A CARMEN POSADAS "SÍNTOMAS DE NUESTRO TIEMPO
Carmen eres fabulosa, algo tan simple como tu artículo de esta semana, sobre ‘Síntoma de nuestro tiempo’ y me haces gozar y disfrutar. Oye perdona no pretendo compararte a ti, para ni por nada, pero sacas de la nada algo. Parece y estoy seguro algo inconcebido, te pones a escribir y así de sencillo te sale algo tan espectacular y digno de atención. Me encantaría saber si tienes otras publicaciones de columna o artículo en otros medios de prensa para poder ‘acosarte’, seguirte. Mira no se trata de que seas mujer, aunque eso me estimula mas todavía, soy un tonto natural, creo que debería sobrar esta observación. A Manuel Alcántara en el diario SUR de Málaga me lo desayuno cada mañana, al finado Jaime Campmany, a Juan Manuel de Prada, a Carlos Herrera, a Arturo Pérez Reverte, a Pablo Coelho, os acuso a todos vosotros de haberme distraído de la lectura de libros. Ahora a través de la página de Biblioteca Nacional, estoy sacando Episodios Nacionales, ¡qué pena! haberme perdido descripciones históricas tan fabulosas. Pero me han terminado gustando y prefiriendo más las lecturas de columnas y artículos, me habéis dado envidia y en un modesto blog. Se llama ‘ofloda.blogia.com’, no pretendo ningún tipo de promoción, no es mi objetivo, he encontrado la afición de reciente jubilado y escribiendo en la mesa a modo de antiguo café, todas las tardes, suscribo a mano en una de mis ‘servilletas’ algo que luego traslado a ese modesto blog, yo prefiero ‘bitácora’, por aquello del castellano.
Como dice Juan Manuel de Prada a menudo, ‘las 3 o 4 lectoras que me siguen soportando’, yo diría no creo que llegue a esa cifra pero me encantaría.
Gracias una vez mas Carmen Posadas, con todos mis respetos a tu apellido yo lo cambiaría por Carmen ‘Gran Hotel’, me encantaría tener tu correo para dirigirme en directo y comentar algo contigo pero, respetuosamente, entiendo que sería agobiante que esta ristra de modestos seguidores llenarían vuestros espacios, así que lo dirijo a la redacción. Con todos mis respetos, no será el último comentario.
Al ir siendo algo mayor (sonrío internamente ¿algo?) voy sintiendo cierto desagrado en lo que representa el día de mi cumpleaños, no viene al caso decir ahora cuando es. Como si fueran ecuaciones de segundo grado la mayoría de los planteamientos tienen dos resultados. En la mayoría de las situaciones de la vida hay un lado positivo y un lado negativo, depende del color del cristal con que se mire. Repetiré una vez más que, aunque en más de una ocasión me tachen de negativo, creo no serlo, por lo menos de esa manera, estimo que me baso en la realidad, la realidad, normalmente, es dura porque es lo que de verdad ocurre, sin ambages ni sutilezas. Entonces yo me desplazo por el lado, teóricamente, negativo porque, hablando claro, me hago viejo y por mucho que te digan pero has llegado, aunque irremediable, es un exiguo conformismo. Está el un día más pero este representa un día menos al tener una fecha de vencimiento. Si tuviera lectores, cada uno tendría su opinión. Tratando sobre este tema los más jóvenes, como si fuera para consolarte, desde su mira inferior te dirían lo comentado antes pero tu has llegado, los demás,,,, o ese parchecito, no es para tanto si tu te sientes joven. Yo me puedo sentir como me apetezca pero el espejo del cuento de Blancanieves no miente y no me refiero solo a la apariencia física del rostro, lo que llevas acumulado y gastado nadie te lo va a devolver, es como ir consumiendo bonus. Al pasar un teórico punto de inflexión, cima de la montaña de la vida, en esa cuesta abajo gustaría poseer un freno especial o como en el juego de las 7 y media, plantarse. Algún día le dije a una compañera, que me había elogiado de mi planta física para mis años, que ahí, en eso que acababa de decir radicaba el mal. Quedó sorprendida y me preguntó ¿qué he dicho?, pues eso has dicho lo bien que estoy para... Acto seguido me salió esta frase, el día que te empiezan a decir lo bien que estás para..., malo. En, más o menos, los 30 primeros años a nadie se le dice para..., salvo que, interiormente, se piense que esa persona está desmejorada y tenga un aspecto no adecuado a la edad, donde entonces surge la hipocresía y se le diga te veo muy bien. Aquí el circuito a recorrer es inexorable, se hace camino al andar, pero cuando ya estás algo cansado ¿qué haces?. No hay retrocesos que valgan si miras atrás te puede ocurrir lo que a la bíblica mujer de Lot, te puedes convertir en estatua de sal, dicen que siempre hay que mirar adelante, pero...
No quería tocar este asunto. Es delicado, Es doloroso. Pero no soy el único, ya sé ocupan otros, suficientemente de airearlo en su beneficio. Ésos que establecen diferencias y siempre les salen las cuentas a su favor. Les da lo mismo si estas cuentas son de muertos, ellos las traducen en votos. 17 hombres, 17 personas, 17 soldados fallecidos. ¿Un accidente?. Si es así, esto hubiera podido ocurrir en la provincia de Jaén, pongamos por ejemplo, pero ha ocurrido en Afganistán, ese lugar tan pacífico y diferenciado de Irak ¿verdad, Sres. Rodríguez y Bono? No quiero ni pensar si llegar a ocurrir en Irak. ¡Dios mío! ¡Qué pequeña se hubiera quedado la Puerta del Sol!. La saga de los Bardem, el Almodóvar, la musa de la Comunidad de Madrid (1 millón de euros por publicitar esta zona, pagados por un gobierno de derechas), nuestra ínclita Ana Belén, su marido, el del abuelo picador de la mina asturiana y toda la intelectualidad que ¡cómo no! se tiñe de bermeja.
El sábado 23, leí en ABC, un artículo firmado por el barroco Juan Manuel de Prada, no me pierdo ni uno siempre que estén a mi alcance. Al inicio de su lectura caí en la trampa de su ironía, me sentí, posteriormente, sonrojado, como si me hubieran dado un timo, cosa que no debe preocupar, siempre que en ello no medie la ambición. Aunque me extrañó que atacara a sus compañeros de viaje y censurara al propio diario donde ejerce, llegué a pensar en una insubordinación dada su rebeldía elocuente. Al agredir a Herrera y Martín Ferrand, tengo que reconocer y lo hago que piqué. Yo admitiría, esa fue mi inocencia a mis años, que dentro de una publicación, dentro de un partido, dentro de una asociación, etc, hubieran opiniones contrastadas, discrepancias y libertad para exponerlas. Sería la utopía de la cacareada libertad de expresión, tantas veces derivada hacia una incisiva hipocresía. Al hilo de mi inocencia y credulidad, en cuanto observé el derrotero de las críticas hacia sus colegas Carlos y Manuel, a los que él achacaba excesiva dureza y cruel censura a los inestables pasos del desgobierno que nos preside y les sometía a la desconsideración de aludir a los desmanes en la Guerra Civil y la Segunda República se produjeron, alternativamente, por las dos partes en liza, izquierda y derecha, como siempre ocurrió, ocurre y ocurrirá, si momentos mas inteligentes practican el eclectismo y moderan los extremos, es decir, encontrar un centro real, una moderación regulada, un no estar a este u otro lado por norma, sin poder saltar la raya. Pero nuestras mentes preclaras del lado izquierdo, los poseedores de la única razón y cultura, ellos, nunca reconocen sus terribles excesos. Mi tocayo, me llamo Adolfo, Hitler fue horrendo, responsable de masacres inauditas e imperdonables. Todos sabemos de sus exterminios, ríos de tinta, plenitud de tétricas imágenes televisivas recuperadas, aluvión de películas, nos ha instruido sobre esos tremendos exterminios. Pero me pregunto, en el lado opuesto figuras como Lenin o Stalin, los soviéticos que cometieron tragedias al estilo hitleriano pero elevadas al cuadrado ¿por qué sobre ese tema existe tanta ignorancia y silencio? Los gulags a poco que se sepa fueron silenciados campos de concentración y experimentación de mayor nivel que los tan mencionados campos alemanes.
La influencia del estado ánimo sobre cualquier actuación de la persona impone, innegablemente, un desarrollo en consecuencia del mismo.
Las más bonitas historias de amor suelen aflorar sentimientos en los que los celos protagonizan el argumento. Se asocian geográficamente a países y razas más sureños. Yo dudo de la veracidad de esta localización o es que los vikingos como se adornaban con cornamentas estaban inmunes.
No sé si habréis leído el drama de Shakespeare, yo sí, hace muchos años por eso, verdaderamente, no recuerdo el desarrollo. Lo que no me cabe duda es que versa sobre un tema profundamente delicado LOS CELOS.
Se dice tener vocación de o para... Vocación es la afición natural del ser humano para hacer o realizar algo. Pero, incluso para conseguir alcanzar ese objetivo, hace falta que se vea acompañado de cierto don innato y, después, la oportunidad de medios necesarios para su logro. La vocación es algo muy interior. No consiste en emular vidas ejemplares anteriores. Te puede extasiar el cuadro de Virgen con el Niño de Murillo y no por ello te brotará la vocación de ser pintor de Madonnas. Faltará la chispa, el don natural comentado. Se dice que todo, con empeño, se puede aprender y realizar. No es cierto, En el caso que nos ocupa de patrón sobre el oficio pictórico, aprenderás técnicas, llegarás a manejar unos pinceles con mas o menos soltura, la teoría cromática, etc pero el resultado será algo diferente, carecerá de la inspiración sublime que conduzca la mano que sostiene el pincel para dotar de la vivacidad y armonía necesarias que complementen las expresiones faciales, las posturas, las delicadezas, los fondos, las transparencias. En una palabra el instinto básico del verdadero artista dotado, no instruido.
Maestro de la palabra, Jaime Campmany, recientemente desaparecido para beneficio de mas de un insidioso, decía que lo normal ni correcto era decir gay, sino marica, maricón, bujarrón, momflorita, etc palabras españolas que se deberían pronunciar sin ningún sonrojo, siempre que no se manejen como insulto, pero a muchos hipócritas, sobre todo de bandera roja o arco iris les pareciera que lo hacía con ese fin, él, ya digo lo consideraba como uso adecuado de nuestro lenguaje.
Me pregunto si es conveniente manifestar abiertamente opiniones aunque éstas pretendan conciliar. A veces, según la interpretación, puede ser hasta contraproducente. No es fácil expresar mediante signos los reales sentimientos. En un bis a bis, el gesto, la expresión, la entonación, el énfasis, componen una imagen que acompaña a las ideas, es más, existe y proporciona un derecho a la réplica o rectificación, instantáneos. Más difícil, por supuesto, es generar la misma reacción a través de unos grafismos que, aunque, estén bien estructurados y abarquen mucho sentido, les falta la tridimensionalidad de la presencia física. No obstante, las mejores situaciones de vivencias personales e históricas se han desarrollado por medio de la escritura. Novelas, historia, ensayos, poesía, teatro, códigos, leyes, guiones, etc. han necesitado de plasmaciones manuscritas. Y, ¿por qué no decirlo?, en la mayoría de las ocasiones el argumento de una novela llevado a la pantalla siempre ha superado al desarrollo de la interpretación de ésta, incluso a través de eminentes actores.