Blogia

ofloda

Dedicatoria

Dedicatoria

A la memoria de mi padre. El día 1 ayer, cuando escribí esto, hace 49 años y que fallecía y justo en ese momento tenía 49. Yo, un niño, en etapa tan fundamental me quedé sin su amparo y orientación. Mi madre, todo bondad y entereza sacó adelante la familia pero en la casa faltaba la brújula de precisión. Mi madre, sin llegar al analfabetismo, fue avispada para equilibrar débiles presupuestos, pero le faltaba preparación para un dirigismo algo intelectual. A nadie nunca pude preguntar mis dudas y lagunas sobre muchos aspectos. En mi incipiente pubertad no tuve oportunidad de conocer algo sobre el terreno sexual que no fuera a través de amigos, a su vez, mal informados, mala época para este tipo de conocimientos. Mi madre nunca hubiera tocado este tema, entonces tabú, Además era tan ignorante en esta y otras materias que claro tuvo hijos por instinto, imagino que todo con la luz apagada, como si eso fuera un delito, claro en que multitud de ocasiones eso siguió funcionando muchos años después, era parte de la rígida educación y punto de vista. Claro está, como todo tiene pros y contras hay que ver que a una planta nadie le enseña a reproducirse, los seres irracionales por instinto saben que un apéndice encaja en otro. Además en épocas determinadas es cuando hay predisposición, el celo, y es cuando procrean. ¿Erotismo?, si en esos momentos tienen su preparación, documentales nos lo han mostrado y hemos visto la gran demostración del pavo real con esa especie de abanico multicolor de su plumaje abierto cual integrante prioritario de desfiles carnavalescos como en Cádiz o Tenerife. Pero nosotros, hijos de la posguerra vigente teníamos vedada la instrucción. Bien es verdad que la especie humana queramos o no, también funciona por instintos y luego aplica sentimientos mas o menos racionales.
Pues volviendo al origen del artículo, si existe algo después de la muerte, él, seguro que estará en buen lugar fue, simplemente, una BUENA PERSONA, este sería su sencillo epitafio.

La pesada carga de los años

La pesada carga de los años

Creo que el otro día, no hace mucho, en un artículo que titulé ‘Lecturas insospechadas’, comenté sobre mi iniciación en la lectura de los Episodios Nacionales de D. Benito Pérez Galdós. Comenta la historia sobre batallas navales, en los albores del siglo XIX, precisamente, el 21 de octubre se cumplirán 200 años de la famosa batalla naval en donde falleció el almirante británico Nelson, cuya estatua preside la londinense plaza de Trafalgar Square en homenaje al triunfo sobre las armadas francesas y españolas en la bahía de Cádiz. Pero no me voy a remitir a la narración de D. Benito que tan bellamente expones sobre los acontecimientos, sino a un comentario que ha encendido mi piloto. Refiriéndose a una dama gaditana, en la culta ciudad de Cádiz de aquellos momentos, Dª Flora de Cisniega, residente en la calle del Fideo, D. Benito, en su descripción pone en boca del narrador de la historia y dice de Dª Flora “vieja que se empeñaba en permanecer joven y había rebasado ya los 50 años y hablaba de la multitud de afeites que utilizaba para camuflar su vejez”. Aquí estoy yo y me doy por aludido, yo también he rebasado los 50 luego ya estoy catalogado, soy viejo, el párrafo en cuestión lo corrobora.
Los ‘positivos’ me comentarán que los tiempos han cambiado y que no son lo mismos los años de aquella época que los actuales. Ya, eso lo entiendo, pero porque los hemos enmascarado, les sacamos mejor partido, pero el cómputo de tiempo no ha variado y los 50 de ahora y antes siguen siendo 600 meses, unos 18.262 días, computando los bisiestos, 438.288 horas, 26.297.280 minutos, 1.577.836.800, segundos, bueno y no sigo con mas mediciones, pero a eso equivalían el año 1805 y a eso equivalen el 2005.
Botella ‘medio vacía’ alguien me dirá o me llamará eso. A las pruebas me remito y reto a cualquiera, porque sino, principalmente, en mujeres se van incrementando los afeites como DªFlora, las sujeciones, realzar los pechos de los efectos de la gravidez, aupar traseros para hacerlos llamativos y respingones, ¿eso no es intento de camuflaje?.
No desdeño el optimismo, es bueno vivir el ‘carpe diem’ acepción que en la revista METHODOS escribe Rosario González Galicia, hablando del tradutore traditore (traductor, traidor), se le da a esta expresión como “”goza de este día” o “aprovecha el día”, pero también comenta sobre el significado del griego Horacio le dio como “fornicar, que se acaba el mundo”, salen detractores o puristas que dicen no referirse solo a fornicar, follar, sino otros placeres en general, pero Horacio escribía poemas a la bella Leucónoe con esa intención, otra cosa como dice (sic) la autora que luego se la llevara al huerto. Otras acepciones que describe la autora posibles son “cómete el tiempo a mordiscos” o “que nos quiten lo bailado”.
Vale todo esto bien pero insisto que la realidad nos pone a cada uno en su sitio. He oído ya decir muchas veces que la edad se lleva en el corazón. Bonita visión yo, romántico, me la debería aplicar.
imagen : batalla Trafalgar

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXXIII)-73º

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXXIII)-73º

... en esa primera puerta próxima a la escalera, vivían una familia de andaluces, Enrique y Carmen, creo que él trabajaba en la construcción y ella el oficio de la época sus labores, alternando con alguna asistencia a domicilios para limpiar, tenían dos hijos Mª Carmen, un par de años menos que yo y con cierta deficiencia en el habla, tartajeando bastante por lo que le llamaban la mudita, pero no era muda ya digo, el chico 3 o 4 años mas pequeño que la hermana conocido por ‘el kiki’, de Enrique claro, para distinguir del padre. Era difícil librarse de apodos o apelativos distorsionadores de los nombre reales. Con ellos también convivía habitualmente una hermana de la mujer. Estos pisos de la planta baja solo contaban con una habitación lo que les hacía de una superficie en torno a los 30 metros. Salón de entrada que casi siempre servía de apoyo de dormitorio por la noche, pasillo, cocinita, vater y habitación. En el salón se ubicaban camas extensibles y ahí dormían los chicos y demás que no fuera el matrimonio. Curiosamente estos pisos solían tener un patio de vecindad de la misma extensión del piso pero solo lo podían utilizar para tender, bueno a veces algún trasto de la casa o arcón o bulto se ponían en ellos para desahogar algo aunque realmente estos espacios no debían de ser objeto de otros usos. Los siguientes vecinos eran los Cerón, apellido del padre de nombre Manuel. Tenía un modesto taller de calderería por las cercanías de la estación de Atocha y cuando los norteamericanos sentaron base militar en Torrejón de Ardoz, allá por los 60, se encontró con el momio de no sé que encargos le realizaron para instalaciones que comenzó a ganar dinero a tope. Lo curioso de esta familia es que habiendo podido, entonces, adquirir una vivienda, como mínimo holgada, siguieron apelmazados, los cuatro de la familia en ese habítaculo de 30 metros, les dio, entre otras cosas por comprar discos de vinilo, tocadiscos y demás modernidades de audio del momento que hasta tenían que almacenar cosas de estas en casa de los vecinos de al lado, matrimonio muy mayor Sicilia y Alejandro, a los que llego a pensar, y creo no equivocarme, les mantenían, en ese momento de abundancia porque parecía como si fueran sus padres. También se compró un coche Renault del último modelo, ya digo muchas cosas, excepto un espacio mas vital para convivir. Tenían dos o tres tocadiscos, maletines portátiles que se utilizaban en aquellas llamadas ‘reuniones’, luego ‘guateques’ juveniles y que siempre que encontrábamos disponibilidad en el salón de la casa de alguno que su familia se prestara los transportábamos para montar el baile...
imagen : tocadiscos de la época

Eclipse

Eclipse

Noticiable de amplio espectro, el próximo eclipse que se producirá el día 3 de octubre de 2005 y que en Madrid tendrá su apogeo a las 10:57. Luna se interpondrá a Sol para negarle que nos vea por unos momentos. Según lo pintan en documentales y fotos parece un auténtico coito estelar entre Sol y Luna en una apoteosis de romanticismo. Luna parece como si nos diera la espalda y se interpone ante Febo, Febo acepta la amorosa invitación y encelado aprovechará la oferta de Luna provocadora. Soy algo mayor, pero no tanto para haber visto el anterior acople, eso ocurrió hace 228 años, con lo que ambos estarán desorbitados, ansiosos como Penélope a la espera de su Ulises en la Odisea de Homero. Luego tienen ya concertada la próxima cita, ésta algo más cercana, yo casi ni quiero hablar de ella, si es que vivo estaré comatoso, esperando el viaje final, por eso digo que reniego de ese próximo erótico encuentro que se producirá el 26 de enero de 2028.
Este acoplamiento entre Sol y Luna, cual película tridimensional, precisa de filtros visores de artilugios y gafas especiales para una mejor visión del acto y evitar destellos deslumbradores, habrá miles de voyeuristas presencia el momento culmen, esperando el estelar orgasmo. Yo, práctico y comodón, esperaré a que me lo sirvan en bandeja ya se encargarán de ello TV e Internet y almacenaré las visiones que considere más interesantes.
¿Habrá un ‘hijo de la Luna’?. ¿Le volverá a cantar Sarah Brightman, con su aterciopelada y atiplada voz?, ¿Le cantará la versión española Ana Torroja.?

Postoperatorio (y III)*** 16/08/05

(dando repaso casual vi que este remate no lo publiqué, aunque no tenga quizá importancia, pero ya que me he percatado lo envío, para completar la serie y que además decía en el II que faltaba uno para acabar)
... como decía, la vara ya estaba torcida, difícil es enderezarla, sobre todo cuando la energía y la ilusión disminuyen. Pero al menos sería deseable una relación aparente, más acorde. No sé si esto llegará a ser posible. Entonces consecuencia de ello, la continuación de “”Mi bitácora. La nave de mi vida””, puede ir al pairo. Nadie va a perder mucho.
Entre mis pocas virtudes, escasea la constancia, ya amenacé, no sé a quien, que no era mi fuerte. Trataré de esforzarme, porque capítulos manuscritos tengo bastantes mas de los publicados pero, hay que transcribirlos.
No obstante, nadie sentirá demasiado ver que mi nave quede varada o encallada en cualquier parte de cualquier costa.
Como remate a todo esto, una curiosidad final, en mi estancia en el hospital desde los días 7 al 13 de agosto, he leído un libro, algo habitual en mí, pero hacía tiempo no lo practicaba, había tomado otros derroteros culturales. El libro se llama ‘’Los ojos del tuareg’’ de Alberto Vázquez Figueroa. Curiosamente, sin pretender elegir este tema, trata de la supervivencia ante las dificultades.
Bueno, nada prometo, pero continuaré algún capítulo. ¿A quién le interesa? Jajaja. ¡Qué presuntuoso!

Momentos inesperados

Momentos inesperados

Nunca la vida nos advierte de situaciones que se puedan dar. En general, y lógico, renegamos de que lo normal se interrumpa, no se cumpla, no tenga un seguimiento, claro está, el devenir habitual, si es de agrado, enerva cuando algo falla. Llegamos a pensar que el destino y el tiempo son nuestros y si hay interrupciones nos contrariamos. No digamos si estos recesos se van ampliando. Nuestra capacidad de comprensión se desvanece. Por ello, curiosamente, recurriendo de nuevo al refranero “No hay mal que 100 años dure”. Entonces surge el que al albur, el azar, hace que ‘suene la flauta’. ¡Bendito soplido emergente de los belfos del rucio.! “Y sonó la flauta, por casualidad” que dice la fábula y ahí nos sentimos como lo mas afortunados del mundo, tan dichosos que, casi, los sinsabores recolectados con anterioridad, se diluyen en la almibarada alegría de un encuentro fortuito, inesperado y bien aprovechado.
Estos momentos no se deben desperdiciar, hay que acariciarlos con suavidad, pero a la vez sujetarlos con firmeza para que no vuelen como mariposas que posan solo a libar el néctar de las flores y se escapan hasta una próxima vez. Si podemos prenderemos a esa mariposa y en sujeción firme, pero delicada, veremos la sutileza de las alas de la mariposa, sus colores, sus dibujos, nos regocijaremos y nos la aprenderemos, pero no le haremos ningún daño y cuando hayamos disfrutado suficientemente de ella, liberaremos sus alas y la esperaremos hasta el próximo momento en que vuelva a posarse.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXXII)-72º

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXXII)-72º

... continuando con descripciones de la típica vecindad, acorde a los tiempos, gente sencilla de condición modesta, claro está, me refiero a estos barrios que, siendo céntricos, en esta gran ciudad, se distinguían con mucho de zonas mas selectivas, pero eso ha ocurrido, ocurre y ocurrirá, lo que sucede en que en tiempos actuales, la clase media aunque baja ha mejorado el nivel de vida aún con todos los defectos del momento. Más adelante explicaré un poco la distribución de los distritos de Madrid, de por entonces, en décadas de 50 y 60. Bueno retornando a esta vecindad, ya sabéis que aprovecho cualquier ocasión para desviarme un poquito, en la zona última del pasillo, estaba el taller de ebanistería del carpintero que nos hizo muebles para la casa, el Sr.Segura, mobiliario hecho a medida y casero, de buena calidad y trabajado con precisión. Él residía en la primera escalera en uno de los pisos exteriores que solo diferían de los interiores en que se asomaban a la calle, las dimensiones eran similares, no llegaban a los 40 metros cuadrados. Tenía dos hijos varones, uno bombero, el otro no sé y en ratos libres le ayudaban, en la parte frontal no recuerdo el vecino de entonces y debajo de nosotros, la mencionada comadrona., Dª Felisa Celorrio, hasta el apellido concordaba con su aspecto hombruno, le acompañaba su criada, tosca mujer, pero todo bondad y corazón, Marta, natural de un recóndito pueblo de Toledo, Gerindote. Seguido a estas y avanzando ya hacia la calle, estaba el inicio de la escalera, de escalones anchos, cómodos y barandilla en hierro forjado. A partir de esta escalera una serie de puertas jalonaban ese lado del pasillo hacia la calle...
imagen: muebles

Estiramientos, redondeos

Estiramientos, redondeos

Según puede desprenderse del título pudiera ir a tratar de dos temas diferentes, el primero referido a ejercicios gimnásticos y el segundo a operaciones aritméticas. No, no es ese mi tema, bajo este cartel de inicio, y abarcando los dos conceptos se amparan técnicas que, aunque, para nada nuevas, han saltado con energía comercial a la palestra, consisten en quitar, poner y alisar cuerpos humanos, si en principio, se adentran mas en el aspecto femenino, dadas las normales o tendentes dosis de coquetería, poco a poco, el macho va optando a entrar en la galería de los metrosexuales (tonta palabra para definir a estos ‘narcisos’, abusadores del espejo).
No tengo referencias históricas ni me voy a preocupar de ello en cuanto al inicio de estas transformaciones estéticas o plásticas, si sé que después de batallas de las innumerables guerras en el planeta, ‘especialistas’ se afanaban en recomponer cuerpos maltrechos pero, claro, esto era para reparar lo casi irreparable, no para dejar a los mutilados como ‘sanluises’. Se hacía estas restauraciones para dotar al herido de un mínimo de funcionalidad en la zona afectada. Quien no ha visto en películas de piratería o libros al caso, los parches en ojos vacíos o de cristal, garfios en muñones para poder trincar algún objeto, patas de palo compensadoras de la extremidad perdida. Como digo eran arreglos burdos pero tenían un objetivo mantener una utilidad de la zona masacrada.
Por no extender e ir mas al grano me iré a la actualidad. Aprovechando que la cirugía plástica le lleva ventaja a la cirugía cerebral hay una invitación mediática permanente, para ello en las luminosidades de la caja tonta o en revistas a todo color nos exponen ‘bellezas’ despelotadas, mujeres ‘10’ (Bo Derek) con unas redondeces tan perfectas que para si las quisieran los balones. Arreglos rínico-nasales para quitar caballetes, ‘morros’ dignos de la mas perfecta raza negra connatural en ellos, pero que en nuestras modelos o ‘famosas de nada’, llegan a resultar grotescos, dan la sensación de un enfado permanente y no me extraña porque debe ser como un sufrimiento, debe ser horrible besar a un relleno químico y además insensible, si encima hay estiramientos faciales no te imaginas por donde esa cara podrá estallar cuando suelte una sonrisa por que no llegará a poder ni reír, no digamos fruncir el ceño.
Cuellos sin papada, ni arrugamiento alguno, cual cañerías de tubo plástico, tensos.
Siguiendo la ‘ruta’, bajamos a esos pechos que en un momento de suspiro profundo o arrebato pasional te pueden explotar en la cara, si osas estar con ella frente a los volúmenes y soltarte el ‘moco de elefante’ aprisionado en forma de tetas. Casi preferiría comerme un queso de tetilla gallego, sería mas apasionante.
Estómagos y tripas como si hubieras sido sometidos a la acción de prensas hidráulicas y los hubieran desgasificado. Culos con tacto y forma de sandía, apretados, comprimidos y redondeados, pero nuevos globos que no admitirán un trato de un recetado inyectable porque seguro estallarían y a demás de no ser así para que servirían un antibiótico o cualquier otro analgésico insuflado a una combinación química, posiblemente, tuviera reacciones inesperadas. Estiramientos de huesos de las extremidades para ganar ½ cm de estatura y eso que no faltarán tacones de aguja de 15 cms, medida que para si quisieran muchos penes (bueno aunque para estos también hay estiramientos, ya dije que este asunto no era solo cosa de mujeres). Llegamos a la zona vaginal, de esto se ha hablado algo menos, pero ya hace mucho tiempo que se practican arreglos. Tampoco hay conformismo, parece como si la mujer fuera a hacer escaparate de esta zona íntima, empezamos que si con la edad, los labios exteriores decrecen, dando paso a un asomo mayor de los interiores y entonces se podría emular un poco al colgajo de los pavos. Pero estos arreglos vaginales ya fueron tratados de diversas formas en distintas civilizaciones y pueblos primitivos y por adorno mas que nada o en base a tabúes hacían todo tipo de chapuzas.
Puestos a ello sería importante proponer el hermafroditismo, así cada cual podría autosatisfacerse en cualquier momento sin necesidad de recurrir al sexo contrario al ser poseedor de ambos situación arreglado, no creo que a eso lo llamaran incesto.
Me planteo si no sería mejor acudir al creador de Frankestein o ir, como a una casa de computadoras por elementos y solicitar ‘mire yo la quiero con belfos de camella, tetas de vaca suiza, vagina de cabra. Las mujeres dirían, pues yo quiero que tenga un pecho como los cuarterones de una puerta castellana, brazos de megagorila rasurado o peludo, al gusto y pene a ser posible de gran onagro encelado y ‘aviagrado’.
Otro recurso sería el muñeco hinchable y graduable a discreción, según el momento y para que.
La naturaleza es sabia y no creó olmos para que recogiéramos peras. Así que no le pidamos peras al olmo.
¿Somos mas sabios que la naturaleza?.
Solo justificaré la cirugía plástica por reparación, no por construcción de un ser antinatural que contenga en sus partes varias la fórmula del PVC (polivinilo) reblandecido y endurecido en su capa exterior.
Colofón: La famosa fábula, “”Dijo la zorra al busto después de olerlo, tu cabeza es hermoso pero sin seso.””
Ese sexo si que necesitaría amplias intervenciones no el otro sexo. Al pan, pan y al vino, vino.

Levante y poniente

Levante y poniente

Vientos marinos por excelencia, nunca en el interior hablamos de la orientación y dirección del viento, a lo suma decimos viene de la sierra, con lo cual del norte o procede del sur. Sin embargo, al pie del mar, parece inevitable comentar sobre ello, con términos mas náuticos, quizá por la lógica que cualquier marinero o pescador debe tener en cuenta. Yo en la Costa del Sol he llegado a captar algo sobre las ventajas e inconvenientes de estos movimientos de las brisas. ‘Viento del Este, viento del Oeste’ título de novela famosa de la norteamericana que obtuvo el Premio Nobel, Pearl S. Buck. Este, ‘levante’, Oeste, ‘poniente’, quisiera emborracharme con su procedencia, con su humedad, con su salinidad, se entremezcla con el aroma de esas flores andaluzas con nombres de procedencia arábiga, sugestivos, como jazmín, azahar, biznaga, clavel, etc. El arco iris, muestrario de los colores básicos, siente envidia, le falta la desvergüenza de mostrar la ‘agresividad’ de éstas y por su puesto su fragancia. Cuando hablo o pienso de esta tierra me sitúo en la admiración, cuerdas de guitarra rasgadas por hábiles dedos, se acoplan en mi cabeza combinando sonidos con claqueteo de castañuelas y acompasadas palmas que acompañan e invitan a la danza y al arranque de coplas encajadas en ese laberinto. Embrujo, eso es, aquí hay embrujo. Las exquisiteces arabescas del medioevo, en el culmen de su cultura y civilización, saltaron los áridos desiertos para arraigarse en este vergel y las combinaciones de atrevidos chorros de sus decoradas fuentes de mármol en combinación con una ‘descarada’ flora de la que emanan aromáticos efluvios y aquí dejaron su impronta inigualable.
En breves días me embriagaré de las correrías de estos vientos cual suspiros amorosos y desbordantes, yo corresponderé a ese deleite y mi vista se perderá en miradas con destinos varios. Ahora mismo al auricular de mi MP3 se asoma la preciosa canción de ‘Oye mar’, la aleatoria programación de canciones contenidas, parece querer complacer mi invocación, presentándome esa canción.
“”Oye mar, quiero bailar contigo para ser tu isla””
“”Oye mar abrázame y cuéntame tu vida””
“”Oye mar, espérame quiero volver contigo a mi antigua isla””
Jaja, seguía la interpretación de Chenoa y mi raudo bolígrafo iba trasladando la letra al papel cual grabación directa.
Suspiraré y esperaré cualquier orientación del viento que me llegue no vendría mal algo de brisa del norte para terminar de sumergirme en lo etéreo.

Cocinar

Cocinar

El arte culinario, a esa categoría de arte han elevado a la, más o menos acertada, manipulación alimentaria para ser degustada y que ha generado en los últimos tiempos una profusión de amplio espectro mediático a su alrededor.
A saber: recetarios en cualquier periódico o revista, cuadernillos especializados por ingredientes o por medios de cocinar (horno microondas, por ejemplo), coleccionables, libros, programas en cualquier cadena de radio o televisión y ya no digamos en la red de redes, pulsas algo relacionado con el asunto en cualquier buscador y eso parece la traca final de unos fuegos artificiales. Cocineros diversos en TV se afanan en preparar platos de diferentes grados de simpleza o dificultad, eso sí luciendo las marcas de aceites, nombre de cocinas, hornos, aquí como en todo lo actual, la marca por encima de todo, cosechas un buen vino, no lo etiquetas y te lo bebes tú, eso sí, le bautizamos con un rimbombante nombre y hala alto precio en la carta de vinos de cualquier restaurante. Bueno pues todo esto ocurre justo, cuando una juventud cada vez menos interesada se atiborra de hamburguesas, pollo frito, patatas fritas y ketchup, costillas de ‘mamut’ (digo lo de mamut, porque a saber los años que tendrá la carne o los huesos dispuestos en paralelo de las costillas), agridulce, todas esas lindezas que provocan luego un acopio de grasas a diversas partes de sus cuerpos y luego claro se agravan los complejos, pero no comen unos garbanzos guisados porque eso debe de engordar. Entonces me pregunto ¿a quién instruyen estos guisanderos?. Las diversas categorías de Burger y Pans & Company, resuelven el problema de que los jóvenes se pongan manos y delantal a la obra.
Cualquier mujer de unos 45 años en adelante es capaz de ‘gestionar’ diversos platos. Aunque no sea una frontera fija, de esa edad para abajo ya empiezan los problemas para encontrar aficionados, excepciones confirman las reglas, al proceso gastronómico.
¡Ojo! y he dicho mujeres sin ningún tipo de obligación por sexo, es que era así, la sociedad imperante no dejaba mucho lugar para esos menesteres a hombres y solo aficionados, en mi familia, mi abuelo, al estilo rural cocinaba buenos platos con restringidos ingredientes, a las mujeres se les instruía para ello, había que llenar la andorga del sufrido marido y de la ávida prole y nadie le daba ningún mérito, coño, era su obligación. Curiosamente nunca se ha dado por destacar a ninguna cocinera de altas esferas copando el machito, una vez más, lo mejores lugares. Yo no me puedo creer que no haya mujeres que les falte capacidad para figurar en guías Michelin como jefas de cocina. Será porque no se lo propongan.
Por mi parte cualquier artículo sobre gastronomía que encuentro en mis lecturas lo degusto pero más como ampliación y documentación de conocimientos. Tampoco soy muy afanado al buen yantar, en cuanto veo un plato colmado, mi poca apetencia se disipa, ¿de dónde saldrán los 90 kilos que debo soportar?, dicen que con mi estatura es un peso casi normal, pero yo veo de perfil o el espejo me dice que pudiera estar de 4 o 5 meses si eso fuera posible, así que eso si que me gustaría ‘abortarlo’.
Entre mis pocas habilidades, desde luego, no figura la de fogonero. Mi crianza en régimen de matriarcado, obligada por el fallecimiento de mi padre, no consintió nunca que realizara la aventura de freír un simple huevo.
Yo, tampoco puse mucho empeño. Soy un pensador, un teórico, doy ideas, Vamos, un listillo. Jajaja. Estoy seguro que alguien se reirá.

Festividades Personales

Festividades Personales

Al ir siendo algo mayor (sonrío internamente ¿algo?) voy sintiendo cierto desagrado en lo que representa el día de mi cumpleaños, no viene al caso decir ahora cuando es. Como si fueran ecuaciones de segundo grado la mayoría de los planteamientos tienen dos resultados. En la mayoría de las situaciones de la vida hay un lado positivo y un lado negativo, depende del color del cristal con que se mire. Repetiré una vez más que, aunque en más de una ocasión me tachen de negativo, creo no serlo, por lo menos de esa manera, estimo que me baso en la realidad, la realidad, normalmente, es dura porque es lo que de verdad ocurre, sin ambages ni sutilezas. Entonces yo me desplazo por el lado, teóricamente, negativo porque, hablando claro, me hago viejo y por mucho que te digan pero has llegado, aunque irremediable, es un exiguo conformismo. Está el un día más pero este representa un día menos al tener una fecha de ‘vencimiento’. Si tuviera lectores, cada uno tendría su opinión. Tratando sobre este tema los más jóvenes, como si fuera para consolarte, desde su mira inferior te dirían lo comentado antes ‘pero tu has llegado, los demás,,,”, o ese parchecito, ‘no es para tanto si tu te sientes joven’. Yo me puedo sentir como me apetezca pero el espejo del cuento de Blancanieves no miente y no me refiero solo a la apariencia física del rostro, lo que llevas acumulado y gastado nadie te lo va a devolver, es como ir consumiendo bonus. Al pasar un teórico punto de inflexión, cima de la montaña de la vida, en esa cuesta abajo gustaría poseer un freno especial o como en el juego de las 7 y media, plantarse. Algún día le dije a una compañera, que me había elogiado de mi planta física para mis años, que ahí, en eso que acababa de decir radicaba el mal. Quedó sorprendida y me preguntó ¿qué he dicho?, pues eso has dicho lo bien que estoy para... Acto seguido me salió esta frase, el día que te empiezan a decir lo bien que estás para..., malo. En, más o menos, los 30 primeros años a nadie se le dice “para...”, salvo que, interiormente, se piense que esa persona está desmejorada y tenga un aspecto no adecuado a la edad, donde entonces surge la hipocresía y se le diga ‘te veo muy bien’. Aquí el circuito a recorrer es inexorable, se hace camino al andar, pero cuando ya estás algo cansado ¿qué haces?. No hay retrocesos que valgan si miras atrás te puede ocurrir lo que a la bíblica mujer de Lot, te puedes convertir en estatua de sal, dicen que siempre hay que mirar adelante, pero...
Esos supuestos lectores que me ‘abruman’, jajaja, comentarán sobre el negativismo de mi punto de mira, pero para hacerlo breve, fácil y tajante, les propongo un trato, ¿cambiamos los años? ¿Habrá alguien tan ‘generoso’?. Venga quiero demostraciones, refutamientos. Es mi reto.
Otra cosa es la Fiesta Personal del Santo del que nos colocaron su nombre para distinguirnos o que nos llamen de alguna manera, hoy, precisamente, es mi santo, dice el santoral que de origen germánico y significa lobo noble y también el guerrero, pero el mío el del 27 de septiembre es por lo visto un Santo de Sevilla, de los años 800, en la dominación musulmana de la península, era hijo de árabe y cristiana, poco mas he encontrado de su vida, pero claro aunque nunca lo celebré, cumplir santos no es lo mismo que cumplir años.
Al pasar de los 40, muchas personas, yo fui uno de ellos, sin estar obsesionado a perpetuidad ya reparabas que iba a iniciarse un lento pero continuado declive y por favor no lo adornemos con discursitos y pañitos calientes, que se le preguntes a las multinacionales de la cosmética, a los ‘reparadores’ de físicos, estiradores de pieles, liposuctores de estómagos, vientres, culos, muslos. Menudo montaje industrial alrededor del disimulo, pero esos mismos que se someten a tanta práctica reparadora a su vez te dicen que hay que asumirlo. Vuelta a la hipocresía, aquí no hay varitas mágicas, aunque la mona se vista de seda mona se queda, las famosas de la tele con la cara lavada, tiene otra imagen ¿verdad?. No resplandecen tanto. Si los años no importan porque todo el mundo los quiere disimular, aparentar lo que no sé es. Me lo razonen por favor.

Lecturas insospechadas

Lecturas insospechadas

He leído bastante en el transcurso de mi vida, desde luego no lo que hubiera querido, mejor dicho, de lo que me hubiera gustado, pero siempre echamos la culpa o nos escudamos en algo y tengo que decir que durante mucho tiempo las amplias jornadas de trabajo absorbieron gran parte de mi tiempo. Además, al tener que ver éste, con las relaciones públicas, me abocó a algún exceso de alterne que tenía repercusiones en el tiempo libre. Me explico, ese alterne no digo que influyera a malos comportamientos pero está claro que un pase en el nivel, en ocasiones, de comidas o bebidas, mas estas últimas, no propiciaban mucho, al retiro, al hogar, para ponerse a leer se pretendía mas otras relajaciones, donde la cabeza no tuviera que tener demasiada fijeza, por ejemplo la TV. Pero insisto no es que fuera ese escudo normativo, sino que las jornadas largas empleadas, propiciaban mas ‘un no hacer nada y evadirse’.
En mis años jóvenes, bancos recónditos del céntrico y amplio parque del Retiro en Madrid, bajo las frondosas copas de árboles me sirvieron de biblioteca al aire libre. Ejemplares rústicos, e incluso, mas de uno de segunda mano adquiridos en un mercadillo próximo a una de las entradas del parque, llamado ‘Cuesta Moyano’, de los clásicos griegos y romanos, literatura castellana del medioevo, modernista y contemporánea, francesa y rusa del siglo XIX, fueron haciendo su pasarela de hojas ante mis ávidos ojos. Este retiro se producía en las matinales de los domingos, temprano me encaminaba allí y rondando el mediodía, completaba la actividad cultural yéndome al templete de música en una plazoleta, donde los domingos la Banda Municipal de Madrid, interpretaba antologías de músicas clásicas y zarzuelas.
Las tardes dominicales me eran de concepto más popular y casquivano, mi afición por el baile me llevó a conocer muchos locales de juventud, primero dentro del modesto barrio de Usera, posterior hacia zonas más céntricas y acabando como ‘socio’ del importante barrio de Argüelles, cerca del entorno universitario.
Ahí, la sala de juventud, así se denominaban a las discotecas actuales, Imperator arrolló en este nuevo concepto, llevaban buenas orquestas, se bailaba con orquesta, cantantes españoles de primera línea que luego actuaron en las salas de fiestas, como Dúo Dinámico, Gigliola Cinquetti, Enrique Guzmán, Mike Ríos (Miguel Ríos, después), etc. Algo caro para nuestros entecos bolsillos pero entre determinadas argucias para conseguir pases en alguna ocasión ‘untando’ a camareros y alguna trampilla en el sueldo que entregábamos a la casa, te ibas defendiendo.
Volviendo a la lectura. Como nunca tuve coche viajé siempre en transportes públicos, metro, autobús y, últimamente, autocar de empresa. Estos medios me sirvieron como bibliotecas móviles, libro tras libro, sobretodo relatos de autores famosos que se encargó de divulgar un periódico llamado El Sol que luego desapareció ofertaba libros de relatos de unas 100 páginas y especiales de 200, de todo tipo de autores y géneros, y de los que debo tener en casa en torno a 300 ejemplares, me fueron transmitiendo continuos conocimientos.
Otra faceta era la incursión en revistas especializadas como Historia y Vida de las que llegué a tener mas de 300 ejemplares, ahora me estoy deshaciendo de ellas porque las he ofrecido gratis a mas de una persona y ante la poca ilusión que ponen en la oferta, están yendo a parar al papel reciclado.
Ahora y, hoy precisamente, a través de Internet en la página que menciono a continuación:
http://www.cervantesvirtual.com/portal/bne/
por si a alguien le interesa, ya la había visitado pero ayer me sumergí al azar buscando algo sobre D. Benito Pérez Galdós he visto que es un filón de lectura gratis, de literatura hispana. Yo de momento hoy he iniciado la lectura de Trafalgar de los Episodios Nacionales del canario D. Benito.
Por favor, no la desdeñéis, recurrir a ella, merece la pena, está muy bien presentada y con muchos recursos.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXXI)-71º

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXXI)-71º

...esta señora de la que ignoro su nombre le apodaban ‘la Porrona’, ignoro por si pudiera ser adicta al porrón, receptáculo de vidrio que servía para beber vino a chorro, era de vidrio, bueno hoy todavía están en el mercado, abombados en la base, la parte de echar el líquido más ancha y un tubo cónico para embocar el líquido contenido, ya digo era una forma de V; bueno hecha esta explicación, la señora en cuestión, se llevaba mal con el 90% de la vecindad y con el otro 10% no porque la temían. Se llegó a rumorear que era la transmisora de temas de la vecindad al propietario de la finca y además que tenía ciertas relaciones con él, pero ya se sabe era un mundo de chismorreos. Se da el caso que mi madre ni recordaba porque había llegado la ruptura de relaciones con ella, única persona de la finca con quien no trataba, incluso al fallecer mi padre, cada vez que pasaba mi madre por delante de ella, entonaba un malintencionado suspiro y decía ‘Dios mío, hay que pena’, estaba claro la mala leche en cuestión de la susodicha persona. En fin personajillos de baja estofa a los que es mejor responder con la indiferencia que es el mayor desprecio.
Un detalle curioso, enfrente de esta vivienda destinada a la portera, hoy en día vendida como un piso mas, están hoy en día los cajetines de buzones de correo de la vivienda al ser 56 las viviendas que componen la casa ocupan un buen espacio. Entonces esto no existía, el cartero, llamada así por ser el que distribuía las cartas a diferencia de hoy en unos carterones grandes de cuero, portaban las misivas interfamiliares, era la forma tradicional de comunicación pues ni siquiera los teléfonos de casas estaban extendidos y aún con la complicación que para tanta gente significaba escribir una carta ya que la cultura escaseaba era el medio regular noticiable como digo. Mucha gente tenía que recurrir a terceros, amanuenses solicitados para llevar al papel las transmisiones de analfabetos, siendo los interlocutores de la correspondencia interfamiliar, en muchas poblaciones rurales, el señor cura, así llamado, cumplía con esta labor, alguna prebenda obtendrían de esas colaboraciones.
Pues como decía, el cartero, con su uniforme gris en verano y azul marino en invierno, llegaba al borde de la escalera hacía silbar un pito un par de veces, reclamando atención y voceaba los nombres que venían en los sobres. El vecino ‘afortunado’ debía de bajar a recoger el envío... Curiosidades de la época, una mas de ellas.--
imagen: cartero antigüo

Localidades españolas (Miranda de Ebro)

Localidades españolas (Miranda de Ebro)

Dando un paseo por los pueblos de España, sentado en mi silla y manejando un artilugio, hoy he recorrido algo por la provincia de Burgos, ya he estado en ella en varias ocasiones, In situ, conozco Burgos capital, ahí he estado en dos ocasiones. La primera fue fugaz, el compañero de trabajo con el que iba, bueno íbamos los dos matrimonios, era culo de mal asiento y no había llegado a un sitio cuando había que ir a otro, era como jugar a la oca que tiras el dado y saltas casillas, así que, a duras penas, vimos el exterior de la catedral, el interior estaba cerrado, no recuerdo cual era el motivo, un poco el casco viejo y una calle con muchos bares y pinchos típicos y luego comimos en un restaurante frente a la Catedral, donde las camareras iban vestidas con el traje regional, no faltó la morcilla típica de la zona, sopa castellana, y algo de asado de cordero. La segunda vez que volví con mi hija la pequeña hará unos 12 años fuimos en autocar, nunca tuve coche, y paramos en un hotel próximo a la estatua del Cid, no recuerdo el nombre del hotel pero sé que unos años después lo tiraron porque tenía algún peligro en su cimentación o construcción. Pasamos un fin de semana agradable de viernes a domingo. Ya esta vez con mas tranquilidad disfrutamos algo mas de recorrer la ciudad, lo malo es la nevada impresionante que tuvimos y yo llevaba un calzado demasiado fino inapropiado, encima mi mujer, al hacer la maleta, se le olvidó poner un pantalón de repuesto y con las tiendas cerradas eran días festivos, no pude cambiar mi inapropiada indumentaria.
Anteriormente pasé por Burgos de pasa para Pradoluengo, pueblo en la Sierra de la Demanda, desviándose de la carretera que une Burgos con Logroño, no fue un viaje turístico, había fallecido un tío político con el que mantenía muy buena relación, vivía en Madrid, pero tenía dicho que le enterraran en su pueblo natal. Bien pues para no entrar en mas precisiones, hoy he estado por una de las últimas localidades por la zona norte a 90 kms de Burgos y 33 de Vitoria, Miranda de Ebro, tiene una bonita y organizada página y me ha permitido conocer su historia antigua, media y moderna. Los festejos dedicados a San Juan del Monte, cincuenta días después del domingo de Resurrección, con romería a la ermita de San Juan y misa en el monte de la Laguna con el bullicio y la alegría de los romeros y las charangas. Las fiestas patronales el 12 de septiembre de la Virgen de Altamira, con desfile de carrozas y otras manifestaciones de celebración. He leído la historia de la tercera mano de la virgen, muy curiosa, he conocido la vestimenta antigua de sus pobladores y ciertas aplicaciones lingüísticas peculiares: “Un pichaza, carrillano, chiflaibaila, cogió ropa del nicho para su vestido un total chano’. Esta frase la he montado para hacerse una idea de una variante mas del castellano aplicada a sus localidades. Quiere decir algo así como “Un bobo e inculto, desarrapado cogió ropa del trastero, un total y completo desarrapado.”. He completado la visita con una serie de imágenes de lugares de la ciudad, muy bien fotografiados. No entra la página en muchas precisiones gastronómicas, y tratando de localizar algo mas concreto, habla de lo clásico de la zona burgalesa, la morcilla de arroz, sopas de ajo y asados de cordero.
En resumen algo de documentación no viene mal para rellenar este pozo sin fondo que es mi curiosidad.

imagen : Puente de Carlos III sobre el río Ebro (Miranda de Ebro)

Enciclopedia virtual

Enciclopedia virtual

Estoy a caza de cualquier dirección ‘www’ que venga en periódicos, revistas o programas radio o TV y que tengan una curiosidad cultural para adentrarme en esa red, casi infinita de materias, que es internet. Pero insisto bajo el prisma de la investigación sobre manifestaciones eruditas que sirvan para un necesario mantenimiento y actualización de la instrucción. No es cuestión de mojigatería pero utilizar este medio para fines de mal gusto de la que, desgraciadamente, está tan sembrada, no es mi ideal. Como de todo hay que conocer algo para poder opinar, he visto cosas de mal estilo, siempre que no me hayan implicado conceder el mas mínimo dato personal, toda precaución es poca, dentro de esa red, en la cual transitan todo tipo de redes mafiosas, redes procaces, redes infestadas de pornografía con trampa, pedofilia, timos de todo tipo, son arenas movedizas capaces de tragarse todo pie incauto que se adentre a curiosear, pues al ver algo de esas páginas me ha pasado algo similar que con las películas pornográficas que si en algún sentido ‘estimulan o calientan motores’ no las creo necesarias, la sensibilidad de cada uno debe ser suficiente para desarrollar sus amores y tratos, carecen de argumento, ‘enseñan mucho’ pero a la vez no enseñan nada.
Entonces mi camino es otro, como digo, aprovecho cualquier ocasión que se me brinda para introducirme en literatura, historia, geografía, ciencia, arte, museos, etc.
A veces monumentos que he visto en directo, in situ, ahora al hacer visitas virtuales por los mismos y comentados me han servido más o por lo menos complementado en gran parte mi visita directa.
Yo, en casa, siempre tuve y tengo diversas enciclopedias en las que consultaba cualquier cosa ignota o poco conocida. Tristemente, esos volúmenes se han quedado sin el manejo que les daba, han perdido utilidad, por nostalgia los conservo pero, si yo, ya no los utilizo mis sucesores, por supuesto y con menos motivo, lo harán.
Los programas buscadores de la red te proporcionan todo, pero es muy importante saber buscas, acotar, poner al máximo filtros que dirijan mejor la consulta. Los franceses maestros en la destreza de utilizar cerdos que hozan, rastrean y husmean en busca de las exquisitas y dificultosas trufas, pues hay que aplicar, igualmente, un ‘olfato’ especial para consultas mas selectivas.

Premios – Festivales

Premios – Festivales

Empecé a desconfiar de los concursos o premios sobre cualquier manifestación artística a raíz de olisquear y entrever, las telas de araña que tejían los intereses creados, económicos, políticos y comerciales. A partir de ese momento sentí menos admiración por los premiados. Las excepciones confirman la regla. Empecé a desconfiar de Jurados. Estos examinadores y juzgadores y otorgadores de premios, perdonen los que, realmente, se sientan ofendidos, a los otros no les pido perdón alguno a los que se ‘dejan estimular’ de una u otra forma.
Además empiezo por pensar que si como simples espectadores de cualquier manifestación artística o deportiva sentimos un decantamiento por el que manifiestas inclinación por un simple ‘me cae bien’ o solo porque el otro te cae mal. A estos ‘tribunales’ si encima les media recompensa de cualquier estilo se desequilibran e influyen en la determinación a tomar.
Está comprobado y demostrado el orden político de reparto que media en la atribución del Nobel de Literatura. Sopesan una mezcla de circunstancias de tipo geografía, distinguen por continentes, idiomas, etnias para ir distribuyendo honores. Estoy por asegurar que nunca se dio ni se dará que en años consecutivos se le otorgara la distinción a personas de un mismo país. Hasta rayaron en el ridículo en el momento de la concesión no muy lejana del italiano Darío Fo, un excéntrico personaje que su obra no destaca precisamente por la literatura escrita. Y hablo de este premio como ejemplo, por la influencia que tiene en el mundo de la cultura.
Al día siguiente librerías de todo el mundo agotan las existencias de los anaqueles recónditos donde unos cuantos ejemplares ‘dormían en el olvido e ignorancia’, nadie conocía a esa persona. Rápidos pedidos de las editoriales a las imprentas para abastecer, intenso trabajo de traductores porque resulta que tienen que traducir del swahili, idioma del premiado, a todos los idiomas incluido el aimará, no sea que un indígena de esta etnia le dé por leer la obra del distinguido condecorado. Resultado, pues gran negocio y más o menos complacencia política.
Desde esa atalaya de altura observemos cualquier premio literario de menor enjundia, lucha de editoriales, críticos predispuestos a...
Si nos vamos a los Festivales o Premios de Cine, eso ya son aguas turbulentas. Actores y actrices pasan por ‘todos los aros’ propuestos con tal de alcanzar... Con tal de alcanzar su cima.
Léase cualquier biografía.
Aquí en España, por ejemplo, los pocos actores a los que se les encuadra como vinculados a ideas de la derecha, lo tienen claro cuando hay un gobierno de izquierdas. No es lo mismo, para los abundantes del signo contrario, apuntados al carro de una hipócrita progresía. Nunca entendía porque prosperan tanto con gobiernos de derecha. Esos mismos directores e histriónicos figurantes de la escena o pantalla se agarran al trapo de la pancarta y a las proclamas en contra de la actuación de gobiernos que siempre les han subvencionado mas y protegido mejor que sus propios beneficiados políticos, por el arrastre popular borreguil que representan.
Resumiendo algo me huele muy mal en la dispensa de merecimientos artísticos y deportivos. Con la exclusión, como ya dije, de que las excepciones confirman las reglas.

Fin de carrera

Fin de carrera

Hoy he disfrutado de una gran ilusión; el orgullo paternal se ha engolado con una noticia de mi hija al llegar al mediodía a casa. “Papá, he aprobado”, era la última asignatura para la consecución de su licenciatura en Ciencias Ambientales. Inició la carrera y ésta constaba de cuatro cursos, pero al llegar a 3º, ampliaron un curso más hasta cinco. Le molestó algo, pero no demasiado, es tenaz; ha invertido 6 años en esos cinco establecidos pero, en los dos últimos años, compaginó con trabajo que le absorbía gran cantidad de tiempo. Algunos días estaba 11 horas, un promedio de 9 y aparte el tiempo en transportes que en Madrid supone un extra importante, por los múltiples atascos y largos desplazamientos.
Desde muy pequeña y sin necesidad de muchos estímulos, eligió el camino del deber y la responsabilidad y daba prioridad a sus tareas que a los juegos. Introvertida pero, no falta de amigos, ni de ocios a su tiempo.
En el Bachiller obtuvo calificación de Sobresaliente, de promedio, culminando un COU con Matrícula de Honor. Se matriculó en la Universidad de Alcalá de Henares en esta carrera. El choque del inicio universitario, como a tantos les ocurre fue algo duro, sacó sus primeros suspensos en sus estudios y esto le hundió un poco pero sacó a relucir si carácter y sin llegar a conseguir las notas anteriores en el transcurso de la carrera ha obtenido varios notables y sobresalientes, dada la variabilidad de materias está claro que según las preferencias ha obtenido mejores resultados.
Una vez finalizada la carrera otra cosa es sacarle partido; los trabajos exigen especializaciones concretas y esas no las proporciona la carrera. Hoy ha sido un gran día, sobre todo para ella
imagen: Universidad de Alcalá de Henares

Sobre canciones

Sobre canciones

De nuevo abordo un tema tocado recientemente, hablaré sobre las canciones pero en otro sentido. No voy a tratar de ninguna en particular sino a comentar sobre algo que siempre he tenido duda.
Primero ¿el huevo o la gallina?. Esa es mi duda en torno a las canciones. Primero ¿la letra o la música?. Parece ser o dicen que, en base a un texto, el músico aplica al pentagrama los signos musicales y acopla los sonidos necesarios que acompañarán a las letras. Yo, desgraciadamente, no tengo ni idea de solfeo; la poesía la practiqué como reto; escribí sonetos, esas composiciones de 14 versos endecasílabos, dos cuartetos y dos tercetos, difíciles de encajar en ellos un pensamiento. Había que extractar pero hacer inteligible. Entonces al gustarme determinada música de canción, me olvidaba de su letra original y, tomando como referencia el título, fuera en el idioma que fuera, yo le aplicaba un encaje versificado. Fue una afición de la que disfruté. Nunca pretendí que tuvieran difusión era un ‘juego’ mío.
Si la versión era extranjera, cuando traducía la letra veía que no se parecía en nada a lo escrito por mí, claro, pero como yo había partido de un título, había coincidencias o sentimientos expresados con diferentes palabras.
Por ello, aunque no sé cual será lo correcto o si existirá un orden establecido, tengo que reconocer que a mí, en mi ignorancia musical, apliqué mis letras a las notas musicales ya ‘diseñadas’ y conformadas.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (LXX)-70º

...En la letra E vivía Mariano, ‘el cojo’, llevaba un zapato con amplio alza, para compensar una pierna con la otra, trabaja en la famosa Standard, convivía con su madre viuda, luego, ya mayorcito se casó. Era de voz muy atiplada con lo que daba la sensación de estar siempre discutiendo pero se trataba de ese timbre. En la F como ya comenté la tal Nati, en parte, causante, del fallecimiento de mi hermano por cierto no hace falta decir donde trabajaba ya de mayor, en la empresa por excelencia del barrio. Cada vez que la vecindad se aleja de mi vivienda me cuesta más trabajo asociar a los vecinos. En el 4º, no menciono letras, vivían Evaristo y Candelas, de los que ya dije algo, su cuñado Santiago con mujer e hijos y trabajaba en una oficina de Notaría, las mencionadas ‘Plateras’ y los ‘Melero’, mala gente, pendencieros y bravucones, estos en la guerra, me refiero al padre, era de los milicianos de pistola al cinto y cuando terminó la guerra, se vistió la camisa de Falange, todo un contraste, un hijo varón bravucón como el padre, incluso, éstos se llegaron a zurrar la badana en mas de una ocasión. El chico llamado ‘el Luchi’, debió de cometer algún tipo de delito y para librarse de problemas se enroló en la Legión, acogedora de cierto tipo de delincuentes.
En lo que es el pasillo y planta baja que servía de acceso desde el portal hasta la segunda escalera, en la parte izquierda según se entraba, había 3 ventanas que daban a unos patios, estos era almacén de un taller de calderería que había en la finca y del que salían durante el día tremendos golpes para cincelar sus trabajos a golpe de martillos y otras herramientas. En la primera puerta que estaba a la derecha, vivía la portera, mala mujer. Enredadora y entremetida en todas las familias de la casa procurando enzarzar con comentarios a unos con otros. Le llamaban ‘la Porrona’, ignoro el origen del mote, era de Puertollano (Ciudad Real), se le achacaban enredos con el administrador de la finca, en fin todo un poema...
imagen: alusión al taller de calderería

Canciones

Canciones

Siempre me gustaron las canciones, la música en general, no soy un experto, nada sé de solfeo, conozco simplemente las 7 notas musicales, pero no sé distinguirlas. Pero al igual que cualquiera puede admirar un cuadro, una construcción, la naturaleza y no ser entendido, la música como arte plástica, una mas para degustar por simple audición en este caso.
Lógicamente tengo mis preferencias pero, diría, que más de estilo que de intérpretes o títulos muy concretos. Indudablemente dentro de ese estilo a que me refiero también se pueden establecer filtros, pero insisto, no me configuro una lista de predilecciones. Tampoco puedo hablar de la canción de mi vida, algo que tanto se suscita en entrevistas a ‘famosos’ o en general, esa de la que se habla cuando alguien se enamora de alguien “”recuerdo que nos conocimos oyendo... “. Aunque soy un romántico empedernido nunca apliqué ese fundamento para establecer que esa o aquella canción fueran las predilectas.
Mi afición a los idiomas, aunque con la limitación de conocimientos superficiales, me ha llevado a traducir letras de canciones en inglés, francés e italiano. Como me gusta cantar, también las he interpretado en esas lenguas, además del castellano y catalán claro. En fiestas con amigos, compañeros de trabajo, en hoteles de vacaciones o reuniones propicias, actué en mas de una ocasión. Sirviendo de ‘atracción extra’.
Tengo una anécdota curiosa que creo merece la pena ser descrita:
“”Estaba de interventor en una oficina del Banco de Madrid, en Madrid, en la calle de Toledo, barrio de los Austrias, en el entorno de la plaza Mayor, muy típico por sus tabernas, mesones, asadores y restaurantes con solera. Tendría yo unos 24 años, junto con mi director y amigo, José Mª Martínez, habíamos quedado con dos ejecutivos de una importante empresa de publicidad ‘Víctor Sagi, S.A.’, para cenar en un restaurante en la Cava Baja, llamado Casa Esteban, justo enfrente del afamado ‘Lucio’. Esteban el dueño era cliente nuestro, tenía un local mas bien pequeño, unas 16 mesas, estaba aprovechando un caserón antiguo, como todas las casas de la zona y decorado al efecto para darle el aspecto de mesón antiguo castellano, algo abovedado, típico.
La cena era un tanto informal. Era el colofón de unos tratos comerciales acordados previamente.
Bien, la cena se desarrolló cordial. Tomamos un cocktail Martín, unas tapas de jamón y lomo de bellota, consomé ajerazado, y un pescado a la espalda, algún postre variado, quien lo tomara, yo no soy de postres, buen vino un Marqués de Cuzcurrita, numerado café y cava Codorniu de alta gama.
La mezcolanza de efluvios etílicos fue calentando turbinas, pero todo dentro de un límite. Mi compañero y el dueño del local que conocían mi afición a la imitación de cantantes, aunque el local estaba a tope, la mayoría extranjeros, me provocaron y pidieron para que entonara alguno de mis repertorios. Siempre fui algo tímido y más en aquella época pero, ya metido en juerga y algo del estímulo gaseoso del cava me hicieron arrancar. Salieron a relucir canciones de Raphael (imitando también sus gestos), Julio Iglesias, Frank Sinatra, Charles Aznavour, Adriano Celentano, Armando Manzanero, etc. La velada se prolongó y en el local se consumía más. Ahora viene lo curioso. Los espectadores extranjeros, debieron pensar que era un animador del local y me retribuyeron con dólares americanos, canadienses, marcos alemanes. Joé, fue duro, esto me dio una vergüenza tremenda, pretendía rechazar, pero los dejaba en la mesa.
A esa cena estábamos invitados por nuestros clientes, por supuesto tenía un cierto coste y pretendí pagar con el producto de mis actuaciones, ya que, incluso superaba para pagar la cuenta, pero no lo consintieron.
Todavía conservo un billete de 2 dólares USA como recuerdo de mi debut como ‘profesional’ de la canción. En broma o no broma, el tal Esteban, me propuso que me pasara alguna noche por allí, para ‘animar’, se ve que le había ido bien la atracción. Jajajaja.