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Vida cotidiana

Historias para no dormir

Historias para no dormir Me resulta hasta difícil iniciar este relato. Tengo la idea, pero vacilo sobre como redactarlo o proponerlo. Aunque es autobiográfico, a mí mismo, que soy el actor y autor, pues a mí mismo, recalco, me sorprende.
Precisamente es la sorpresa la que origina este intento de ensayo. La sorpresa se basa en la reacción producida por una seria de acontecimientos imprevistos no buscados. Es difícil escribir sin guión, sin esquema, sin una sinopsis que regule la trama, pero trataré de ir dándole forma.
Soy imprevisible, quizás lo haga a salto de mata, pero he ahí el quid de la sorpresa, la improvisación. Bien pues un ‘mozuelo’ de cincuenta y varios años, se incorpora al mundo de internet. Había tratado de contenerse. Algo sé conocía y sabía que le iba a ‘consumir’ mucho tiempo. Su inquietud de saber, rayana en el agobio, su intento de abarcar todo, como si fuera un humanista de la Edad Media, sabía que podía absorberlo, aglutinarlo. Desistió, en principio, pero pensó que los años vuelan y si no lo intentaba ahora ¿cuándo lo iba a hacer?.
La inmersión en ‘internet’ como se presumía y, además, con cierta lógica fue algo desbordante. La propia falta de programación, preparación, conocimiento del medio fue, en algunos casos, como un torrente incontrolado, sin ramblas donde desembocar, arrasante. En principio hubo problemas con la conexión, tras múltiples llamadas con Telefónica, empresa a la que conecté, e incluso hasta cambio de módem, la cosa se fue poniendo en marcha. Pero como pruebas de inexperiencias y precipitación abrí correos diversos, demasiados, de tal manera que como no son posibles las bajas, tuve que desistir del uso 2 o 3, divididos según temas que quisiera tratar. Me apuntaba ( sin peligros aparentes) a llevar y conocer temas económicos, de bolsa, deportes, idiomas, diccionarios, enciclopedias, ciencia, cultura, sorteos, meteorología, prensa en general, nacional, provincias y digital, en fin un sinfín inabordable al que no daba abasto y tuve que ir cediendo algo pero, a pesar de controlar mas, actualmente, me sigo abrumando con que quererlo abarcar todo. Soy insaciable en estas investigaciones, inquieto, ambicioso, pero ya sé sabe el refrán lo dice “el que mucho abarca poco aprieta”, bueno no es ese el caso, siempre queda algo de zumo, al exprimir tamaña fruta, pero se derrama también bastante y, falta la concentración necesaria para que el jugo sea intenso. Formas de ser, caracteres. Requiere de freno y organización para un mejor digerir pero, estas son disciplinas en las que no me contengo muy bien. Bueno al cabo de año y medio estoy algo mas fijado, pero vienen riadas incontenibles.
Otra cosa es el uso, pero de eso no voy a sentar cátedra. Puede ser cultural e informativo, su parte más racional, pero se pueden caer en errores y tentaciones. De eso sabe cualquiera que toque este asunto.
Titule “Historias para no dormir”, porque sería capaza de no dormir en mas de una ocasión con tal de seguir tocando temas, asuntos, visitando, observando, viendo, jugando, entrarían infinidad de gerundios en esta descripción. Vayamos a dormir de vez en cuando para repostar energías.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXV)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXV) ...Volviendo al hilo de mi niñez en Barcelona, pues ya pocos cabos sueltos hay, claro, que yo recuerde, he exprimido mi cacumen para relatar al máximo y si salieran serán como retrospectivas. (no me gusta utilizar el término sajón ‘flash back’ tan usado en temas cinematográficos).
Al cerrarse el cuerpo de la Fiscalía de Tasas, donde mi padre prestó sus servicios combatiendo el estraperlo posguerra, es posible que tuviera alguna oferta de quedarse a trabajar allí pero, entonces, la familia tiraba, vivían los padres de mis padres y además le dieron una indemnización que les debió de parecer suficiente para iniciar un nuevo arranque de vida en Madrid, quizá ciudad mas adaptada a su modo de vida, aunque la permanencia en Barcelona nunca fue denostada por ellos. Así que mediada la década de los 50, nos trasladamos a Madrid. Mi padre, sin empleo y difícil de conseguir, imagino que pasó malos momentos, un hombre cultivado pero autodidacta, encontró una representación de lejías y jabones de una empresa de cierta fama en aquel momento, llamada ‘Lejías Catarineu’. Por lo visto, después de patear la calle todo el día conseguía unas exiguas comisiones. Hasta con el tiempo supe que se sacó un carné para hacer de extra de cine como caballista ya que con su experiencia en la Guardia Civil, tenía alguna experiencia.
Le salió un buen empleo de tipo oficial como inspector y controlador del proceso de la fabricación de galletas existentes en España. Este al parecer se le presentó a través de un inquilino de la casa donde estuvo de portero mi abuelo Cipriano y que ya hice alusión a él . El decano de la Facultad de Derecho de Madrid, D. Manuel Torres López, por cierto haciendo una retrospectiva de esa casa, en la calle Serrano 21, otro de los inquilinos, me ha venido ahora a la mente, fue Adolfo Torrado, gallego, escritor y guionista de cine, su hermano Ramón Torrado, fue director de películas. Pues bien con ese trabajo de inspección tuvo que viajar para recorrer las principales fábricas de esos productos. Este trabajo que también fue provisional, duró alrededor de un año y le proporcionó un sueldo razonable, amén de dietas, le brindó la oportunidad de un buen trabajo. La importante firma vasca en la época y que creo hoy sigue existiendo “Galletas Ártica”, le nombró delegado de su sucursal en Madrid pero, la vida es dura, triste, cuando, posiblemente, encuentra el trabajo de su vida, su fijación definitiva, un maldito e inoportuno derrame pancreático, dio al traste con todo, se lo llevó por delante en cuatro días, él un hombre ordenado, no bebedor, poco fumador o casi nulo, con salud, aparente, de hierro, a los 49 años dejó este maldito sistema, donde tanto hijo de puta vive a perpetuidad. De ahí mi alejamiento de la creencia en un ser superior justo y equitativo, lo siento, pero así lo vi y lo veo...
(imagen: un producto de galletas Artiach)

¿Números en orden?

¿Números en orden? Es curioso, me siento en el ‘rincón’ del bar. Una luz halógena directa ilumina la servilleta que acabo de coger. Nadia, la camarera marroquí, me ha servido mi whisky segoviano en un vaso bajo, ancho y abombado, unas piedras de hielo y un poco de agua mineral. Un platito de panchitos recién fritos con algún aditivo picantillo. Mis gafas de farmacia para leer y escribir, mi entrañable bolígrafo. Griterío molesto de la tele, retransmite At.Madrid-Mallorca, a pesar del ruido yo me abstraigo y me dispongo a escribir. Un problema, mi cabeza está ‘llena’ pero, a la vez, ‘vacía’. Nada se me ocurre sobre que escribir y, sin embargo, quiero escribir sobre ‘todo’. No estoy un momento óptimo, los últimos informes médicos, las limitaciones impuestas, me hacen replantear un giro costumbrista de mis maneras habituales. Sé que la vida no se soluciona con una copa, pero son de las pocas cosas en las que me salgo de los estrecho límites marcados. Mi próximo viaje también me excita, los viajes siempre alteran mis nervios, no lo puedo evitar, esta vez mas y eso que el viaje es vacacional y al sitio donde acudo habitualmente en la costa malagueña. Solo tratando de llevar mi mente hacia cosas positivas, que también las hay, afortunadamente, puedo distraer algo las preocupaciones.
Entonces, al poner la fecha de encabezamiento de la servilleta veo la curiosidad de unos números ordenados (03/04/05), consecutivos. Siempre me ha gustado jugar con los números. Les he buscado algún sentido, alguna curiosidad. Hoy por ejemplo se me ha ocurrido que la fecha y la hora del fallecimiento del PAPA, si se suman, por separado las dos dan el mismo resultado: la fecha (02/04/05) = 13, la hora (21:37) = 13, no hablo por lo del 13, no creo en supersticiones, me refiero a la coincidencia.
Pues la vida no debe circunscribirse a una situación de combinaciones o números ordenados, dejemos que ellos se alineen y conformen como si de un sorteo de lotería se tratara y, entonces, elijamos bien el número que queremos jugar, a ver si con un poco de suerte acertamos.

El tiempo pasa - As time goes bye

El tiempo pasa - As time goes bye El otro día, a colación de un comentario sobre una persona obesa, conocido por mí desde hace varios años, llamado Manolo Sierra, que lleva el tema artístico y de entretenimiento del hotel La Barracuda en Torremolinos, hizo, en una de sus bromas habituales, unos pasos de baile, tipo fox-trot, engarzando con esa broma, hice un comentario y dije “que era la menos parecido a Fred Astaire”.
Este comentario, curiosamente, hace relativos pocos años, hubiera sido captado por cualquiera. Fred Astaire fue un excepcional actor, pero sobre todo, bajo el punto de vista como bailarín en películas musicales. Nacido en Omaha, Nebraska, Usa, en 1899, intervino en 45 películas en dilatada carrera. Era, llamativamente, delgado, y se movía a su antojo por los escenarios musicales, acompañado de actrices como Ginger Rogers, Cid Charisse, Rita Hayworth, todas ellas espléndidas acompañantes a sus perfectos ritmos. Décadas de los 30, 40, 50, donde lució y exhibió sus ágiles cualidades rítmicas. El acoplamiento, sobre todo con las dos primeras, rayaba en la perfección. La conjunción de sus movimientos al ritmo de la música provocaba deleite. Continuaría con los elogios merecidos, pero mi comentario no era una crítica sobre su arte pero mi comentario era explicar que para una gran mayoría de los que me rodeaban, ignoraban a Fred Astaire, como he dicho era delgadísimo, el polo opuesto a Manolo Sierra.
De ahí mi comentario y título “el tiempo pasa”, en inglés “as time goes bye”, título de la canción de la película Casablanca, Solo la curiosidad y la historia pueden hacer revivir agradables recuerdos e instruir ignorancias.

Cerrado por vacaciones

Cerrado por vacaciones A mi legión de lectores (no creo que pasen de 3 y eso por cierta amistad), les digo que el compromiso vacacional me obliga a suspender por unos cuantos días mis modestas publicaciones. Siento la gran decepción que ello puede causar en vosotros, trataré de compensarlo con un mayor esfuerzo en mi retorno. No dudo habréis interpretado mi sentido irónico porque, la única ventaja de que tenéis los pocos que contactéis con mis artículos es que no tenéis el más mínimo compromiso de un seguimiento obligado, es decir, la tortura es relativa.
El levante o poniente de la Costa del Sol renovará en parte mis ideas aunque creo que ya no estoy en un momento de cambios radicales, dije hace poco en algún pasaje ‘Ego sum qui sum’, “Yo soy el que soy” pero, comprendo que es una presunción utilizar esta frase bíblica atribuida a Jesucristo. No soy católico practicante, me bautizaron, costumbre de la época en este país y tampoco he desestimado las buenas intenciones del fondo de cualquier religión para recomendar discernir el bien del mal, aunque creo que eso nace con la persona y el que no lo pone en práctica es, simplemente, porque se desvía.
Resumiendo mis atribulados lectores, no desesperéis, tengo la intención de volveros a ‘abrumar’ con mis disquisiciones mas o menos argumentadas y con poco o mucho sentido. Es una forma subjetiva de ver las cosas. Cuando hablo de mi modesta vida y sus alrededores, pretendo mas que nada ser cronista de ciertos aspectos de una sencilla experiencia vivida y como dijo Machado “se hace camino al andar”.
Hasta pronto y no desesperéis. Yo diría mejor descansad. A partir del día 20 más o menos, apareceré de nuevo con, estas, mis cosillas.

(Imagen: Hotel La Barracuda - Torremolinos - Mi cuartel general)

La vida familiar y sus circunstancias.

La vida familiar y sus circunstancias. Hoy me he enterado, algo suponía, pero quizá sea fácil decirlo a tiro pasado, de que mi hija mayor, recientemente, separada después de diez años de matrimonio, está relacionada desde hace tiempo con el jefe del local donde trabaja. Un establecimiento de hostelería en la pequeña capital cerca de Madrid, donde reside. La cosa puede provenir de hace unos tres años, cuando ya comentó algo de la desgana matrimonial en la que se encontraba. Sobre ‘7 años de matrimonio’ se han hecho hasta conocidas películas, abordando un tipo de tema, como de ‘cansancio’, ‘monotonía’, aburrimiento’, etc. Yo de esto había oído hablar, pero como de tantas cosas no pensé demasiado sobre el tema. Lo confirmas mejor cuando un ejemplo práctico, en cierto modo, se te acerca, o te afecta en algo. Este es mi caso, al tratarse de mi hija, ahora le doy mas sentido al escepticismo que, sobre este asunto, mostré anteriormente. Este hastío fue provocando el deterioro cada vez mayor de la relación familiar. Ella, responsabilizaba al marido, yo, particularmente, le considero buena persona, pero quizá frágil en su personalidad y poca iniciativa personal. Mi hija, buena persona, nunca demostró lo contrario, algo fantasiosa, pero bastante mas activa que el marido, mayor decisión, ciertos ‘pajaritos’ circulan por su cabeza. Con estos ingredientes, poco a poco, se ha ido pasando el ‘guiso’, le faltaba o sobraba condimento, depende del lado de cada uno. Ella al no encajar esa monotonía, posiblemente, encontró otros cauces mas adaptados a su idea y, claro, en ese momento, a lo ‘ 7 años’, las cosas empezaron a gestarse de otra forma.
La niña que tienen, nació con un ventrículo atrofiado, detectada esta anomalía en el octavo mes de embarazo. Por ello, al cumplir el año, le fue practicada una operación a corazón abierto, para mediante una ‘obra de fontanería’ hacer posible que esa víscera vital funcionara con las dos aurículas y solo un ventrículo. En aquel momento a la niña (nunca le llamo nieta, no me gusta, hoy por hoy, el término abuelo, ni además lo ejerzo) le vaticinaron dos o tres operaciones mas para ir adaptando el organismo a esa irregularidad. Como la cirugía cardiológica ha experimentado una amplia evolución, han conseguido que hacia los 7 años que la niña ha resistido mas o menos, hacerle una segunda y al parecer última operación que, dentro de lo que cabe, no le deja una mala calidad de vida. Al ser niña con menos defensas naturales, ha ido cayendo en diversas enfermedades, unas propias de la infancia y otras por mayor propensión ante la falta de protección biológica necesaria. Bien parece ser que por estas adversidades de la niña se han ido sosteniendo los ‘cimientos’ de esa endeble causa matrimonial y llegado el momento de una mayor estabilidad de la niña ha llegado el momento de tomar las decisiones que in mente estaban, sobre todo, por parte de mi hija y a determinado cambiar el signo y ritmo de su vida.
Los clásicos por mucho que nos reciclemos, estas cosas las vemos algo opacas, pero no seré yo quien objete nada al respecto. Mi paternidad, no representa ya influencia en la mayoría de edad de mis hijas y ellas son dueñas de sus decisiones. Solo deseo como padre que estén certeras en sus elecciones y su máximo bienestar.
Siempre pienso que los niños, en los matrimonios ‘rotos’ son los más perjudicados y, a veces, desorientados para elegir la mejor ‘carta’, aunque el ritmo de la vida actual da la sensación de haber creado genes especiales para traumatizar menos por estas causas.

Y XV - Aclaraciones, corolario a ‘LOS HIJOS’

Y  XV - Aclaraciones, corolario a ‘LOS HIJOS’ (LEER DESPUÉS QUE EL ENSAYO)
En el modesto ensayo sobre tema tan arduo que abordé sobre los hijos, las madres, los padres, sus relaciones, el avance y proceso del crecimiento, se podrá tacharme de negativo. En términos generales, no me importaría ser yo el riguroso y el equivocado pero desgraciadas evidencias reales demuestran que no estoy tan errado. Poco hace que, en el País Vasco, el acoso de indeseables provocó el suicidio de un adolescente y eso contemplado desde el punto de vista tragedia fatal, pero ¿cuántos soportan a diario tremenda presión?. ¿cuántos silencios al respecto?, ¿cuántos silencios por temor?. Raro es que gente de bien no se vea implicada en agresiones más o menos degeneradas. Por eso, a mi muy pesar, acometí la parte negativa como proclama contra esos bárbaros, no queriendo dar a entender que no existiera una juventud comprometida.
Ahora la parte positiva, la callada, pero lo respetuosa, la sana y ya hice cita de ella, entre tanta negatividad para comparar, ensalzar y destacar. Pienso que la mayoría de la juventud es sana, noble, comprometida, con sus cosillas, claro, eso siempre ha sido y será. Tampoco todos los padres ( refiriéndome al varón) son todos irresponsables, ni mucho menos, son bastantes los que se interesan por las cosas de sus hijos y les estimulan y reconducen en casos necesarios. Ni todas las madres son tan sacrificadas, aunque aquí, si lo son la mayoría, es de innata naturaleza. En el relato en general, en general, he pretendido dar a entender la desgracia que representa que una minoría destructiva y nefasta, domina y controla muchas veces, imponen su maldad y lo peor es que este carcinoma, como bien sabemos, tiene metástasis, se va extendiendo.
Pongamos y actuemos para poner los medios posibles para evitarlo. Colaboremos todos, recogeremos sus frutos.

Los hijos (XIV y último)

Los hijos (XIV y último) ... No soy supersticioso pero al ver que iba a finalizar en la servilleta 13, remataré con alguna conclusión, por si el lector siente alguna inquietud ante un número que para muchos simboliza negatividad, a mí personalmente, me gusta, claro, ya sé soy ‘rarito’.
Sé de sobra que he saltado en este desarrollo cosas de importancia. Pero he pretendido darle sencillez, comprensión a veces, identificación de los problemas latentes, aunque sé que esta exposición daría lugar a muchas interpretaciones o discrepancias si hubiera interlocutores, pero eso ocurre siempre, nunca estamos todos de acuerdo. Pero he pretendido darle sencillez, comprensión a veces, la cruda realidad que, aunque no sea mayoritaria, destaca y llama mas la atención y desgraciadamente se va acrecentando. Pero ya digo nadie es dueño de toda la verdad o razón. Se tiene un lógico punto de vista subjetivo.
El vástago ya va llegando a momentos de asentamiento, serena algo sus turbulencias, un ‘anticiclón’ le sitúa en la realidad y ya pretende sentar su propio asentamiento. El día que lo consiga y luego genere una nueva familia, es cuando empezará a saber lo que es bueno, a comprender algo mas a los padres, sobre todo a la madre, aún así para muchas cosas seguirá solicitando ayudas de ellos, sobre todo, una vez mas de la madre. Llegado a este punto la labor de la madre se bifurca. Si el descendiente es macho tratará de ‘manipularlo’ para que nadie le ‘robe’ del todo a su hijo. Si es hembra la cosa es más sencilla, en general, el entendimiento madre-hija, siempre está mas confabulado. La hija ‘se dejará querer’, le viene muy bien. Por final, la madre de aquellos retoños, será ‘remadre’, es decir abuela o ‘gran madre’ como dicen en sus idiomas franceses e ingleses, todavía servirá y mucho, se estimulará pensando en una movida de la vida, nada mas lejos, lo pasado, pasado, esto ahora es otra cosa.
Yo no tolero que me llamen abuelo, comprendo que es una tontería, además tampoco ejerzo de ello. Tiempo tendré de ser abuelo, mas no creo que vaya a ejercer, no va con mi condición, ni siento ningún atractivo en ello. Ego sum qui sum (Yo soy como soy). La madre, ahora abuela, si es matriarca, seguirá ejerciendo.

Los hijos (XIII)

Los hijos (XIII) ... Pues una vez iniciado el ciclo universitario, casi ‘obligatorio’ (en mis tiempos la mayoría iniciaba el trabajo a los 14 años, yo meses antes de cumplir 16, luego en las noches íbamos a hacer estudios que elevaran nuestro estatus, la universidad era muy selectiva en cuanto a clases, dado que no es que yo no hubiera podido entrar, sino que por el bajo nivel económico de mi casa, mi padre ya fallecido, se necesitaba aportar un sueldo al hogar, con tal de evitar que mi madre saliera a fregar, profesión muy digna, pero mi hermana y yo preferíamos que ella regentara nuestro hogar y nosotros aportaríamos el apoyo económico) bien pues volviendo al ciclo de estudios, el vínculo al hogar del ‘crecido vástago’ es mínimo, me refiero presencial. Fines de semana nocturnos, los pájaros de la noche, los búhos. La madre, sobretodo, no se termina de acostumbrar. Esos días son como unos nuevos ‘períodos’ que tiene que soportar, esta vez semanales, está inquieta, concilia mal el sueño, solo cuando el ‘sufrido juerguista’ se incorpora al hogar, en ocasiones alboreando, la madre tras suspiro profundo trata de alcanzar el ‘orgasmo’ que supone la tranquilidad, pero ya es tarde, le queda poco para reiniciar la tarea, tiene que tener todo preparado para cuando se levanten ‘el rey león’ y ‘los búhos’. Tiene en casa toda una ‘selva’.
Pero ella a pesar de la comentada ‘montaña rusa’ en la que vive, poco se queja, además, si lo hiciera, le daría lo mismo.
En esta etapa, aparte de la exposición de fines de semana, es cuando obtiene una mayor libertad. Sobre todo si es ama de casa, tiene mas tiempo para distribuir a su acomodo. Nunca le abandonará el sentido de la responsabilidad pero tendrá mayor desenvoltura. Además, en general, las relaciones con ‘el rey león’, el eterno ocupado, se han deteriorado bastante, se da mas ‘cumplimiento por exigencia que por amor’, algo que no termino de entender hoy en día, porque hacer amor sin amor es una antítesis y aunque ‘el rey león’ ya tiene menos exigencias, su ‘melena’ ya tiene menos fuerza, sigue dominando el tiempo de cuando se debe practicar. Hoy me apetece a mí, pues adelante. Claro que si en la mayoría de los casos esperara a que fuera la hembra la que solicitara, lo tendría muy oscuro. Pero él ya buscaría algún desahogo exterior. Es triste el desamor, solo la fuerza de la costumbre o la malinterpretada ‘obligación’ lleva a un intercambio de relaciones, pero se perdió la chispa. ¿Soy pesimista? ¿De verdad? ¡Anda ya! ¡Quítate la careta de la hipocresía! Con matices pero estás conmigo. ¿Verdad lector? Lo que pasa que es crudo admitirlo, claro se me dirá que hay excepciones, pero éstas, una vez mas, confirman la regla. Este modesto ensayo, tiende a la crudeza, pero lleva una fuerte dosis de realismo. ¡Abajo la hipocresía!
Decía mi abuelo, hombre rural, pero con la sabia filosofía del ignorante popular: “hay que coger los tiempos según vienen”...
(Imagen: los murciélagos representan la vida nocturna que impera en la salida de los jóvenes actuales, son la nueva imagen de este mamífero volador y noctámbulo)

Los hijos (XII)

Los hijos (XII) ... Con relativos esfuerzos, entre juergas y libertades, inopinadas en épocas anteriores recientes. Tras algún tropiezo mas o menos importante en los estudios, llegan a esa etapa de barrera que supone la criba de la selectividad. La selectividad, orientada y consensuada por padres y profesores y contando, claro, con la opinión del ‘actor’, debería establecer si es preciso, por obligación, ser ‘universitario’ ¿o es orgullo paternal? Directriz, ¡qué mi hijo no sea menos...!
Dentro de los malos planes de estudio que se suceden al pairo de las conveniencias políticas, existen unos estudios de menor renombre, pero cuantas veces más prácticos y productivos. Salvo una auténtica vocación no se debería ‘obligar’ al paso universitario. Esas formaciones profesionales, aparte de necesarias para la sociedad, son en muchas ocasiones, de mejor salida. Aquí el padre si tratará de intervenir con su autoridad ¡qué diría sino luego en el trabajo a sus compañeros! ¿Cómo justificaría este ‘tropiezo’. Aquí la madre, a estas alturas, ya comparte bastante menos, por no decir con ningún ardor las ideas del macho, ni otra muchas cosas, se pinchó el globo, sin embargo, en este caso se une a la autoridad marital. ¿Qué diría a las amigas, en la peluquería, a las vecinas...? De estos envanecimientos paternales saca producto el ‘actor’, se le avecinan algunos años de algún esfuerzo pero dotados de gran dosis de beneficios. (Siempre estas partes rotundas y negativas, las achaco a esa juventud, que se dicen rebeldes, el clásico Viva la Virgen).
Esa selectividad criba y distribuye a los ‘chicos’ a las diferentes llamadas ‘salidas’ y muchas veces los colocan donde menos se lo esperan, de ahí tantos fracasos...
(Imagen: examen de selectividad)

Los hijos (XI)

Los hijos (XI) ... Bueno pues en estos contras y pros detectados y, lo expreso al revés aposta, dado que siempre ‘canta’ mas lo negativo. Estos adolescentes se ‘putean’ en los centros ‘educativos’ cual mafias organizadas, los ‘chulillos de baja estofa’ lideran a ‘lameculos cobardes’ que parasitan del ‘gran cabroncete’ para intimidar a los que ellos consideren niños pijos o débiles, según esa ‘estirpe’. A ese le incomoda una discreción modélica, un cumplimiento del deber, consideran, a los que lo practican, sumisos al sistema adulto, pero ellos no eluden, no renuncian a las marcas, a la ‘dolce vita’, ahí me las den todas, eso si, sin aportar el más mínimo esfuerzo, eso que lo hagan los demás, ellos son los ‘capo y sus sicarios’. Acosadores de mierda. Los padres de estas ‘criaturitas’ colaboran a que ejerzan este poder, se sienten orgullosos de sus bravatas. El ‘gran cabrón’, progenitor del ‘cabroncete’ se sentirá maltratado si se cruza un valiente e irresponsable (no sabe con quien se la juega) instructor que le plante cara y entonces exigirá entrevista para advertir al docente que ojito sobre ningún tipo de amedrentamiento, ni coacción hacia su ‘encantador retoño’, advirtiendo que no volverá a tolerar discrepancias con el ‘delfín’, su ‘sucesor’.
(Imagen: representa al presionado, lo llamado en términos actuales 'bulling')
Desde que hay mayor soltura en la feminidad, ellas, bien con sus ‘ovarillos’ o como ‘favoritas del capo’, también cumplirán su papel y ejercerán y disfrutarán con humillar a esas ‘litillas’ que cumplen con sus estudios, para darles una lección. Les encantaría presenciar la humillación directa que podría practicar su chulillo por ejemplo.
¡Arrieros somos!, no reclamo excesiva venganza, alguna buena lección sí, pero la justicia también está masacrada y vilipendiada. Tenemos a la diosa con su balanza o romana en franca decadencia. Colaboremos un poco todos.

Los hijos (X)

Los hijos (X) ... otro problema, evitar los malos contactos o amistades. Base primordial, pero muy complicada, un ‘carcinoma’ que se extiende fácilmente, el de las malas relaciones. Incitación a la droga en sus múltiples versiones, tabaco, alcohol, juego, móviles, internet sin control, etc, etc.
‘Virus con poca protección sobre los ‘tiernos’ aprendices que por ósmosis pueden absorber todo.
¡Coño!, repito que no soy fatalista a la vista están las estadísticas y estudios sobre el tema y, que conste que odio estas constataciones, no me sirven los promedios. Es más serio el tema de lo que parece como para establecer resultados globalizados, es preciso personalizar para poder corregir y abordar malas consecuencia.
La madre sigue sufriendo, trata de poner barreras, controlar horarios (tema punto y aparte, del que trataremos en algún momento), vestimenta, modales, etc. Cada uno de estas temas daría para mucho.
Mientras ‘el rey león’ limita su responsabilidad al aporte económico y si este, hoy en día, se comparte muchas veces con la mujer, siempre encontrará la excusa de que el suyo es más importante, es el básico, la mujer a igual de puesto, no fácil, siempre cobrará menos.
Entonces es papel de la madre parece importante ¿no?. El ‘rey léon’ y los ‘cachorros’ (algunos claro, todo es relativo) no le dan demasiada importancia al sacrifico y labor materno. Claro es su obligación, ¡qué se joda! con su responsabilidad y sino que no hubiera jodido por placer. ¡Qué putada, ¿no?!.
Es su premio, el premio Nóbel a la incomprensión...
(Imagen: presa fácil para el tabaco y otros 'placeres'...)

Los hijos (IX)

Los hijos (IX) ... Una vez mas, las madres encabezan la lucha. Tratan de orientarles, hacerles ver pros y contras, advertirles de lo malo que les puede suceder. El ‘rey león’ intervendrá, si es preciso, con cuatro rugidos a destiempo e intempestivos quiere controlar la situación, pero poco más. La madre, encima, modera, quiere evitar zarpazos que, de hecho, no se producirán. Pero esta intervención materna no solo no será agradecida por el vástago sino que la considera lo normal. A poco replica que el no pidió venir a este mundo y que está por una noche de placer y es el fruto de esa ‘juerga’.
Así que ya sabes ‘mamᒠa tragar quina que es lo tuyo.
Por supuesto que todo no es sufrimiento, sería horrible, ya dije que, mayoritariamente, hay bastante responsabilidad en el conjunto, tienen sus cosas, claro, pero esas las tendrán con 90 años si llegan.
Entonces, con estos mas o menos responsables es bueno y agradable mantener amistas, coloquio, compartir y hacerles compartir inquietudes familiares. Concienciarles del esfuerzo que supone la trayectoria familiar pero la satisfacción de navegar con buen rumbo. Hacerles partícipes de la felicidad que representa la consecución de objetivos comunes. Colaborar a la elección de su futuro, aconsejarlos sobre el beneficio que produce una buena preparación, pero no agobiar con la obligatoriedad de pasar por universidades, todos no tenemos que ser universitarios. Hay múltiples opciones no desdeñables y que el mercado laboral requiere. No seamos los padres los protagonistas..

Decíamos ayer

Decíamos ayer A Fray Luis de León, se le atribuye tal frase, después de varios años encarcelado. D.Jaime un día volverá y nos dirá eso, estoy seguro, no soy optimista, al contrario, me tachan de pesimista, creo que mi eclecticismo el de ser bastante realista. Se ha ido una pluma, de las más bellas de un ave del paraíso o de un pavo real. Aguijón para muchos, necesitaban que alguien les 'diera leña' de vez en cuando, alguno habrá que continúe su cruzada, pero tendrá una ardua labor para apuntillar en el sitio exacto. No es que me gusté el cruce de ideas puntillosamente, pero cuando no respetan tampoco hay que arredrarse y este murciano, ya ausente, pero siempre presente, era capaz de ganarles al 'mus de afrenta' a cualquiera. Se le achacó, claro muy fácil, su 'fascismo', ni más ni menos, redactor de Arriba, director de ¡Época!, ¡Qué horror!, pero siempre estuvo 'fuera del armario', llamó con respeto maricones, a los que la naturaleza, les dio esta cualidad, por eso y por otras similares fue criticado. ¡Qué peso se ha quitado de encima el 'Polanco', el 'Tecglen' y otros muchos. Creo que hasta D.Antonio Mingote que recibió algún 'palo u órdago puntilloso' en el mus. Adiós, ahora digo Jaime, soy muy sensible pero no te lloro, solo te admiro, defectos habrás tenido seguro, que alguien tire esa dichosa piedra, sino. Pero sé que dirás 'Decíamos ayer...’

Los hijos (VIII)

Los hijos (VIII) ... (como se verá en el contexto que me guía, hago ‘flashbacks o retrospecciones relativas a mi vida, para ilustrar mi etapa como hijo, adolescente, etc) Pues siguiendo con mi referencia en cuanto al incidente de la consulta médica, es verdad, yo pude engendrar, puedo desarrollar actividades sexuales pero, a veces, no sin dolor y temor de que algo se desgarre, por la tirantez que se produce en el retroceso de la piel. Entonces me incliné en mis preferencias por otras artes amatorias que me satisfacían y me satisfacen suficientemente. El pene, realmente, es torpe, hay sistemas de mayor habilidad y de mejor dirección y mayor autonomía, pero la ley natural indica otro camino, claro sobre todo para la procreación y con ella he cumplido.
Dejando atrás las alusiones y recuerdos hacia mí, me reincorporo al escrito, el varón ya está ‘en forma’ seguirá creciendo, que no desarrollando, más tiempo que la hembra el intelecto y la madurez favorecen a ésta. Las perfecciona mejor. La dichosa ‘edad del pavo’ es una etapa, verdaderamente, tonta. ¿Será, verdaderamente, el pavo animal tan lelo como los púberes humanos?.
Bueno pues comentado parte del aspecto fisiológico, tampoco esto es un ensayo, vamos a un terreno francamente arduo el proceso del desarrollo del carácter y el campo intelectual.
El desarrollo de intelecto, la personalidad, el carácter, fase complicada, muy complicada, aunque todas lo sean. Pero esta supera, porque en un débil estructura, con poco soporte, se tiene que sembrar algo que, ni siquiera en la madurez, se llega a consolidar definitivamente. Por tanto si en la niñez ha habido un buen sustento de cierta y adecuada iniciación a la intelectualidad, el púber tendrá mejor base, pero en la mayoría de las ocasiones se consintió demasiado y, entonces, la planta, el arbolito se empezó a ladear un poquito, mal momento éste que llega para enderezar, porque es tiempo de ‘rebeldía’, admiten pocos consejos, ‘todo lo saben’ (no saben nada de nada), emulan más a ‘colegas expertos algo descarriados’ que admitir consejos y monsergas maternales. Son ‘rebeldes’, ‘muy rebeldes’, son ‘autosuficientes’, pero esa ‘falsa rebeldía’ la doblegan ante las provocaciones del consumismo. Lucen con orgullo los suntuosos logotipos de multinacionales deportivas, que fabrican en países asiáticos manos infantiles a bajo coste, pero que al inscribir el logotipo eleva por 1.000 el precio y nuestros rebeldes realzan su ego, haciendo publicidad gratuita a estas marcas y menosprecian al colega razonable y sencillo, lo consideran ‘el pobre’.
Su ‘rebeldía’ es tener de todo y de lo mejor y que les dejen a su aire y que no los limiten....
Cuando hablo así, habrá quien piense que opino así por ‘odio’, mejor dicho ‘envidia’ a esa edad. ¡Claro que siento nostalgia de la juventud!, pero no envidio a esa juventud, si a la sana, que mayoritariamente hay, pero que al ‘hacer poco ruido’, no exhibir alharacas pasan desapercibidos.
Mi elogio a estos responsables, de ellos obtendremos resultados aunque, desgraciadamente los ‘golfos y maleducados’ también consiguen exceso de prebendas.

Los hijos (VII)

Los hijos (VII) ... bueno pues ya iniciada en el proceso reproductivo, este ‘incidente’, el ‘estar con el mes’, ‘con la cosa’, ‘tener la regla’ etc técnicamente la menstruación y más coloquial, aunque vulgar, tener el período, por aquello de que es algo que se repetirá con mas o menos regularidad, cada 28 días (las 4 fases lunares) y se prolongará durante 30 ó 40 años y que solo se interrumpirá cada vez que se embarace. En tiempos relativamente cercanos, de nuestros abuelos, eran muy corriente los 6 embarazos, siendo casi hasta los 9 normal y no exagerado 12, eso sí mucha mortalidad infantil. Era un ‘amor sin barreras’. Realmente no era amor, era buscar brazos para el campo, hombres para las guerras y, tristemente, alguna mujer para resolver todo el trabajo hogareño y la atención necesaria en todos los órdenes al macho.
En el momento actual, cambio radical, el trabajo femenino, los gastos de estructura y mantenimiento del hogar, el coche o los coches, electrodomésticos de todo tipo, teléfonos movibles que no móviles, solo se mueven cuando los mueven, y demás bazas del consumismo, desaconsejan una procreación mayor, es insostenible, la especie decae mas cuanto el país mas ‘desarrolla’ y, sin embargo, reprobamos la inmigración, yo el primero, cuando esta es incontrolada, como ocurre actualmente que implica mayor precariedad y delincuencia.
Volviendo al asunto que nos ocupa, el macho es el mas beneficiado en la mutación, solo crecimiento de atributos en general, ‘fabricación’ de esperma, pero sin ‘sufrimientos’, a lo mas, en el terreno sexológico, se puede plantear una circuncisión no habitual entre católicos o fimosis para adecuar el aparato, diríamos, malformado, algo de lo que por ignorancia y falta de información en el momento adecuado sufrí en mis carnes, nadie me informó y yo ignoraba si era normal o no mi caso, encima un ‘doctor clásico’ de la época me ridiculizó por la pregunta y me dijo que yo no tenía problema alguno y que la sanidad no estaba para esas imbecilidades, con lo que me privó de un mejor funcionamiento... (agua pasada)

Los hijos (VI)

Los hijos (VI) ... Estamos llegando a etapa de gran conflictividad, el proceso de transformación, el paso de la niñez, infancia al aprendiz de adulto, el momento de la pubertad. Esta metamorfosis es desigual en ambos géneros. El proceso hormonal varía según se sea macho o hembra. No voy a entrar en detalles técnicos que no proceden al desarrollo del artículo, no es ese el objetivo, pero si repararé en detalles generales. Un incipiente vello púbico se desarrolla en ambos. En el macho el vello se extiende con mayor apreciación por el rostro, dando origen al inicio de un bigote y unas patillas, que poco a poco se irán extendiendo por toda la parte inferior del rostro. Esto se produce con mas o menos intensidad, es muy variable. En esa misma circunstancia el vello se desarrolla por diferentes partes del cuerpo, pecho, axilas, piernas, pero siempre, como digo, dependiendo de la genética de cada uno, tanto en vello como en otras variaciones. En la hembra, la zona pectoral empieza a tener un desarrollo, un agrandamiento del pezón y, también difiriendo en cada caso, el crecimiento del pecho. Al inicio de estas modelaciones extra e intra corpóreas, surgen unas manifestaciones de, llamaríamos, ‘desazón o descubrimiento sexual’, que no es que sean las primeras, pues según estudios, éstas ya asoman en edades muy tempranas, en los inicios de la infancia, pero el niño carece de consciencia clara del ‘ardor’. En la edad púber es cuando se confabulan la mente y el instinto y esa mezcla origina una estimulación proclive al inicio real del sexo.
Gran peligro, el sujeto es muy inmaduro y el uso de la nueva facultad sin conocimiento de causa puede llevar a situaciones no deseadas. Por una parte, la desinformación, por lo menos en mis tiempos y no hace tanto. Si la puesta en práctica de este nuevo descubrimiento es autopráctica, denostada y perseguida en mi adolescencia con amenazas de consecuencias devastadoras del organismo, pues como digo, si es autopráctica, la cosa no va mal, porque desahoga y no problematiza. Malo es el intercambio de experiencias por las consecuencias no reguladas, consabidas e indeseadas.
La hembra, como siempre avanzada en todo, soporta una mayor mutación, empieza a preparar su organismo para la procreación. La primera manifestación ‘cruel’ es la primera vez que se encuentra con un derrame sanguíneo que fluye de su vagina y chorrea por sus piernas, inesperado, sin previo aviso, puede traumatizar, hoy en día menos, la información y conocimiento es diferente, mis contemporáneas y con posterioridad ignoraban bastante, las madres no se habían anticipado y sufrían un sobresalto tremendo. Cuando les ‘venía’ como vulgarmente se dice recurrían a amigas algo mayores para recabar conocimiento, a veces, no sin temor decían a la madre que, por fin, tomaba la determinación de dar alguna explicación, pero claro su propia mala instrucción no daba para mucho, a ella le informaron menos, por tanto no era ‘la profesora ideal’ ...

Los hijos (V)

Los hijos (V) ...En ese primario desarrollo de su incipiente personalidad, se les pone tan al día que se les insta y conmina al uso y abuso de las nuevas técnicas, de tal forma, que, inconscientemente, se les resta su normal inocencia..
TV, vídeos, cine, game boy, playstation, móviles, etc, etc, robotizan al cachorro.
Con anterioridad, no tan lejana, yo la viví y no estoy fosilizado, una pelota de goma, una caja de pinturas, una pistola de madera o plástico para emular a los vaqueros de los ‘westerns’, de los que hoy en día ya no se les puede considerar ni violentas, comparados con el cine de casquería que nos domina. Unos muñecos, unos recortables, una cocinita, claro unos y otros, bajo la perspectiva actual, eran sexistas, influían negativamente en la personalidad. Nunca se ha utilizado tanto el término sexo para tanta tontería, en lugar de aplicar mas el seso.
¡Coño! O ¡Carajo!, para recurrir a ambas expresiones que diferencian el sexo. La naturaleza se encargó de marcar las diferencias y ellos tenían colita y ellas rajita y lo uno servía para hacer encaje, en su momento, en lo otro y hacer con ello que la especie no decayera.
Pues bien continuando con el engendro teledirigido de laboratorio, colaboramos en el espíritu de su dicha y bienestar. ¡Qué error! Apresurar, innecesariamente, el ritmo de la vida.
Se me cae la cara de vergüenza ajena, cuando veo la exultación del triunfo de una niña de 9 años, de cuyo nombre yo no quiero acordarme, bueno ni me lo sé, esa niña que se contonea como una ‘starlet’, cual vedette de revista o cabaret y encima vocalizando esa sentencia tan dolientemente ‘profunda’ “ANTES MUERTA QUÉ SENCILLA! ¡Dios qué frase!, que desprecio a la naturalidad e inocencia de los niños en pro del envanecimiento de sus padres. Solo hay que ver la cara de éstos, cuando en programas de TV, sus niños emulan a cantantes adultos...

Los hijos (V)

Los hijos (V) ...En ese primario desarrollo de su incipiente personalidad, se les pone tan al día que se les insta y conmina al uso y abuso de las nuevas técnicas, de tal forma, que, inconscientemente, se les resta su normal inocencia..
TV, vídeos, cine, game boy, playstation, móviles, etc, etc, robotizan al cachorro.
Con anterioridad, no tan lejana, yo la viví y no estoy fosilizado, una pelota de goma, una caja de pinturas, una pistola de madera o plástico para emular a los vaqueros de los ‘westerns’, de los que hoy en día ya no se les puede considerar ni violentas, comparados con el cine de casquería que nos domina. Unos muñecos, unos recortables, una cocinita, claro unos y otros, bajo la perspectiva actual, eran sexistas, influían negativamente en la personalidad. Nunca se ha utilizado tanto el término sexo para tanta tontería, en lugar de aplicar mas el seso.
¡Coño! O ¡Carajo!, para recurrir a ambas expresiones que diferencian el sexo. La naturaleza se encargó de marcar las diferencias y ellos tenían colita y ellas rajita y lo uno servía para hacer encaje, en su momento, en lo otro y hacer con ello que la especie no decayera.
Pues bien continuando con el engendro teledirigido de laboratorio, colaboramos en el espíritu de su dicha y bienestar. ¡Qué error! Apresurar, innecesariamente, el ritmo de la vida.
Se me cae la cara de vergüenza ajena, cuando veo la exultación del triunfo de una niña de 9 años, de cuyo nombre yo no quiero acordarme, bueno ni me lo sé, esa niña que se contonea como una ‘starlet’, cual vedette de revista o cabaret y encima vocalizando esa sentencia tan dolientemente ‘profunda’ “ANTES MUERTA QUÉ SENCILLA! ¡Dios qué frase!, que desprecio a la naturalidad e inocencia de los niños en pro del envanecimiento de sus padres. Solo hay que ver la cara de éstos, cuando en programas de TV, sus niños emulan a cantantes adultos...