura. Un ascensor comunica la base del monumento con el mirador superior, desde donde se dominan excelentes vistas. Recuerdo la ilusión que me hizo la primera vez que ascendí a dicho mirador. Una atalaya de contemplación, tanto del puerto como otras zonas de Barcelona. Rebasado este monumento, se llegaba a unas escalinatas, desde donde se podía acceder a unos transbordadores de dos pisos que hacía ruta interior por el puerto, desde ahí hasta el faro del rompeolas. Comúnmente llamadas ‘golondrinas'. El faro final de un amplio y granítico rompeolas que hacía de protector de las, a veces, corajudas aguas, al magnífico puerto. Éstas, mis primeras incursiones marinas, dejaron tal huella en mi infantil y liberada mente que me embriagué y aficioné al sabor y espectáculo marino. Desde entonces envidio a toda persona que tiene un mar cercano. No he llegado a saber ciertamente como no me propuse una vida próxima a la mar... Como los auténticos profesionales y los poetas denominan. Femenina tenía que ser, para que fuera preciosa...

(La foto representa a esa 'golondrina' que muestra turísticamente el puerto barcelonés)

Los hijos (I)

Los hijos (I)

En cualquier sociedad la unión hombre-mujer, macho-hembra (también entre los animales irracionales ¿debemos excluir al hombre?), conlleva a la procreación, al mantenimiento y soporte de la especie en su evolución natural y compensada. Otras conductas sexuales que no conduzcan a ello son reprobadas en la ética de las diversas religiones. Pero la realidad es otra. La búsqueda del placer, instinto ampliamente desarrollado, en sus múltiples manifestaciones, es primordial en las relaciones humanas.
Volvamos a la reproducción, ésta causa gran regocijo. La llegada de un nuevo vástago a la familia es sinónimo de alegría. La mujer en su papel prioritario, desde la fusión del espermatozoide con el óvulo, es portadora del ‘tesoro’. En su interior se va a producir la metamorfosis, el ‘milagro’ de la consecución de un nuevo individuo.. El hombre solo aportó parte del material necesario, puso la chispa para que se produjera la combustión. Por eso el sentimiento materno es superior. Es la que soporta con entereza el proceso del parto, es la que expone, hasta su vida en ese acto. ¡Hombre tonto y engreído nunca lo olvides!.
Las tetas maternas proporcionan el sustento necesario, si éste no pudiera llegar por este conducto, lo suplen haciendo alquimias para una sustitución artificial pero aceptable. Limpian culos, lavan (ahora ya no) o cambian pañales, arropan en su regazo, mecen y acunan, despiertan a los llantos. Solo en momentos actuales y por necesidades perentorias un ínfimo número de varones aporta colaboración en mínimas tareas, dándole excesiva importancia. Por otra parte, es la naturaleza, por onerosa que resulte a la hembra, la que ha dispuesto este orden. Al menos sepamos dar mérito a tanta labor desarrollada y poco recompensada...

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XI)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XI)

Barcelona, en aquellos, momentos, la ciudad mas ‘europea’ de España, en esto siempre tuvo privilegios, ofrecía un amplio aspecto cultural. A las elegantes y aristocráticas sesiones del Liceo, en donde la alta y distinguida sociedad acudía a las representaciones, muchos a exhibir, no tanto por su melomanía, el modesto pueblo, como he comentado, acudía embelesado, era como la revista del corazón de la época, in situ, para presenciar en vivo y en directo lo pomposo del atuendo, sobre todo de las damas, siempre mas llamativas con sus modelos exclusivos de alta costura, en una palabra a observar la elegancia y ensueño que cada uno le hubiera gustado representar, como en los cuentos de hadas. Pero esta humilde gente, que remedio, se conformaba con presenciar la ostentación, ni siquiera se oían críticas altisonantes, mas bien ‘ohesss’ de admiración, esto formaba parte de la distinción de la época, algo que siempre ha habido y habrá, pero en aquella situación de estrechez resaltaba todavía mas.
Delante de este palacio de la música, recientemente reconstruido, tras ser pasto de las llamas hace pocos años, estaban las Atarazanas, nombre que se daba a los grandes talleres de construcción y reparación de naves. Claro estaba ya próximo el puerto. Ya se respiraba el salitre ambiental desprendido por el Mare Nostrum, el cantado de manera excepcional por el genial cantautor Joan Manel Serrat. Bueno antes de adentrarme en el puerto, quiero hacer referencia a la parte izquierda de las Ramblas. Después de Puertaferrisa iba a desembocar Cardenal Casañas, donde había una típica fuente con caños para saciar la sed de esa agua ‘gorda’, pero apetecible al verla correr y además ‘económica’, claro. Confluía con esta la calle de la Boquería, en donde estaba ubicado el colegio al que años después fui. Algo mas abajo otro icono de la ciudad, la plaza Real, porticada, con palmeras, exposiciones y compra venta de sellos los domingos, mi padre, filatélico aficionado acudía a comprar alguna ‘chollito’, en los pórticos, diversas cervecerías con mesas exteriores, ponían vasos en tapetes redondos de corcho, se adquirían unas bolsas pequeñas, multicolores, llamativas con unas cuantas patatas fritas, era nuestro lujo dominical, con ello representaba que todavía teníamos algún privilegio. Yo tuve la fortuna de verme ‘premiado y sorprendido’ con alguna de esas bolsitas y de vez en cuando un vasito de horchata fresca...

La pareja, después de los hijos (y II)

La pareja, después de los hijos (y II)

La mujer muchas veces incitará al marido a que salga del letargo, para que le deje mayor libertad, pero lo hará con modales imprecisos. Ya ha decrecido su dulzura, su trato. La reacción de él, él si el macho, será irascible, hará lo que le salga de los tales...
Bien es verdad que con el correr de los tiempos, una mejor instrucción cultural ha fomentado mejores actividades. Lectura, información, música, visitas a museos, actividades diversas, han llenado más huecos en el ocaso prematuro de las personas.
Compaginar aficiones, colaborar en tareas, aprovechar el tiempo libre, buscar relajación, paz, reflexionar adecuadamente...
Claro ¿qué bien verdad? ¡Qué bonito es el idealismo!
Teoría, teoría. La práctica ¿qué´?, la práctica es ardua, compleja, carrera de obstáculos, la impaciencia domina. Si leyéramos el manual de instrucciones, al unísono, que dicta la naturaleza quizá nos serviría, pero he visto pocas personas que, sosegadamente, repasen las instrucciones de funcionamiento, son farragosas, ininteligibles y, claro, perdemos la paciencia, tiramos la toalla y entonces ‘el tira palante’. Así sale todo, como una lotería, mas o menos aciertos, en ocasiones, nos conformaríamos con el reintegro. Pero venga ¡OPTIMISMO!. Abanderemos la ilusión.

La pareja despúes de los hijos (I)

La pareja despúes de los hijos (I)

Mis hipotéticos lectores, que más quisiera yo, diría mis imaginarios y sufridos lectores de mis divagaciones, me llegarían a solicitar lo que ocurre con la pareja después de la emancipación de los hijos.
Bueno esta consideración daría lugar a innumerables capítulos. Trataré de sintetizar.
Ya indiqué que los hijos ‘nunca se van del todo’ para la madre, siguen precisando de su colaboración y ella se brinda sino para ‘socorrer’ y colaborar con la recién creada familia, muchas veces, pasando de su ya completo cometido anterior, pero se cree imprescindible y ellos, normalmente, se dejan querer. El marido, el padre, está apunto de cesar en su trabajo o ya lo ha hecho. Se convierte, en muchos casos, en un estorbo adicional para la sufrida madre, mujer en su caso. Con el machismo imperante, se acomoda en el sillón y se da baños de TV, además molesta, siempre está por el medio. Los primeros momentos son motivo de mas desavenencia, hay mas contacto. Claro esto parece una visión negativa pero, tristemente, muy realista. Se da mucho. Si no que pregunten a ellas y a ellos.
El ideal sería: “ Mira ahora que tenemos tiempo para nosotros, vamos a hacer lo que siempre quisimos (pero se quiso de mas joven), viajar, pasear, compartir, bien, todo eso muy bien. Pero los achaques han crecido. Hay que hacer mas revisiones médicas, las ‘máquinas corporales’ están obsoletas. La energía vital no es la misma, la ilusión es menos consistente, sin pretender que fuera así, pero la realidad ahí está.
Hay, principalmente, dos caminos. La vía de la comprensión, casi la idónea, la del respeto mutuo o la aceptación, egoísta, por conveniencia, por costumbre. Esta es desafortunada pero es mayoritaria...

(la foto nada tiene que ver con mi familia, es representativa solo de la familia)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (X)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (X)

La llamada avinguda del Paral-lel, bueno entonces, simplemente El Paralelo, próxima a la Rambla del Raval, representativas zonas festivas de la época y que actualmente cuentan con diversidad de atracciones. Barcelona siempre cultural en cualquier manifestación artística, por esta avenida del Paralelo, tenía locales como El Molino, donde las más diversas castas de las varietés triunfaban o empezaban a destacar. Los teatros Apolo, Victoria, Arnau, zona por donde el ilustre Gaudí marcó sus pasos, taberna de El Parelelo, próximo a La Pajarera Catalana, en fin un sinfín de recorridos festivos. Demasiado pequeño era yo para tener esos recuerdos, reverdecidos posteriormente con ilustraciones y anecdotarios.
Vuelvo a Puertaferrisa (calle donde pocos años después viviríamos como última de nuestras residencias barcelonesas), tenía como continuación, atravesando las mencionadas ramblas, la calle del Carmen. Por las Ramblas, mas conocidas por sus ‘dedicatorias comerciales’ que por sus nombres reales, como podía ser de San José, de Santa Mónica, a ambos lados de los bulevares centrales, tranvías rudimentarios, bueno en aquel momento, modernistas, las recorrían de arriba abajo. Iniciando bajada por esta Rambla de las Flores, a mano derecha, se llegaba al mercado de la Boquería, templo sacralizado de la venta de los escasos comestibles. Limpios y organizados puestos, atendidos por mujeres ataviadas con delantales blancos inmaculados de puntillas, legumbres precocinadas, garbanzos, lentejas, judías ya cocidas, se vendían para solucionar el problema que representaba su cocción en los fogones caseros, dadas las malas cualidades calcificadoras del agua de Barcelona. No obstante, tan prestigioso mercado, como digo en aquella época sentía la ausencia y nostalgia de productos básicos por la penuria creada por la maldita fratricida contienda. El estraperlo solucionaba ilegalmente el problema para los más pudientes. Poderoso caballero... don dinero. En la misma acera y continuando hacia el puerto, dos teatros antitéticos en su oferta de espectáculo, pero pagodas cada uno en su estilo de ambientes bien diferenciados. El Poliorama, representaba el ideal del ciudadano de a pie, de lo cotidiano, de la vida tradicional, del espíritu de la calle. Cantantes como Pepe Blanco, extaxista riojano y su acompañante, la catalana Carmen Morell, hacían el deleite del pueblo llano. Otras actuaciones de tipo folclórico, atracciones, variedades, componían el cartel de este afamado local. Recuerdo una de las actuaciones de Pepe y Carmen, con su ‘Sombrero, ‘Cocidito madrileño, ‘Jotas de picadillo’, etc a la que acudí con mis padres. Enrojecían las manos de un público ávido de distracción de horrores anteriores. Pues como digo, en supremo esfuerzo económico mis padres mi hermana y yo acudimos a estos ‘conciertos’, entonces llamados, como corresponde, espectáculos populares. Algo mas abajo, a quitarse el sombrero, la mas clase elite barcelonesa, con sus mejores galas acudía al teatro de la Ópera por excelencia en España, el Teatro del Liceo, emulando a La Scala de Milán, sopranos, barítonos, tenores, todos divos del alto nivel ofrecieron galas de alto prestigio y nivel. Era todo un acontecimiento. El modesto público se agolpaba en las puertas para ver llegar a la alta sociedad al templo del clasicismo operístico y desde ahí, con la envidia lógica, observar la diferencia social y económica que marcaba el inicio de estas representaciones...

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (IX)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (IX)

... Según cuentan, yo era muy bueno, muy tranquilo, tanto que un día hubo alarma, me buscaron por todos los rincones de la tétrica casa y yo resulta que estaba jugando con algún juguetillo, debajo de una mesa camilla y oculto por sus faldones, ajeno a la inquietud de los mayores.
Otra anécdota sobre aquella estancia es que un día mi madre al ir a mirar como iba la cocción de un guiso puesto en los fogones, pillo ‘in fraganti’ a una de las beodas caseras haciendo una catadura del mismo. Esto colmó el vaso de su paciencia y encontró la solución comprando un hornillo que funcionaba con petróleo, le hizo hueco en la habitación (casa para todo) y, a partir de entonces, cocinó allí, garantizando con ello la sanidad de nuestras modestas comidas.
Quizás lo mejor y único positivo de esa incómoda situación es que al no poder convivir con ninguna comodidad, ni libertad, mis padres en sus ratos libres, aprovechaban para salir a dar paseos por los alrededores de esa Barcelona clásica.
Saliendo a las Ramblas, ya digo próximas, si tomabas dirección sur, llegabas hasta la plaza de Colón, donde una alta estatua del navegante descubridor sobre estilizada columna hacía de antesala y vigía del gran puerto.
Pues iniciando la bajada hacia el puerto, en la zona derecha, se encontraba el selecto mercado de la Boquería, emblema del orden y buen hacer catalán hasta en la exhibición de los pocos productos que podían ofertar. Una limpieza a ultranza, empezando por los blancos delantales bordados de las mujeres que regentaban puestos. Había una calle llamada Conde del Asalto, que por lo que veo ahora en el plano ya no existe con ese nombre, ya se sabe, la nomenclatura del callejero cambia con las circunstancias de cualquier variación. En esa margen derecha otras calles como, Hospital, San Pablo, etc daban acceso a una zona peculiar de los puestos de mar, el ‘barrio chino’ no tanto como emblema de sus moradores asiáticos que, realmente, no los había, sino como sector dedicado a la prostitución, no consentida, pero tolerada y camuflada y además muy clásica en los puertos de mar, donde servía de negocio institucional para ‘alivio’ de marineros confinados varios meses en labores de altamar, tras largas singladuras, sin tocar tierra ni otra cosas. Allí en locales, mal encarados se aliviaban de su contenida y obligada represión y de paso ‘descargaban’ también sus bolsillos. Economía sumergida de tradición ancestral..
Colmados malolientes, en donde se servían comidas de baja calidad, meretrices maltrechas, ajadas, como idas, servían para el desfogue de esto ‘lobos de mar’. Yo era muy pequeño para estas disquisiciones, pero con el tiempo las intuí, repasando recuerdos de aquella etapa. Atravesando estas callejas se llegaba a zona de ‘puterío’ más selecto, el Parelelo, aquí locales de mayor tradición y ya luces de neón, anunciaba espectáculos de mayor calibre. Salas de Fiesta, espectáculos coloridos, vedettes, en una palabra, animación especial en aquella paupérrima España...
(imagen actualizada de la estatua de Colón)

Salud. Revisiones médicas.

Salud. Revisiones médicas.

Hoy jueves 26 de mayo es uno de los múltiples días que tengo que acudir al consultorio médico para hacerme un control, hasta ahora bimensual, de tensión. Ahora ya me lo sitúan mensual para amarrar mas, ya que a la vez me controlan el nivel de glucosa. Soy hipertenso, esto unido a que hace 8 años fui operado de corazón a raíz de una angina de pecho que me sobrevino, para buen recuerdo cronológico el 31 de diciembre de 1996. Salía de trabajar. Madrid estaba cubierto por una densa capa de nieve por la zona norte donde yo tenía mi trabajo. Una compañera, Olga Plaza, se prestó a acercarme a la parada de autobús habitual para mi, en su vehículo. Camino hacia donde lo tenía aparcado me sobrevino un ahogo, mi aorta fallaba. Ella me dejó tumbado sobre la nieve y fue a buscar ayuda. Una ambulancia UVI del Samur me condujo a la Clínica de La Concepción. En mi semiinconsciencia oí decir a los facultativos “”este hombre se nos va””, frase grabada y tatuada en mi cerebro. Acto seguido, una convulsión me hizo expeler una flema. Yo en el estado en que me encontraba pensé que era ‘el viaje final’, para mi sorpresa, volví a oír decir “”esto nos da algo de margen””. Entrada en Urgencias y posterior UVI, conectado a varias máquinas con pantallas. Esa fue mi sala de fiestas para pasar ese fin de año. Dejaron a mi mujer y a mis hijas acompañarme y compartir la entrada de 1997. El 17 de enero a corazón abierto me colocaron una válvula metálica en la arteria aorta.
Dentro de tan grave circunstancia he ido manteniendo una aparente calidad de vida. Pero claro a raíz de ahí se iniciaron controles, como mínimo, mensuales de coagulación sanguínea y regular mediante el ‘sintrom’ medicamento controlador de este proceso. Este fármaco tiene múltiples interferencias con otras medicinas, alimentos e incluso el estado anímico de la persona, lo que le hace difícil situar el equilibrio que los médicos te marcan. Poco a poco se fueron sumando problemas a esta situación, triglicéridos, transaminasas, colesterol, mas o menos controlados con dietas. Reciente, mi control de glucosa, casi siempre rozando el límite ha provocado la ‘oficialidad’ de la diabetes melitus, para la cual, aparte de perfiles, me han implantado un tratamiento previo de 3 pastillas diarias más. Por si fuera poco una invasiva e incipiente anemia ferropénica y para tratar la misma ya tengo cita próxima en el Hospital y me harán analítica específica.
La suma de estas circunstancias hacen que el cerebro, coco o como le queramos llamar empiece a tener obsesiones. Total y resumiendo mi agenda de citas y controles médicos es lo más parecido a la libreta de la rifada dama de los salones del siglo XIX en donde anotaba los turnos de las peticiones de los caballeros para bailar con ella.
Al paso que voy necesitaré años bisiestos de 400 días para atender tantos requerimientos o sobrarán los días del año, porque estos ya no serán necesarios. La Seguridad Social se quitaría de encima este compromiso. Eso si, en el ínterin y con la mejor intención que en ningún caso desdeño, recibiré palabras estimulantes y de aliento.
Siempre hay alguien que te quiere.

Hechos puntuales. NEGOCIEMOS.

Hechos puntuales. NEGOCIEMOS.

A la vaga y sandia sonrisa que acompaña al carisma de nuestro, por la gracia de Alá (y ETA, se demostrará la conexión), presidente del gobierno (lo pongo en minúsculas, no merece otro formato), se une el pretender ser mediante su estulto ‘talante’, Godoy II, sucesor en el orden de aquel guardia de corps que por amoríos con la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, en el precedente de la guerra de la Independencia, frente a las tropas napoleónicas. A este trepa, le concedieron el estatus de valido y el título de Príncipe de la Paz. Pues hete aquí que le ha salido un émulo que se ha empeñado en acabar con el terrorismo mediante el grosero sistema de bajarse los pantalones ante las exigencias de los ejecutores de mas de mil víctimas mortales (desnucados a tiros o destripados a bombazos, hombres, mujeres, niños...) y no digamos los lisiados que en número de miles, tanto física como psicológicamente han quedado marcados para su manipulada vida. Su pretendido espíritu de diálogo (pretenderá el Nobel de la Paz) y pacificación no tiene otra condición de que dejen las armas, el resto, pelillos a la mar, los sacrificados e inmolados que descansen en su paz. La banda terrorista, dicen que no fascista, que es como un atenuante, ser radical y sicario de izquierdas radicales, minora la gravedad de los hechos. Mientras este necio representante del mas alto cargo de este territorio, no sé si decir, nación, país o como mencionar a la antigua Hispania, pretende esa virtual paz, sus pretendidos interlocutores se entretienen en bombardear Zarauz, Madrid, eso si, un momento, con víctimas y daños materiales cuantiosos, pero sin matar. Pues ante la ausencia de asesinatos ¡vamos a negociar!, el PP, mientras censura esta postura se queda aislado del resto de las fuerzas políticas, guiadas por la hipocresía y porque no lo sufren en sus carnes. Ahora que a nadie se le olvide que este aislado partido tiene 10 millones de maléficos y rencorosos votantes. Para llegar a esa negociación basta con que depongan alguna ‘parabellum de 9mm’ y algo de cloratita, ya las recuperarán por sus clásicos procedimientos, cuando les venga en gana. A cambio de eso, soltamos a los colaboradores no manchados de sangre directa pero ‘salpicados y ‘arrejuntamos’ a los mas peligrosos en el País Vasco para mitigar los traumas de los familiares de esos ignominiosos personajes. Eso sí, insiste nuestro ZP (no sé si Zipi o Zape, me confunde) en que se actuará con toda firmeza contra ellos (oculta por un instante su sonrisa anetolada). Con esta firmeza y osadía, ¿no se le enfadará el Otegui? Y encima ahora lo detienen, bueno, bueno, ya tenemos ‘gudari’ mártir, jugada perfecta para argumentar contra la opresión nacionalista española.
Eso sí, despreciemos las colaboraciones ofertadas por ese conflictivo partido de la oposición (10 millones de votantes) y en la oposición, por la desgracia de Alá, de ETA, del Prestige, de Irak y de nuestros insignes personajes del mundo de la cultura, léase Ana Belén, ella se autodenominó así, Sabinas, Almodóvares, todos los Bardem y demás familias, todos ellos algo hastiados ahora por no poder reunirse los domingos en la Puerta del Sol, sus proclamas, sus puños en alto y la interpretación a coro de la libertaria Internacional. ¿A qué dedicarán el tiempo libre?, ojo que esto lo dice un cantante de derechas, de esos que no salen en la libertaria televisión cuando la controla el PSOE. Los otros, no de Amenábar precisamente, si tiene el privilegio de ocupar y colmar de ‘agudezas’ la TV, mande quien mande. La Comunidad de Madrid, bajo el mandato del ambiguo actual alcalde de Madrid, Sr. Gallardón, promocionó como anuncio al resto del país, a la musa Ana Belén (comunista radical, forrada de billetes) y le premio con 1 millón de euros por tan meritoria y desinteresada colaboración. El Wyoming, no se nos cae, de la caja tonta, parece que pretenden que bata el record y dejen de emitir un programa suyo a los 5 minutos de iniciarse, eso si pero con todo el presupuesto de la puesta escena agotado y superado. Es que si recuerdan Vds el gesto de este macabro personaje no es, precisamente, muy televisivo. Parece como si nunca echaran ambientador en los estudios, todo le huele mal. Volviendo a las colaboraciones precisas del actual gobierno es preferible la unión a republicanos independentistas, verdes, bujarrones, lesbianas y mantener con ello la poltrona gubernativa mediante el sustento de tanto atributo confuso proporcionado por esos ‘excelentes’ colaboradores, beneficiarios de todo tipo de prebendas.
Hasta la sequía actual podría tener connotaciones ‘peperos’ y además en este estado laico, como está mal visto pasear a los santos para invocar la lluvia, pues nada, que parece que nos acechan los años de vacas flacas, emulando al antiguo Egipto bíblico. Pero ZP y los etarras pueden decir ‘iripar eguizu aren’ (perdonen si no está bien escrito, no domino euskara aunque, verdaderamente, me encantaría, los conocimientos y la pluralidad enriquecen y aquí no expreso ninguna ironía), creo que significa algo así como lo que nuestro ZP sabe hacer mejor ‘SONRÍA POR FAVOR’
(En la imagen se representa al mencionado Godoy, primer Príncipe de la Paz)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (VIII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (VIII)

Bien, pues para esa descripción desde mi infancia, apelaré a la memoria personal y los hechos oídos y contados por mi madre. Iniciaré por narrar sobre la primera residencia de las que tuvimos en Barcelona. En aquel momento, después de las circunstancias de postguerra había auténticos problemas para hacerse con el alquiler de un piso, tanto en lo económico y más si había niños por medio. Así que dimos con nuestros huesos y cuatro bártulos, en una desvencijada y centenaria casa de una calle muy estrecha, muy céntrica, eso sí, a la vez muy emblemática, situada en el casco antiguo de Barcelona, próxima y paralela a las Ramblas y que iba desde la de Puertaferrisa, donde residimos en años posteriores y la plaza del Pi. Ésta llamada así porque estaba la basílica de Santa María del Pino. La calle se llamaba y se llama Petritxol, hoy en día, por lo que he visto peatonal. Recuerdo que aquellos tiempos existía una sala muy famosa de arte y pintura, llamada sala Parés (investigaré sí continua) Pues sí, realizada la comprobación y para los curiosos esta sala sigue funcionando tras 125 años de su apertura y facilito las señas para los curiosos (www.salapares.com). En esa maltrecha vivienda, de escaleras de madera carcomida y crujiente por su sequedad y ondulantes en su parte central por su mucho desgaste de pisadas, ocupamos una habitación. Ignoro si sería en el piso tercero, la casa no tendría mas de tres pisos y los acostumbrados terrados en Barcelona, con sus buhardillas. Pues ahí ocupamos una habitación, creo recordar de forma triangular, con un balcón a un patio. En ella una cortina colgando del techo separaba la estancia de cama matrimonial de la zona donde dormíamos mi hermana Pilar y yo. El alquiler incluía derecho a cocina. ¡Dios mío qué cocina!. Unos fogones de hierro negro de la costra acumulada, unas carboneras, vivero de grandes cucarachas negras que se enseñoreaban del lugar. Las caseras del piso, madre e hija, adictas al alcohol, eran prototipo de un despliegue de suciedad que embargaba el ambiente. Cada una de las diversas habitaciones de la casa, estaban ocupadas por hacinadas familias de modesta condición. En especial recuerdo a unos salmantinos de Ciudad Rodrigo. Matrimonio, él de oficio ‘paleta’ que era la expresión vulgarizada en catalán de albañil y creo que 3 hijos, una varón, Memi, también ‘paleta’ y luego dos hijas Goya, ignoro su dedicación, podía ser la de sirvienta, y Tilí, administrativa en la Clínica del afamado oftalmólogo Dr. Barraquer (sigue existiendo regida por hijos o nietos del eminente doctor). Al ser yo el benjamín de la casa, por lo oído era el ‘juguete’ del resto de los convecinos...
(La foto que ilustra es una imagen actual de la calle de Petritxol)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (VII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (VII)

...Entonces como decía, a él lo sacaron como testigo de esos actos y sin saber en que momento podía entrar en el ‘lote’, con lo cual se incrementaba la zozobra. Ese era el objetivo principal, mantener la incertidumbre, la zozobra de sí estuviese incluido o no en la lista de los ‘afortunados’. Pero claro estos personajes eran ‘antifascistas’ con ello están a salvo de malas interpretaciones, vamos que no eran asesinos, sino ‘defensores de la libertad’. De esos, ‘demócratas progresistas’, en su mayoría analfabetos, que no es que se dedicaran a matar ricos por envidias, sino a sus propios congéneres que no eran conmilitones de sus propias ideas. Al final, sin saber como ni porque, salió ‘ileso’ de esos ‘paseos’, pero imagino muy herido en su personalidad. Pero he ahí que acaba la ignominiosa guerra, vencen los ‘fascistas’ a los comunistas, tan radicales unos como otros. Desde ahora no se puede establecer el paralelismo por antagónico, que hubiera resultado de triunfar los radicales ‘rojos’, pero a la vista de lo sucedido en países que quedaron bajo la órbita de la ‘hoz y el martillo’, no creo hubiera salido ganando el pueblo español. Hubieran habido venganzas similares, sino mayores, de hecho solo se hablan de exterminios fascistas y nunca demasiado de aniquilaciones comunitas, pero estadísticas contrastadas demuestran de mayores proporciones de destrucción aunque, eso sí, mas ocultas, mas reservadas, menos difundidas, en Siberia no hubo mucha oportunidad de observar los desmanes y los gulags, éstos fueron privativos. Pues resulta que le incluyen como ‘voluntario’ a la División Azul, compañía que tenía como objetivo colaborar con el régimen fascista de Hitler, pero se libró en el último momento porque hubo exceso de voluntarios de verdad. Entonces al poco tiempo se produce un reajuste de tropas y como premio a las tribulaciones sufridas en la llamada zona roja, los llamados ‘nacionales’ le excluyen de su cargo profesional en la Guardia Civil, eso sí, con derechos, pero unos derechos tan modestos que no alcanzaban para sacar a la familia adelante. En esa situación de paro, encuentra que dada su condición de exmilitar consigue un trabajo temporal, sin saber lo que este iba a durar y era el de agente de una agencia estatal de control del extendido estraperlo (la venta de mercancías no controladas en un mercado negro e incontrolado), esta agencia se llamaba Fiscalía de Tasas. Esta persecución de mafias de tráfico de mercancías básicas a alto precio y que se destinaban a proporcionarlas a personas que basándose en precios de escándalo se hacían con esos productos. El resto del humilde pueblo, solo subsistía, a duras penas, mediante una rígida cartilla de racionamiento de artículos básicos, como aceite, legumbres, harina, incluso el tabaco. A base de unos cupones otorgados en orden al número de personas que formaban la familia, podías retirar a primero de mes la escasa ración de esos productos, previo pago, por supuesto.
Este cuerpo oficioso de la Fiscalía de Tasas, propició corrupción en bastantes de sus componentes ya que muchos admitieron importantes sobornos y medraron a costa de ello, pero como siempre hay representantes de la integridad, mi padre fue uno de ellos y pasó mas penas que glorias. Compañeros de este ejercicio amasaron hasta cierta fortuna. Él siempre sintió orgullo de la satisfacción del deber cumplido, incluso compañeros corruptos, eludían su compañía porque así no se encontraban libres para ejercer sus tejemanejes. Para el desarrollo de este trabajo lo destinaron a Barcelona, ciudad cosmopolita y, en aquel momento, mas propicia para estas actividades, dado su tráfico importante marítimo. De ahí mi infancia catalana y mi catalinismo en el pensamiento. Describiré a conciencia referencias vividas en esta maravillosa ciudad desde mis infantiles ojos y oída de relatos familiares al respecto.
(En la foto asociada se muestra 'cupones de cartilla de racionamiento')

Moratinos. ¿Ministro de Asuntos Exteriores?

Moratinos. ¿Ministro de Asuntos Exteriores?

Bochornoso, bochornoso. Puntualmente las 18:00 del día 23/05/05. Tengo Radio Intereconomía sintonizada en mi aparato de radio, Es el momento de las breves noticias de cada hora. Sale una voz balbuceante del un señor (¿?), que nos representa en cargo tan importante como máximo responsable del Ministerio de Asuntos Exteriores. He sentido vergüenza ajena, cualquier medio nacional o internacional que haya captado esos mascullos, dando una explicación de fallos florales en la interpretación simbólica de errores internacionales, mezclando símbolos nacionales, nuestra bandera, la de España, no nos sonrojemos, con la ‘respestuosa senyera catalana’ en acontecimiento en Israel, de momento que pintan estos reguladores del condicionamiento de nuestra política nacional ¿existe eso?, un tal Carod, mas bien Pérez, un tal catalán, mas bien aragonés y un dominador del PSOE; PSC, etc. Sr. Maragall, manipulan en el exterior los símbolos a su acomodo. No tienen suficiente poder interior como para que salgan de paseo por el mundo, para ridiculizarnos. El tal Sr. Moratinos, no se centra se pone en plan noreste y dice que si los colores de las flores, que si las orlas, que si no sé que, que si no se cuantos. ¿Alguien me podría explicar o aclarar a que se refería el Sr. “Desatinos”?
Espero que no haya trascendido al exterior. Bueno ¿y por qué no?, para que observen en que situación se halla este desnortado o país sin brújula alguna.
¡Vergüenza, mucha, he sentido!
¡Ah, en la imagen va la bandera de España! para despejar la duda de muchos.