Blogia
ofloda

Vida cotidiana

Fama

Fama Nuevo tema y tratamiento desde mi ‘rincón’. Bar La Peseta, bar de barrio, esquinazo bien configurado, el bar existe hace muchos años, empezó siendo la típica taberna de chateo y venta de vinos a granel y sifones y gaseosas, aunque durante mucho tiempo lo mantuvo una misma familia, padre, luego hijo e hijas, cambio en alguna ocasión de nombre según iba ‘asciendo de categoría’, paso a ser cervecería, ya actualizado algo a los tiempos con el nombre de Bar Ros-Mary. Hace un par de años, un zaragozano de gesto antipático, cabeza rapada, creo que por alguna enfermedad capilar, y de trato cordial una vez se le conoce, lo arrendó a sus antiguos dueños y le puso ese nombre de añoranza monetaria de nuestro país. El local está algo descuidado la economía del titular no es muy boyante, ha cambiado demasiadas veces de cocinero/a y de personal de barra, éstos últimos, siempre extranjeros, imagino que contratos precarios, pero esto es algo común en la hostelería madrileña. Bueno pues unas mesas y sillas de material acrílico pero simulando y bastante bien conseguido a los mármoles que al uso de las mesas de los cafés antiguos. Amplios locales que servían como ‘residencia y hogar de refugio’ a multitud de bohemios artistas en ciernes, mostraban allí sus penurias económicas, bocetaban escritos para tratar de que salieran a la luz, algunos para alcanzar la fama, otros para mantener sus frugalidades mientras lograban la aparición de algún mecenas que los introdujera en el mundillo de las letras o artes, dependiendo de sus prácticas. Aquí en España eran mayoría los aspirantes literarios. A duras penas tenían las monedas suficientes para costearse un humeante café, el consumo de esa taza, parecía eterno, nunca se acababa del todo y acompañado por la jarra de agua, daba para estar buen tiempo a techo cubierto. Ropajes raídos, ‘sonrientes’ zapatos, pues sus aberturas se mostraban como con gesto de sonrisa, intercambiaban ocurrencias, recelos, temores, envidias. Al camarero le transmitían sus dificultades para afrontar el pago y este le comunicaba al dueño o dueña que se asentaba como rey de la caja y otorgaba el ‘fiado’ dependiendo del nivel de simpatía en que tuviera al deudor pero más a la espera de alguna publicación fortuita, porque cuando eso se producía, había largueza en el entrampado. Ese día de ‘fortuna’ estos vates aficionados, saldaban la deuda, invitaban a troche y moche a los contertulios, incluso con los que mantenían ‘duelos personales’, para ‘joderles’ y estos agachaban su orgullo con tal de cazar algo al vuelo. Si había sobrante después de estos dispendios, se permitían extravagancias y lujos fuera de tono, cual cigarra canora pero, claro, al día siguiente vuelta a las andadas.
Por fin me dirijo al origen que di al título del artículo. No quería yo hablar de ‘fama’ como notoriedad o prestigio. La auténtica fama y reconocimiento solo debería existir para los personajes que han aportado algo beneficioso a la sociedad, a aquellos de consecuciones positivas prestigiosas.
Desgraciadamente la fama, vista desde la mediatización, está marcada por los niveles de audiencias, la consiguen los exhibicionistas, inhibidos de brindar sus vulgaridades corpóreas o sentimentales. ‘Del rosa al amarillo’, filme de Manolo Summers del año 1963, aunque el contenido de aquel era de distinto curso que lo rosáceo y amarilleo actual. Estos colores en su actualización llevada a la tele o revistas se ha degradado, han perdido su cromatismo, solo ciertas flores, se muestran con esos colores con pureza. Bueno, de una vez por todas, la fama a la que me refiero es a la del clásico refrán ‘ cría fama y échate a dormir’, en sus espectros, positivo y negativo. Yo quiero con ello expresar que en la vida cotidiana de una persona sencilla en su entorno, ni se debiera ensalzar a nadie por un simple acto, ni crucificar por lo mismo. La constancia debe labrar el camino, no el azar o lo fortuito. Si persisten los aciertos, cimientas esa fama precisa pero no para echarte a dormir sino para obtener frutos de lo bien realizado, sin espíritu de ‘peloteo’, sino satisfacción del deber cumplido. Por el contrario la parte negativa, si se adquiere, va formando un dique que dificulta la obtención de logros,
Mi ideal, mi objetivo, radica en que me consideren con mis defectos y cualidades y admito sugerencias. Otra cosa es que éstas me sirvan, realmente, y haga caso de ellas.
Terco si soy, pero si es preciso mi brazo se tuerce, ahora tendré, para ello, que estar muy convencido.

imagen : café antiguo

Recuerdos 06/09/05

Recuerdos 06/09/05 Ahora son la 1 y cuarto del mediodía, estoy tomando un tercio de cerveza Mahou, sentado en mi `rincón’, en la barra del bar La Peseta, bonito nombre de recuerdo de nuestra última propia moneda, donde acostumbro a ir. Lo regenta un aragonés, cabeza rapada, que no skin head, el asimismo se llama ‘el calvo’, en barra una peruana Rosa, simpática y agradable, atiende la barra, sirve en las mesas el menú del día y colabora a compras y encargos, un poco de todo, como en todos los trabajos, en la cocina, ahora, Paloma, prepara los menús para los comensales que por allí aparecemos. A veces colabora Nadia, persona agradable, pareja del jefe, por las tardes la terraza veraniega la atiende Gonzalo, también muy atento, algo familiar. La clientela como en todos los sitios peculiar y variopinta, cada uno con sus rarezas, algo común, ya digo. En ese ‘rincón’, y luego en mesa por la tarde narro mis devaneos sobre diversos temas que vienen al hilo y una serie especial autobiográfica, pero más que para contar mi vida, es para hablar de como se desarrolló el entorno de mi vida, los tiempos en los que me tocó vivir y describir medios y escenas al uso de aquella época. Como soy mayorcito tengo campo abonado para describir multitud de curiosidades que, los mas mayores conocerán, los mas jóvenes si llegan a leer algo de ello se documentarán de las privanzas ocasionales por las circunstancias de los tiempos.
Las ‘servilletas’ son mi útil donde plasmo mis escritos, las tengo a mano y me acostumbré a este modo. Mis gafas de leer y escribir de farmacia con una graduación de 2,5 dioptrías y, ahora, un modesto bolígrafo de plástico transparente con caperuza azul, la tinta también es azul, en ocasiones, la utilizo negra. Mi eterno compañero Dupont de oro, regalo que me hicieron hace muchos años, está en reposo, es tan ostentoso, que solo conozco una tienda en Madrid, de rancio abolengo, en la calle Mayor y próxima a la Puerta del Sol, ‘Estilográficas Sacristán’, donde venden la carga ‘ que el presumido’ necesita, al módico precio de 5 €, todo un lujo, para este artilugio, pero ‘el señor’ es así de exigente. Eso sí, una vez lo cargas, su duración es amplia y colabora tanto conmigo que, aunque quisiera poner una falta de ortografía, cosa, modestia aparte, difícil, creo que no me lo toleraría.
Todo este preámbulo para decir que estando en ese ‘rincón’ ha entrado una mujer. Se le transparentaba la falda, algo muy normal, el contorno de sus piernas se mostraba en esa transparencia.
¡Ya estáis pensando mal! ¡Pues os equivocáis!. No es eso lo que me lleva a escribir. La mujer con una muleta en cada mano era la muestra de el sufrimiento de una poliomielitis.
Al verla mi mente ha entrado en el túnel del tiempo y se ha trasladado a un recuerdo de mi juventud. Me remonto a cuando tendría yo unos 20 años, era bastante tímido pero muy bailarín. Después de mi trabajo y mis clases, con unos compañeros íbamos casi a diario un par de horas a bailar. Buena zona Argüelles, una Sala de Juventud (todavía no se llamaban ‘discotecas’) Imperator, Allí conocí en directo al Dúo Dinámico, Miguel Ríos, el mexicano Enrique Guzmán, la italiana Gigliola Cinquetti ganadora de un Festival de Eurovisión, en fin una serie de cantantes de moda en aquel momento.
Pues ya digo, aún dentro de mi timidez, como yo sabía que bailaba bien, conocía que eso entre las chicas solía ser un buen carnet de presentación. Echabas una mirada a tu entorno y si veías un rostro agradable ibas a pedirle que bailara contigo. Me dirigí un día a una cara guapa y la chica acepta, se levanta y veo que llevaba una pierna articulada, traté de no mostrar ninguna extrañeza, recuerdo que me dijo que si seguía mi propuesta en pie, le dije que por supuesto. Bailamos un buen rato, con las limitaciones que ella tenía, pero yo traté de adaptarme a su estilo. Al cabo del rato me dijo que se iba a descansar un rato y me dio las gracias, le acompañé a la mesa y le dije que sino le importaba en una media hora volvería, me sonrió y me dijo que bueno. Me dirigí en el tiempo previsto y ya se había ido, nunca volví a coincidir con ella.
Luego me preguntaba yo, si lo que hice lo hice por bondad, por conmiseración, por respeto. Ignoro realmente porque lo hice, pero no me arrepiento, lo que si deseé es que ella lo tomara como algo bueno, no como la persona que por no dar un desprecio actuó así.

Controlar las pasiones

Controlar las pasiones ¿Es factible el control de la pasión?. Yo, creo que no. Esa es mi opinión. Sobre la ‘pasión’ se manifiesta el Diccionario de la Academia como “Inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona. / Apetito o afición vehemente a algo. “ entre otras acepciones. Es tema, como muchos que se podría tratar en un foro, yo no confío demasiado en los foros. No he participado ni creo que participe. Desconfío, por lo leído sobre ello, de los advenedizos que interfieren con el objetivo de ‘reventar’ los temas propuestos a debate. La discusión, no sé porque, parece que implica pelea, lid y contienda. Pues no la ‘discusión’ bien entendida es un intercambio de opiniones con la idea de sacar conclusiones, más o menos, eclécticas. Por ello invito a algún ‘atrevido’ (¡qué iluso, pretendo pensar que alguien me lee!) me dé su opinión sobre si es o no controlable la pasión.
La pasión es ardor, rebosamiento de los ideales, de los amores. ¿Es esto controlable?. Se podría hablar de que es contenible, se pueden poner diques, presas que frenen y regulen el caudal pero, al final, terminará en desbordamiento.
Del término pasión ignoro su etimología. Debo hacer un inciso en mi escritura, en mi ‘rincón’, estoy escuchando como música de fondo, de KissFM, “Yesterday” (Ayer) de los Beattles, con esta música brindaron al mundo un clásico del siglo XX, perdurará en el tiempo. Yesterday es música de añoranza. ¿Será añoranza para una pasión vivida?.
Como decía, trataré de encontrar el origen pero, tampoco hay que darle muchas vueltas. La pasión se vive, no se estudia ni se medita. Si se hiciera esto perdería su sentido, me contradeciría y sería señal de que podría ser controlable, algo que no admito.
¿Se elige el momento de la pasión? Imposible, tampoco sería pasión, estaría programada luego, una vez más, controlable. La pasión es espontánea, brota cual geiser en Islandia, con sifones de agua caliente,, cual volcán en erupción, expeliendo lava incontrolada desde su cráter, cual maremoto que inunda todo lo que encuentra a su paso, cual tormenta desértica o simún de arena que traslada y remodela las dunas. Hay un final, un final irremediable, después de la tempestad viene la calma, por ello es conveniente no eludir la pasión es necesario vivirla intensamente, sino no sería pasión.
Ah!, algo importante, nunca comparemos pasiones. Cada pasión que pueda surgir en la vida tendrá un argumento diferente aunque los síntomas sean del mismo estilo. Un río nace de su manantial y se alimenta y crece con sus afluentes. Un torrente, es inesperado, se forma con lluvias intensas, arrambla y arrasa y busca el camino por cualquier sitio posible, buscando desembocar donde sea posible.
Las pasiones, como digo, podrán aparentar similitud, pero son como las huellas digitales o el iris del ojo, nunca idénticos. ¡Benditas pasiones!
(El origen como tantas palabras viene del griego y con el nombre castellano proviene del latín passio-passionis.)

Recuerdos 06/09/05

Recuerdos 06/09/05 Ahora son la 1 y cuarto del mediodía, estoy tomando un tercio de cerveza Mahou, sentado en mi `rincón’, en la barra del bar La Peseta, bonito nombre de recuerdo de nuestra última propia moneda, donde acostumbro a ir. Lo regenta un aragonés, cabeza rapada, que no skin head, el asimismo se llama ‘el calvo’, en barra una peruana Rosa, simpática y agradable, atiende la barra, sirve en las mesas el menú del día y colabora a compras y encargos, un poco de todo, como en todos los trabajos, en la cocina, ahora, Paloma, prepara los menús para los comensales que por allí aparecemos. A veces colabora Nadia, persona agradable, pareja del jefe, por las tardes la terraza veraniega la atiende Gonzalo, también muy atento, algo familiar. La clientela como en todos los sitios peculiar y variopinta, cada uno con sus rarezas, algo común, ya digo. En ese ‘rincón’, y luego en mesa por la tarde narro mis devaneos sobre diversos temas que vienen al hilo y una serie especial autobiográfica, pero más que para contar mi vida, es para hablar de como se desarrolló el entorno de mi vida, los tiempos en los que me tocó vivir y describir medios y escenas al uso de aquella época. Como soy mayorcito tengo campo abonado para describir multitud de curiosidades que, los mas mayores conocerán, los mas jóvenes si llegan a leer algo de ello se documentarán de las privanzas ocasionales por las circunstancias de los tiempos.
Las ‘servilletas’ son mi útil donde plasmo mis escritos, las tengo a mano y me acostumbré a este modo. Mis gafas de leer y escribir de farmacia con una graduación de 2,5 dioptrías y, ahora, un modesto bolígrafo de plástico transparente con caperuza azul, la tinta también es azul, en ocasiones, la utilizo negra. Mi eterno compañero Dupont de oro, regalo que me hicieron hace muchos años, está en reposo, es tan ostentoso, que solo conozco una tienda en Madrid, de rancio abolengo, en la calle Mayor y próxima a la Puerta del Sol, ‘Estilográficas Sacristán’, donde venden la carga ‘ que el presumido’ necesita, al módico precio de 5 €, todo un lujo, para este artilugio, pero ‘el señor’ es así de exigente. Eso sí, una vez lo cargas, su duración es amplia y colabora tanto conmigo que, aunque quisiera poner una falta de ortografía, cosa, modestia aparte, difícil, creo que no me lo toleraría.
Todo este preámbulo para decir que estando en ese ‘rincón’ ha entrado una mujer. Se le transparentaba la falda, algo muy normal, el contorno de sus piernas se mostraba en esa transparencia.
¡Ya estáis pensando mal! ¡Pues os equivocáis!. No es eso lo que me lleva a escribir. La mujer con una muleta en cada mano era la muestra de el sufrimiento de una poliomielitis.
Al verla mi mente ha entrado en el túnel del tiempo y se ha trasladado a un recuerdo de mi juventud. Me remonto a cuando tendría yo unos 20 años, era bastante tímido pero muy bailarín. Después de mi trabajo y mis clases, con unos compañeros íbamos casi a diario un par de horas a bailar. Buena zona Argüelles, una Sala de Juventud (todavía no se llamaban ‘discotecas’) Imperator, Allí conocí en directo al Dúo Dinámico, Miguel Ríos, el mexicano Enrique Guzmán, la italiana Gigliola Cinquetti ganadora de un Festival de Eurovisión, en fin una serie de cantantes de moda en aquel momento.
Pues ya digo, aún dentro de mi timidez, como yo sabía que bailaba bien, conocía que eso entre las chicas solía ser un buen carnet de presentación. Echabas una mirada a tu entorno y si veías un rostro agradable ibas a pedirle que bailara contigo. Me dirigí un día a una cara guapa y la chica acepta, se levanta y veo que llevaba una pierna articulada, traté de no mostrar ninguna extrañeza, recuerdo que me dijo que si seguía mi propuesta en pie, le dije que por supuesto. Bailamos un buen rato, con las limitaciones que ella tenía, pero yo traté de adaptarme a su estilo. Al cabo del rato me dijo que se iba a descansar un rato y me dio las gracias, le acompañé a la mesa y le dije que sino le importaba en una media hora volvería, me sonrió y me dijo que bueno. Me dirigí en el tiempo previsto y ya se había ido, nunca volví a coincidir con ella.
Luego me preguntaba yo, si lo que hice lo hice por bondad, por conmiseración, por respeto. Ignoro realmente porque lo hice, pero no me arrepiento, lo que si deseé es que ella lo tomara como algo bueno, no como la persona que por no dar un desprecio actuó así.

¡Ánimo!

Hace breves días ‘viví’, unos días, una semana para ser preciso, en un hospital. La Clínica de la Concepción de la prestigiosa Fundación Jiménez Díaz, colaboradora con la Seguridad Social, ahí me operaron hace 8 años del corazón. En esta ocasión me han extirpado un pólipo intestinal, creo que benigno, pero por mis problemas de coagulación sanguínea, a raíz de la operación de corazón, recibí mas ‘castigo’ en el preparatorio y vuelta a la normalidad de mi sangre que en la propia intervención. Bueno se acabó de hablar de mí. Quería infundir ánimo, mira por donde un ‘cobarde’ por naturaleza, a cuantos tengan alguna cita con la cirugía. Los profesionales lo son y, además. Mucho. Ejecutan su trabajo con precisión casi matemática. De ahí mi estímulo, mi apoyo, mi ánimo a cuantas personas deban afrontar correcciones beneficiosas, por duras que sean.
¿Quién me iba a decir a mí que fuera alentador de ánimos?. Yo, que he llegado, hace pocos años a llorar por crispación nerviosa ante un análisis de sangre.
¡Fuerza futuros pacientes.!

Dove l’amore ¿Dónde está el amor?

Dove l’amore ¿Dónde está el amor? Viernes la tarde del 2 del 9, estoy en mi ‘rincón’, la mesa donde escribo en servilletas, tengo lagunas, como muchos días mi mente no se propicia, está en blanco, navega sin destino. En ello, estoy escuchando la música del fondo del local, están sintonizando “BesoFM”, bueno KissFM, acaba de cantar Elton John su ‘Sacrificio’ (Sacrifice) y toma el relevo Cher, con su ‘Dove l’amore’, ¿Dónde está el amor?, se pregunta, es una canción donde mezcla el italiano con inglés, su potente voz hace resaltar con contundencia la pregunta que se hace. ¿Contestamos a la pregunta? ¡Qué difícil!, el amor aparece y desaparece como nuestro río Guadiana. Cantaba Raphael, bueno y canta y en una de sus letras dice “” Todo termina algún día en el amor, nada es eterno jamás...”. Realmente, nada es eterno, pero el amor es algo incontrolado, no hay veleta que sepa de que dirección viene o va. Es tema muy delicado, ríos, torrenteras de tinta han arramblado las riberas del amor. Imposible, diría yo, a través de una escueta servilleta, extractar, sintetizar una palabra y obra de tan amplio espectro. Es la sublimación de los sentimientos. Volvemos a la pregunta que se hace la ‘recompuesta’, tantas veces y aún vistosa Cher, ‘Dove l’amore’. El amor es omnipresente y a la vez velado. Where is the love?, dirían ingleses. ¿Où est l’amour?, dirían franceses, lo mismo se preguntarían en swahili, pero hasta ahí, no llego para hacer la consulta. El amor nos invade y a la vez es invisible. Se percibe pero parece inalcanzable y confuso, porque, a menudo, parece que te inunda, pero casi siempre es como un ‘invitado’ que degusta lo ofrecido, da las gracias y se va.
Pira, hoguera de llama de difícil mantenimiento. Chisporretea, se reaviva y cuando parece llegar a la coronación ardorosa y lumínica, plaf, apagón. ¡Disfrutemos de su calor mientras perdure!
Se confunde amor con apasionamiento, deseo desorbitado, cierta lujuria aunque sea como sinónimo de lo anteriormente dicho, no como pecaminosa. En todas esas manifestaciones, desde luego hay amor, pero le faltan ciertos filtros para extractar un amor mas puro. Algo casi imposible, es necesaria y complementaria la pasión.

Tarde algo aciaga

No ha sido un día, especialmente, agradable. Un cúmulo o suma de pequeñas contrariedades han ido coincidiendo para afectar mi sensibilidad, siempre algo débil. Nada muy grave, en general pero, en ocasiones, estas punzadillas erosionan el estado de ánimo demasiado vulnerable.
Bueno, el punto de partida no ha sido el ideal. Esta mañana, después de bastante tiempo, por razones varias, salud y otras, he tomado la decisión de visitar a mi anciana madre. Lo venía haciendo con asiduidad semanal, aunque de poco servía, ella siempre estaba ya, últimamente ausente. Su mente se ha vaciado, mira y ‘no ve’, hablas y ‘no oye’. Dejó de ‘conocernos’ a todos e ignoró la historia de su vida, ni siquiera sabe con quien vive. Bien, pues de tan ardua visita, de nada sirve, ni se alegra, ni se inmuta, sales abatido.
Bajo esa pesimista, pero real, perspectiva, encima lees cosas que te inquietan, oyes cosas que no desearías. Entonces viene la parte segunda, algo insustancial, pero así se ha producido. Salgo de mi casa, en la tarde, como acostumbro, me dirijo a echar las quinielas de fútbol, al llegar al establecimiento, observo que me he dejado los boletos en casa. Llego al bar, el whisky que acostumbre a tomar se ha acabado, el vaso especial, abombado y achatado que me reservaban, se ha roto. Busco mis anotaciones para continuar con ‘Mi bitácora', también las olvidé.
Resignado pienso en escribir sobre algo, sin saber bien que y, cuando voy a escribir en mi clásica servilleta, esa vulgar de ‘Gracias por su visita’, tampoco está en el servilletero, en su lugar hay unas, tipo kleenex, que absorbe tinta y parece que escribo sobre algodón.
Con las cosas tan graves que ocurren en el mundo, me avergüenzo un poco de plasmar estas ínfimas contrariedades pero, mis lamentaciones no son conducentes a implorar compasión, ni siquiera comprensión, son simples comentarios cotidianos. Prometo que otro día seré mas positivo.

Temas sobre la marcha

Temas sobre la marcha Uno de septiembre, ya escribí sobre el ‘nuevo año’, no voy a insistir o volver sobre ello pero quería hacer la reseña. Septiembre, por su etimología latina debería ser el séptimo mes del año, pero Julio César y Octavio Augusto, emperadores romanos, quisieron figurar en el calendario y se intercalaron con sus nombres entre junio y septiembre, así que éste y los tres restantes quedaron desconfigurados ordinalmente.
No tenía previsto el tema de hoy como tantos días, pero muchas veces es espontáneo, algo que sobreviene y, a veces, me lo ponen a huevo, dicho vulgarmente. Esta tarde, según venía a mi ‘rincón’ del bar, en el camino dos chavalas, embutidas en sus vaqueros, algo normal, detecto un culo, especialmente provocativo. Un momento, nadie se precipite, mirar culos los miro, todos miramos cosas y seguiré mirando, eso no es perversión, creo yo. Si son bonitos, mejor para la vista, si no son tan bonitos, no pasa nada. La belleza, en general, no depende de un culo ni de ninguna otra parte del organismo. Es un conjunto de cosas difícil de componer. Es como un puzzle, lo físico y lo mental se deben compaginar. El 10 no existe, ni en mujeres ni en hombres. Además la belleza, afortunadamente, es muy subjetiva. “Siempre hay un roto para un descosido”.
¿Entonces?, ¿Por qué hablo de un culo provocativo?. En lo físico no es que estuviera mal, pero el quid de la cuestión, mi observancia está en el rótulo que la joven llevaba entre ambas nalgas de su pantalón, “ THIS IS FOR YOU”, aún sabiendo poco inglés es, prácticamente, inteligible, pero claro con traducción no tiene vuelta de hoja, “ESTO ES PARA TI”, ¿Para quién?, ¿Para todo ser, hombre o mujer, hoy hay que especificar? ¿Hacemos uso de la oferta?. Puedo entender que una mujer u hombre vistan con despreocupación, eso no da pie para que nadie pase a la acción, por mucho que un juzgado en Cataluña, recientemente, amparara a un ‘seductor de mal calibre’ por haber acosado a una empleado que utilizaba minifaldas, según, Su Señoría, provocativas y eximían en parte al acosador.
Ni siquiera en una playa nudista, no las comparto, nunca fui ni creo que lo haga, no es cuestión de mojigatería, allá ellos y sus cuerpos, pero ni siquiera ahí creo que haya esas ofertas en carteles. Ya vi en una revista, no hace mucho, creo que fue por internet, revista no dedicada a eso, en la que una muchachita, a la altura de sus pechos en su camiseta, ponía “FUCK ME”, (FÓLLAME), si siguen su petición los ejecutores ¿serían violadores?. Depende del juez, claro.
Aunque a esta especie los odio a morir, como mínimo los caparía y sus testículos se los introduciría en su boca hasta la asfixia, ante eso carteles, casi tendría que opinar que, simplemente, estaban obedeciendo.
Pongamos freno, todos.

Sueños

Sueños Soy un caza artículos y además me ‘aprovecho’ de ellos. Les saco partido, sustancia. Tengo un amor platónico, bueno pienso que mas de uno, toda la vida fui así. El amor del que hablo tiene nombre, se llama Mónica y no es, precisamente, mi hija mayor, para ella dedico el, lógico, amor paternal. Esta otra Mónica, es una periodista-bióloga, creo que riojana y, posiblemente, residente en Galicia, pero en el campo, habla a menudo de ello. Escribe en ABC, actualmente un artículo pequeño, es un néctar biólogo-literario. Su marido, creo, es piloto de líneas aéreas y tiene un niño, de 10 a 12 años, no es mi fuerte su biografía, ni tampoco veo posible documentarme más, pero carece de importancia, porque no es de su vida de lo que pretendo hablar. La he visto en foto y resulta guapa. Pero, insisto, no son su biografía ni su físico los que me interesan especialmente. Mi platonismo discurre sobre sus escritos. Leo a diario sus miniartículos, ¡ojalá!, vuelva a columna completa. Leí ayer una frase de ella que dice, simplemente, “El sueño es el lugar donde vivo mientras duermo.”... (pausa), así de sencillo.
Ya que ella se refiere al sueño me da pie para tratar algo sobre ello. Sigmund Freud, padre del psicoanálisis y nacido en 1856, hizo de su “Interpretación de los sueños”, algo rebosante de erotismo. La ruta de cualquier sueño, desembocaba en el mar del erotismo. Cualquier sueño para él, tenía connotaciones sexuales.
Calderón de la Barca dijo y escribió “La vida es sueño” y completo esté título con el ‘cierre’ de ‘y los sueños sueños son’.
Para dar variedad a personas que tocaron temas alrededor del sueño, nuestra cantante Mari Trini, algo del estilo de la exitencialista francesa Edith Piaff, cantó “Los sueños son míos, déjame soñar...”.
Bueno pues ahora entro yo según escribo me está tentando hablar algo de los sueños y tirando de mi vena poética, casi olvidada y desentrenada, que practiqué en algún momento, pero abandoné, me ha sobrevenido y me ha sorprendido la fluidez que me ha facilitado llevar esta rima consonante de versos heptasílabos y que son como siguen:

“”Sueño que tengo sueños
“”sueños trascendentales
“”sueños que tienen dueño
“”sueños muy principales

“”sueños que no desdeño
“”sueños; no son casuales
“”sueños que yo pergeño
“”sueños que son reales

“”Sueños con gran empeño
“”Sueños fundamentales.

Aportada esta modesta colaboración, solo me queda rematar con la distinción entre sueño como necesidad reparadora y fisiológica y sueño como elevación y sublimación de la fantasía. Espero seguir soñando de ambas formas.

imagen: Sigmund Freud

Alegrías

Alegrías Término sobre el que en contadas ocasiones me explayo. No es cuestión de pesimismo, sino de auténtico realismo. Acabo de leer un artículo de un famoso y filosófico brasileño, Paulo Coelho, quizá menos conocido para el normal nivel ‘cultural’, puesto que un brasileño sin ‘inho’, en su apellido, representa que no debe ser estrella futbolística. Además ya por su edad no serviría para practicar tal digno deporte, como mucho para entrenar. Pero ya no podría hacer florituras de regateo en el campo. Pero él segrega sabiduría, como un pino resina, en libros y artículos periodísticos, algo menos ‘interesante’ para el populismo.
Pues dice en frase resumida del artículo “”Únete a los que cantan, disfrutan de la vida y tienen alegría en los ojos””. Sabia directriz, no tan fácil de llevar a la práctica.
Hoy estoy radiante, me han liberado de un medicamento que tenía que autoinyectarme dos veces diarias, desde hace por lo menos 20 días. Jeringuillas autoaplicadas a mi abdomen. No era tanto el sufrimiento físico, como el psicológico, el moral. Mi fragilidad y nerviosismo ante objetos puntiagudos o cortantes, siempre ha sido extrema pero, encima tener que ser yo el propio ejecutor, colmaba el vaso de mi paciencia.
Así que ante esta liberación me he llenado de positivismo, espero que perdure.

Siestas

Siestas En época veraniega, ante todo, al parecer, un invento español, pero que ha llegado a hacerse extensivo a visitantes foráneos, es la ‘siesta’. Algo tan simple como un reposo, una ‘dormida’ después del almuerzo o sobremesa, un sueño o ensueño, casi esto último, a veces, llega a ser gratificante.
Hoy, no sé si soñando, me he visto en un ensueño, alguien se me apareció. Alguien que creí maravilloso, quizá sea la necesidad de amor. Pero no me refiero ya al amor físico, me inclino por la necesidad de cariño. Me vi paseando, al borde de una playa, siempre pienso en el mar, ese que no falte en mis ensueños, dos manos se unían, entrelazaban dedos, con apretones suaves de vez en cuando, casi en silencio, bueno no, en silencio. Las miradas eran cómplices, descriptivas. Un renacer de ternura, algo que colmaba la necesidad de un alma inanimada. ¿Es tan difícil añadir ese óleo necesario para que dejen de chirriar los ejes de esa máquina desengrasada? ¡De ilusión también se vive!, título de un famoso filme, pero es necesario incentivar la llama. En ello y continuando con el ensueño de esa siesta, me vi, paradisíacamente, renaciendo de un espíritu adormilado.
Llegó a mi el renacimiento, casi barroco, pero con espíritu de sosiego. Había que digerir el ‘tiempo perdido’. Marcel Proust, genio francés de la literatura de finales del siglo XIX, dedicó su mejor obra ‘ A la busca del tiempo perdido’, en francés conocida, simplemente, como la ‘Recherche’ (la búsqueda).
Los ojos se fundían en sus miradas, todo estaba dicho.
Soy todo amor, solo espero correspondencia.
Espero que mis siestas sean mas reparativas que filosóficas. Pero no viene demás pensar en que el ‘amor también existe’. No me voy a explayar en mas detalles, en ocasiones, esas siestas son realidades amorosas activas, imaginarias, pero muy activas.

Nuevo año o año nuevo

Es curioso, en España, parece que esperamos a 12 campanadas de reloj, para en cada una de ellas engullir, nunca mejor, dicho, una ‘uva de la suerte’ (de dudosa suerte, diría yo), yo, personalmente, las odio pero, en ocasiones, bueno casi siempre, por complacer las embucho. Cotillones, descorches de cava o champán, para que nadie se ofenda, besos, abrazos... recibimos con ello al Año Nuevo.
Pero se producen otros años nuevos, con menos o nula celebración. Éstos, para muchos, son como un calvario. Me refiero, en buena parte, al mes de septiembre. Fin de vacaciones, retorno al trabajo, regreso al colegio. Para amas de casa, me refiero a las mujeres en su hogar, sin mundo laboral, en muchos casos representa una liberación de tener a todos en casa, alrededor, incordiando. Estando sola, aunque su trabajo sea encomiable, se siente mas independiente, cumple a rajatabla con su misión, pero tiene derivaciones, hijuelas, que le permiten un mayor albedrío. Su trabajo suele ser poco reconocido y, encima, sin paga, pero en estos momentos que los demás acuden a sus respectivos lugares, ella tiene cierta potestad para verse eximida de tanto ‘testigo’.
El marido trabaja, si, y, posiblemente, bastante, pero dentro de ello y con esa excusa, haciéndose el mártir, le sirve para correrse ‘sus juergas’ de mayor o menor enjundia’. Creo que ninguno me podría rebatir. La madre, será ama de casa, en todas sus especialidades, limpiadora, planchadora, recadera, cocinera y por duro que parezca el apelativo, en muchas ocasiones, ‘puta’ o concubina del sacrificado y exigente marido. Se hará lo que al señor le apetezca. No digo con ello que no existan buenas relaciones, pero diría que, con el tiempo, estas se convierten en rutinarias y entonces ya no es lo mismo.
Por ello vuelvo al Año Nuevo o ‘nuevo año’.

Detalles puntuales

Yo, siempre observador de actitudes, estando, en breve días, en mi ‘rincón’, concentrado en mis lecturas y escritos, oí decir, (mi oído no es muy fino pero los comunicantes estaban próximos) a una mujer de mediana edad, que le decía a un hombre algo mayor que ella “”el regalo que te he hecho no ha sido para tanto, pero me encanta que te haya impactado y gustado, haber dado en el clavo, vamos””. El hombre, reposadamente, respondió “”solo la buena intención que te ha guiado, hubiera sido suficiente pero, además, ha sido en un momento oportuno, tenía yo algún resentimiento por ciertos comportamientos y muy inteligente, has encontrado el momento ideal, la situación oportuna, para demostrar tu buena predisposición.””.
Todo ello en tono sosegado, ese que yo quisiera tener y demostrar en muchas ocasiones, ese tono distinto del que me tengo que arrepentir, por no saber controlar un nivel, por razón que pueda tener que, a veces, la tengo y sobrada.
Solo me quedó la tremenda curiosidad de que le regalaría esa mujer para hacerle tan feliz.
Me quedé con las ganas de preguntarles.

INTERNET, ventajas e inconvenientes

INTERNET, ventajas e inconvenientes Toda profusión en la comunicación implica y ha implicado pro y contras. Bueno esto suele ocurrir con cualquier circunstancia de la vida.
Cada invento, llevado a cabo con fines beneficiosos, le sale réplica maligna que no era objetivo del descubridor. Alfred Nobel, el sueco inventor de la dinamita, trató con su descubrimiento facilitar labores arduas en trabajos, como acopia de rocas para construcciones y demás facilidades relacionadas con un mundo que iba en progreso, pero enseguida hubo quien encontró la antítesis del objetivo y la utilizaron como arma destructiva.
Otro ejemplo, el uranio enriquecido que servía para proporcionar una energía avanzada, también necesaria para la progresión de los tiempos, pero nuevamente, se le encontraron ‘actividades inmoladoras de gran relieve’. No sigo poniendo ejemplos, sería inacabable, pero se contiene en esa sentencia e que ‘quien inventa la ley inventa la trampa’.
INTERNET (entre redes) nació como una vía de comunicación con fines militares, en Estados Unidos, pero con el tiempo, en este mundo de la comunicación como se iba a desaprovechar esa red de autopistas, casi infinitas, de información. Así que el mundo mediático y publicitario, “invadió”, esas vías.
Como en todo, sale expertos, ágiles participantes y ‘Google’ aglutinó la búsqueda de datos, hoy en día abrumadores. Claro ahora ya hay múltiples ‘buscadores’, todos se basan en lo mismo., pero quien da primero da dos veces. Pues bien el objeto de mi comentario, estriba, versa sobre el ‘jugo’ que se le puede sacar a esta fuente inagotable de conocimientos vertidos ahí. Pero hay varios capítulos delicados, ya estamos en los ‘contras’, los piratas informáticos difunden virus, captan contraseñas de todo tipo, etc.
Las leyes no están muy reguladas. Se copia de todo, se amenaza y se arremete la propiedad intelectual. Pero quería ir, especialmente, a para a la parte relacional. Ésta sino es bien entendida, complica la vida hogareña. Es curioso, ejemplo personal, si yo hablara con una mujer en un bar, en el hotel playero donde suelo ir, mi mujer no le daría excesiva importancia. Si me pilla, como me pilló en un chat, ella no es aficionada ni conoce esto, pero me pilló, no es aficionada al ordenador, quizá ahí este el problema, entonces se mosquea, duda, por una simple expresión en la que a alguien le digas, coloquialmente, cariño o un beso, eso ya es infidelidad virtual. Bien es verdad que como cada vez se habla mas de esto en todos los ambientes y, en verdad, hay tantos casos reales, da lugar a abundamiento de desconfianzas. En el hotel, como digo, donde voy hace años, le plantas un beso a la guiri que conoces de otros años y le dices lo guapa que está y, curiosamente, ahí no sé molesta. Yo he sido un tanto incauto, dejé ciertas huellas de una relación, sería largo de explicar todo el proceso y además no pretendo hacerlo. Es algo muy personal. Pero ya mi frágil relación personal hogareña, desde hace años, estaba menoscaba en el terreno amoroso, pues por estas huellas se ha visto mas perjudicada si cabe. Si ella conociera mas este mundillo, posiblemente,, le diera menos importancia, porque en muchos matrimonios cada uno tiene su correo, sus amistades, sus comunicaciones y se dan cierta libertad, otros lo menos adictos a esto no lo toleran. Todo se debería poder aclarar.
De ahí mi colofón a las ventajas e inconvenientes.

Fútbol

Fútbol Comercio, mercantilismo total, se acabó el deporte, hace tiempo, pero cada vez mas descarado. Los grandes clubes mas, pero los pequeños, los modestos no desdeñan, recoger migajas, hacerse notar.
Ahora empieza una nueva temporada, los favoritos han programado su ‘armada invencible’. ¡Va, todo negocio! La prensa, encima, colabora a sublimar las transacciones, los fichajes espectaculares (aunque claro, crean muchos ídolos de barro, ésos luego tienen que demostrarlo), pero de momento las comisiones por los traspasos ya se las han embolsado los ‘desinteresados magnates’. De buenas a primeras cada año, sale un modesto ‘irrespetuoso’, como este año pasado el Villarreal (con una población de unos 50.000 habitantes), con presupuesto incomparable al de los poderosos y vapulea a esos galácticos de discoteca y prensa rosa, los que celebran bodas sin casarse nadie, los maridos de mujeres famosas que no han visto un libro ni en los escaparates porque dicen no tener tiempo. Serán las tareas del hogar, las que les impide iniciarse en el mundo de la cultura. Pero, eso sí, todas las cadenas de TV y radio, incluidas las nacionales dan cancha a diario, en hora punta, de 5 a 8 minutos, de publicidad gratis al Real Madrid, A los de Cádiz que les den por el culo. Si quieren saber de su equipo que compren el diario local. Y encima hay mucho gaditano que es del Madrid, no lo entiendo. Que conste que he dicho Cádiz, como podría haber dicho Albacete o Cuenca.
Una año mas volveremos a ver unos árbitros teledirigidos, como por mando a distancia, manipulados, posiblemente, primados para que cumplan ‘bien con su labor’. Mientras los egoístas y mezquinos presidentes de los clubes a fichar, año tras año. Su equipo hizo buena campaña, pero hay que renovar, dar espectáculo, buscar exotismos, Si hubiera jugadores bicéfalos serían una perla, exhibirlos en sus circos, los porteros podrían ser como esas deidades hindúes de 6 brazos para hacer complicado el acceso de la bolita en la portería. Como la pretensión de un coito entre un elefante y una hormiga. Pero claro el populismo, los fanáticos invierten buenas sumas en camisetas variadas de las diversas equipaciones que cada año inventan para sacar pasta y claro de marcas reconocidas para elevar los precios. Así se demostrará el poder adquisitivo, pero habrá quejas de decir que los libros son muy caros, que están inaccesibles.
Yo soy madrileño del Barça, rara combinación, propondría al Sr. Laporta, con comisión incluida claro que sacara un uniforme del Barça de color blanco, para el día que jugaran en el Nou Camp. ¡Que gozada sería ver ganar al Barça vestido de blanco, con solo unos matices blaugranas en los cuellos o bordes de los pantalones. Joder sería la leche (por cierto también blanca). Ya que se ha perdido la dignidad, el orgullo, hagamos extravagancias para crear atractivos. Las masas somos fáciles, campos de cultivo, hacemos lo que ellos quieren.

Mis soledades

Mis soledades Luis de Góngora, escritor de la escuela culterana, su obra a caballo entre los siglos XVI y XVII, coetáneo de Francisco de Quevedo, y entrambos rencillas, uno y otro puntillosos, buscándose las cosquillas con la habilidad de sus mentes preclaras y preparadas para esa ‘lucha’. Quevedo pertenecía a la escuela conceptista.
Pues D. Luis, para unos de Argote y Góngora, para otros de Góngora y Argote, el caso es que el nombre literario común es Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Félix López de Vega, llamado ‘el Fénix de los ingenios’, algo anterior a los otros dos, todos ellos escribieron “Soledades”, tantas y tantas que difícil es escoger, yo he elegido esta de D. Félix, me identifico con ella:

“” A mis soledades voy
“” de mis soledades vengo
“” porque para andar conmigo
“” me bastan mis pensamientos.
. . . .
“”Con esta envidia que digo
“”lo que paso en silencio,
””mis soledades voy,
”” mis soledades vengo.

Los cuatro primeros versos son el inicio de la copla, los cuatro últimos, finalizan la obra.
Me he convertido en Lobo Estepario, tan bien descrito por el alemán Herman Hesse, lobo solitario diría yo. No siento deseos de compañías que no me encajen. El caso es que doy una imagen diferente. En bares o locales donde acudo, soy comunicativo, eso sí, viendo si me interesa el trato, del que pueda sacar alguno conclusión positiva. Si observo necedad, algo muy común, doy un ‘respingo’ y eludo la ‘confrontación’
Por eso, estos modesto artículos los incluyo en un modesto apartado de mi Words, llamado ‘Rincones’, mi lugar favorito de escritura. En ocasiones el bar está en algarabía sonada y yo, absorto en mi rincón, me concentro en mis divagaciones. Me aíslo. Solo de vez en cuando levanto la cabeza para observar los comportamientos inmoderados que se producen en los debates sin ton ni son y porque no decirlo, para si hay alguna dama alrededor que merezca la pena observar, pero con disimulo, nunca pretendo descaro, no quiero ofender ni con la vista, tanto si va sola, como si está acompañada.
No me considero un intelectual a ultranza, pero tengo mis opiniones muy particulares que no siempre serán acertadas, pero es mi cristal de visión de las cosas, opiniones que son independientes y poco o nada influidas o presionadas. Claro tengo tendencias sociales y políticas, pero desde la observancia de evitar al máximo las hipocresías al uso. Además no me gusta debatir, saqué en conclusión hace tiempo que por mas rodeos que demos, si somos de polo opuesto, no veo que se cumpla la ley del atraimiento, se provoca enfrentamiento. Los españoles, en general, somos radicales, nada eclécticos, de sangre caliente y eso nos pierde. Aún así algunos pretenden que entres a su trapo, si me irritan demasiado los desplanto.
Me encanta la relación con la gente que entiendo es normalita, pero en dosis adecuadas, para no erosionar demasiado la relación por exceso de uso.

imagen : Lobo estepario

Reencuentros

Siempre que hay turbulencias anímicas, si éstas son reparables. Se producen reencuentros animosos, gratificantes.
En amistades, en parejas, en relaciones, los enfados, las acritudes, provienen un tanto por fallos de ambas partes, puntuales, por circunstancias adversas. Es muy sencillo hablar de tolerancia, de comprensión. Pero en cada parte, el punto de mira, nunca suele concordar, no está equilibrado. Cada uno apunta donde cree que está ‘su diana’. Y, claro, la coincidencia es problemática, de difícil acomodo. El mas paciente, el mas razonable, el mas comprensivo, el menos histérico, el mas sosegado, debe de neutralizar la tirantez provocada. Tarea harto difícil, porque esas cualidades aportadas, no significan que tenga razón, solo trata de suavizar las tensiones. El que se siente ofendido, no entenderá determinadas argumentaciones que el moderador expone, en muchos casos, porque no son justificados, son, simplemente excusas para salir del conflicto, pero poco convincentes.
Pero poco a poco y dejando reposar los posos de la turbulencia, la habilidad del mas espabilado o cauto, conseguirá sus objetivos. Saldrá vencedor. Si hay entendimiento y buena voluntad., el ‘reencuentro’ será fructuoso, subliminal, gratificante. Hasta desbordante se podría decir.

Buscar ‘ambientes’

Buscar ‘ambientes’ A colación de algo que hoy he oído comentar, personas ajenas a mí, se referían, como tantas, a acudir a ver el ‘ambiente’ que se propiciaba en una localidad, con motivo de celebrar una semana o unos días de festejos. En origen, las fiestas locales veraniegas se producían por efectos relacionados con la finalización de las labores agrícolas. Por extensión, podían ser patronales y, curiosamente, los agnósticos, participaban como el que mas en esas fiestas religiosas. Acataban por momentos la celebración de santorales. El caso era festejar. Tengo humor, pero no soy ni he sido festero. Mis fiestas me las he montado yo, a mi libre albedrío, sin necesitar de unirme al jolgorio popular, éste siempre lo rechacé. Las mas de las veces degeneran en patoserías de los mas ‘graciosos’. Nunca necesité de introducirme en actos multitudinarios para divertirme. Éstos siempre me agobiaron. Todavía, comparto, menos cuando el ‘ambiente’ se refiere a tratar de ver esos personajes amarillentos o rosáceos, viscerales, elevados a la ‘fama’, por admiradores que, posiblemente, envidien o añoren el poder emular en estar ‘ahí’. ¿Acudimos a ver con esa pasión a un intelectual, a un genio, literario, científico, para que nos contagie algo de su sabiduría? No, como norma, nos deslumbran mas las tetas y morros ‘inflados’, ‘gelatinizados’ o a los que presumen de ‘paquete’ o longitud y tamaño de atributos sin saber si unas y otros cumplirían el mínimo requisito de unas relaciones reales, auténticas. Desdeñarían todo lo que no se tradujera en euros ingresados por fotos o entrevistas programadas. Pero claro, mientras sigan siendo ídolos de tanto incauto, se aprovecharán de ello. La caja tonta nos absorbe el seso y el sexo virtual claro, pero daríamos algo por acostarnos con ese o con aquella, ¡sería maravilloso!, ¡qué hazaña!. Seríamos capaces de contarlo que es donde sacaríamos mas satisfacción, porque si nadie se entera ¿de qué serviría?. Somos los incautos soportes de esas necedades.
Finalizando, si algo se ‘pierde’ en esas manifestaciones populares, lo mismo nos encontramos con lo que no queremos. Donde nada se gana, algo se puede perder. Pero, claro, si es con nuestra aquiescencia, ¿de qué nos vamos a quejar?. Lo incluiremos en nuestro anecdotario.
¡QUÉ RARO SOY!. Discrepar de una mayoría tan impuesta en divertimentos compartidos.

Tema Sanidad Personal – (Servilleta Especial)

Tema Sanidad Personal – (Servilleta Especial) No sé sin algún momento he llegado a mencionar, no me importa, en cualquier caso, reiterar, que mis artículos los garabateo en la ‘servilleta de un bar’, esas vulgares y simples, algo rugosas y endebles de textura y que llevan impreso un “Gracias pos su visita”. He tomado tal costumbre en ello que, como me encanta manuscribir, desarrollo mis ‘ocurrencias’, trasladando las que salen de mi cerebro a mi ‘compañero’ bolígrafo, con mas o menos fluidez, dependiendo del momento de inspiración. Luego lo escrito en este soporte lo traslado a un archivo de Words, al que llamo ‘Rincones’, nombre debido a que me encanta escribir en el rincón de la barra de un bar, donde por lo menos por un lado, nadie te puede agobiar. Al lado un vaso abombado y achatado contiene unos dedos de whisky Dyc (segoviano de crianza), unas piedras de hielo y hasta arriba con un complemento, bien de agua o de soda, hace de ‘tinta para mis ideas’, aunque no es que me sea necesaria esa colaboración, es una costumbre.
Bueno, como siempre hago, antecedo el tema propuesto a desarrollar, con un extenso prólogo. Hoy lo he titulado “SANIDAD PERSONAL” y viene al caso, porque mis lectores (jajaja, ¡qué jactancioso, no sé si alguien se atreverá) deberán abrir un paréntesis en su avidez por devorar mis narrativas. En este caso no es un “Cerrado por vacaciones”, es una citación médica para ingresar en el Clínica de la Concepción de Madrid, el próximo día 7, para la extirpación de un pólipo en el colon. Es tal el pánico en que me sumerge la citación que me tiembla hasta el pulso y eso que, ahí mismo, pasé, hace 8 años, por una operación de corazón extracorpórea para la implantación de la válvula aórtica metálica que llevo. Pero el presente es el que manda y la simple idea de recluirme en un hospital, encima en habitación compartida, con lo que representa para mí la privacidad. Este manojo de nervios me tiene condicionado, aterrado pero, sacando fuerzas de flaqueza, os amenazo, a mi regreso, con nuevas publicaciones incluso, si mi estado de ánimo lo permite, alguna se geste en esa residencia temporal, aunque el lugar no sea el más idóneo para desarrollar positivismos, ni el lugar ideal para inspirar alegrías.
Por tanto como digo, no desesperéis, es bueno descansar de tanta profundidad filosófica, además al hilo del mes vacacional por excelencia, es bueno y conveniente para vosotros un reposo de mis lecturas (jajaja, mis abuelitas tiempo ha, que fallecieron...)
La estancia en ese lugar será entorno a una semana, yo suelo decir 7 días que, aunque parezca lo mismo, no es lo mismo referirse a 1, como número que a 7 y con ello me creo que será mas tiempo que el que desearía estar que, lógicamente, sería “0”.
¡HASTA PRONTO! ¡ESPERO!.

Mis temores como consumidor culinario

Mis temores como consumidor culinario Siempre ha existido y existirá el melindre, el remilgado ante cualquier uso o consumo de diversos objetos y, muy especialmente, cuando el tema alimenticio ha estado por medio. Aún, pretendiendo no serlo o planteárselo, ¿quién no ha reparado en alguna ocasión? y, posiblemente, con toda la razón ante la entrada en unos servicios sanitarios públicos, bien de la calle o de establecimientos. Cientos de veces he visto en restaurantes personas que, previamente, utilizaban su servilleta para frotar los cubiertos y el borde de los vasos, como curiosidad comentaré que mi cuñado, lo hacía hasta en su casa, sabiendo la garantía que representaba su madre, exagerada, en limpiezas de todo tipo, escrupulosa y detallista pues él no iniciaba una comida sin dar un buen lustre a todo utillaje. Pero ya en lo tocante a la comida fuera de casa es mejor lanzarse al vacío sin paracaídas, sino no comerías nunca. No dudo de la profesionalidad de una gran parte de los manipuladores del medio, incluso hoy en día las autoridades exigen un carné de manipulación, pero estos formalismos desaparecen una vez que el ejecutor está en su medio. La teoría es una cosa, la práctica es otra. Una cosa es saberlo y otra llevarlo, correctamente, a cabo y no digamos si das con un irresponsable que ‘olvida’ las conductas mínimas exigidas. No llegué a ver, pero en estas últimas vacaciones, un advenedizo camarero de comedor, no de la plantilla habitual y ya entrado en añitos, aparte de otros graves problemas, le vieron algunos clientes, limpiarse su rostro sudado y su nariz con servilletas de tela que aunque ya había sido usadas por el comensal, según me contaron, no dejaba de ser una desfachatez y detrimento para la sala donde prestaba sus servicios, afortunadamente le prohibieron de inmediato la incorporación a su puesto.
Hice el servicio militar, se supone que en las cocinas de aquella época, la limpieza dejaba bastante que desear Por experiencia sé que en alguna ocasión que me tocó fregar platos después de la comida, emulando a los veteranos, cogíamos los platos de docena en docena y los sumergíamos en un pilón con agua algo enjabonada que, claro, para nada desaparecía la grasa. Luego un paño mugriento, servía para secar pilas y pilas de plato, con lo que cuando se sacaban para un nuevo servicio, así si que era necesario pasar la servilleta por todo el menaje. Llegué a tener alguna vez un compañero en la mesa que en el vaso de vino que nos daban se daba el gustazo de escupir, con lo cual se hacía el amo del contenido, pero algo que no era denunciable, hubiera estado mal visto.
Esta mañana, leyendo un recorte de periódico del día 30 de julio pasado, la articulista Rosa Belmonte, hacía comentario sobre un cocinero de restaurante de lujo que se jactaba que la primera ministra, cuando lo fue, Margaret Tatcher, cuando iba a esa lujoso restaurante, había degustado de su esperma como mínimo en cinco ocasiones, dice la articulista que al ser una política, podían existir indicios de cierta venganza, pero lo que no deja lugar a dudas es que el alardeo del asqueroso personaje era, como mínimo, para tenerle una semana, sino mas, ‘saboreando’, sus propias heces aliñadas con su propia orina.
¿Alguien opina que soy un juez muy duro?