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Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXIV)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXIV)

...en esa formalidad de la tradición de la petición de mano, ignoro esa tradición secular ni cual es su origen pero el hecho es que de alguna manera siempre se ha mantenido y en algunos hogares se mantiene. Es a la vez un ritual emocional y diría que comercial. Pues el ritual es emocional en cuanto al compromiso de la unión que se va a producir, pero también se toman acuerdos de tipo económico en el que se conciertan aportes previos a la ceremonia y los cimientos base de la nueva pareja. Todas las etnias y religiones han dado su formato a este acto. A partir de ahí se establecía el precontrato de compromiso formal. No sé el tiempo que medió entre esa solicitud de boda, pero sé que no fue demasiado. Al fijar la fecha de la boda, mi tío Nazario se sumó al acto para concelebrar su boda el mismo día con su novia Martina que por cierto también era nacida en Alcazarén. Mi tía Esperanza fue la diseñadora y realizadora de los vestidos de las novias. Ellos los maridos, como ambos eran Guardias Civiles, pues tenías solucionado el traje con vestirse con el de gala, por otra parte vistoso. Eran momentos para disfrute pero nada de despilfarros. La ceremonia de ambas bodas se celebró el 23 de Febrero de 1935 en la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en Cuatro Caminos. Ignoro si hicieron algún tipo de celebración, en cualquier caso si se hizo no sería gran cosa, pero me extraña no haberle oído a mi madre contar nada sobre ello. Mis padres en principio vivieron en la calle Ávila, también por aquella zona, pero poco después se trasladaron a la calle Ciudad Real, barrio de Delicias y contigua al cuartel donde mi padre prestaba sus servicios. Ejerció en la Guardia Civil en los cuerpos de Caballería y Brigada de Ferrocarriles. Hoy en día, 70 años después sigue residiendo mi madre, tiene 91 años y una demencia senil avanzada. A grandes rasgos y hasta ahí es el primer comentario sobre rasgos familiares, posteriormente, surgirán anécdotas y comentarios en torno a esa familia...

Ironías inteligentes

Ironías inteligentes

El sábado 23, leí en ABC, un artículo firmado por el barroco Juan Manuel de Prada, no me pierdo ni uno siempre que estén a mi alcance. Al inicio de su lectura caí en la trampa de su ironía, me sentí, posteriormente, sonrojado, como si me hubieran dado un timo, cosa que no debe preocupar, siempre que en ello no medie la ambición. Aunque me extrañó que ‘atacara’ a sus ‘compañeros de viaje’ y censurara al propio diario donde ejerce, llegué a pensar en una ‘insubordinación’ dada su rebeldía elocuente. Al ‘agredir’ a Herrera y Martín Ferrand, tengo que reconocer y lo hago que piqué. Yo admitiría, esa fue mi inocencia a mis años, que dentro de una publicación, dentro de un partido, dentro de una asociación, etc, hubieran opiniones contrastadas, discrepancias y libertad para exponerlas. Sería la utopía de la cacareada libertad de expresión, tantas veces derivada hacia una incisiva hipocresía. Al hilo de mi inocencia y credulidad, en cuanto observé el derrotero de las críticas hacia sus colegas Carlos y Manuel, a los que él achacaba excesiva dureza y cruel censura a los inestables pasos del ‘des’gobierno que nos preside y les sometía a la desconsideración de aludir a los desmanes en la Guerra Civil y la Segunda República se produjeron, alternativamente, por las dos partes en liza, izquierda y derecha, como siempre ocurrió, ocurre y ocurrirá, si momentos mas inteligentes practican el eclectismo y moderan los extremos, es decir, encontrar un centro real, una moderación regulada, un no estar a este u otro lado por norma, sin poder saltar la raya. Pero nuestras mentes preclaras del lado ‘izquierdo’, los poseedores de la única razón y cultura, ellos, nunca reconocen sus terribles excesos. Mi tocayo, me llamo Adolfo, Hitler fue horrendo, responsable de masacres inauditas e imperdonables. Todos sabemos de sus exterminios, ríos de tinta, plenitud de tétricas imágenes televisivas recuperadas, aluvión de películas, nos ha instruido sobre esos tremendos exterminios. Pero me pregunto, en el lado opuesto figuras como Lenin o Stalin, los soviéticos que cometieron tragedias al estilo hitleriano pero elevadas al cuadrado ¿por qué sobre ese tema existe tanta ignorancia y silencio? Los gulags a poco que se sepa fueron silenciados campos de concentración y experimentación de mayor nivel que los tan mencionados campos alemanes.
Eso expresado en términos globalizados o de amplia extensión tienen su traducción al entorno geográfico de nuestro país, no me atrevo a decir España por si caigo en injuria y no herir sensibilidades autonómicas. ¿Os imagináis a ZP hablando con Pérez (Carod Rovira), Ibarreche o Quintana (el advenedizo gallego al pastel), mencionar la palabra ESPAÑA?, Jajaja, sería abroncado, abochornado, puesto firmes. Al jefe del ‘ejecutivo’ se le vendría su mundo encima, ese trío le increparía, le demonizaría, con ello, tendría en peligro continuar poniendo sus posaderas asentadas en ese inocente ‘banco azul’ del Parlamento. Resumiendo y para hacerlo breve, porque sino me parecería a Michael Ende y su ‘Historia interminable’, el Sr. De Prada, a mis años (¿) me hizo caer en la trampa de su sutil ironía. Me encantaría conocer el cachondeo que se habrán corrido con tal artículo los Sres. Herrera y Martín Ferrand.

(imagen : escritor y articulista Juan Manuel de Prada)

Estados de ánimo

Estados de ánimo

La influencia del estado ánimo sobre cualquier actuación de la persona impone, innegablemente, un desarrollo en consecuencia del mismo.
La cuestión es obvia ¿cómo se puede transmitir alegría, si tu estás triste? y viceversa. Siento curiosidad por saber si hay capacidad para disimular el estado de ánimo. Si te encuentras presencial, físicamente me refiero, poco tendrán que conocerte para observar tu tristeza o alegría.
Mediante un escrito, haciendo malabares, lo que vulgarmente se dice de tripas corazón, quizás consigas ‘colar’ una impresión diferente, distorsionadora, pero para eso se requeriría de una habilidad especial, algo no tan sencillo ni al alcance de aficionados a la expresión gráfica.
Además, desde la tristeza, no tienes mucho interés en demostrar lo contrario, te puedes llegar a hacer hasta egoísta y, aunque no pretendas que te animen, incluso, a veces, las más, no lo quieres, no podrás evitar que la persona que te aprecia, trate de levantar tu moral.
Efecto, lógicamente, contrario se produce bajo una sensación antitética, pero deseable, de alegría. En esa postura, no siempre pero, a lo mejor hasta contagias, predispones a los demás a participar y compartir de ella.
La elección entonces sería bien sencilla. Buscar, pretender estar siempre alegre, pero donde está la fórmula que resuelva esa, aparente, fácil ecuación. Yo aprendí a resolver ecuaciones de primero y segundo grado, pero ninguna de ellas me da la clave para despejar la gran incógnita que solucione la melancolía.
Solo el tiempo, las circunstancias propicias y una gran fuerza de voluntad y convicción propias, pueden colaborar a tan complicada disyuntiva.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (XXXIII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida (XXXIII)

... anécdota curiosa es que al abuelo, en los destinos propios del ‘cuerpo’, al ser de caballería, él lo tenía que hacer en con su montura. Tuvo una temporal a Jaén y, a pesar de la distancia, así hizo la ruta. Ya hacia el año 28 y de ahí ya no volvió a tener traslados. El cuartel de destino, estaba situado en el barrio de Tetuán de las Victorias, hizo que vivieran en calles próximas a la conocida y principal de la zona, Bravo Murillo (por cierto, aprovechando diré que Bravo Murillo fue un político de mediados del siglo XIX que ocupó varias carteras ministeriales y en 1850, llegó a ser primer ministro, en una de esas ocupaciones fue el propulsor de canalizar el agua a Madrid proveniente del río Lozoya, río serrano de agua cristalina y de gran calidad, hoy en día ya esa agua es mínima parte de la que se utiliza en la ciudad al haber rebasado los límites de población idóneos para ese aporte acuífero), pues como decía, calles como Goiri, Carolinas. Mi tío, el mencionado Nazario, como varón (siempre los privilegios por ello) fue el que cursó algunos estudios en un colegio de frailes maristas. Las chicas, está claro, a trabajar para colaborar al sustento familiar, era mejor aprender un oficio y saber prepararse para ser una buena ama de casa, dote y aporte que la mujer debía llevar para una correcta función matrimonial, era el principal destino femenino. Mi madre entró de aprendiza en un taller de camisería; como toda aprendiza, su misión principal no era, precisamente, aprender el oficio, eran las encargadas de barrer, fregar y hacer los recados de las oficialas. Solo con interés adicional y curiosidad, poco a poco, iban aprendiendo algo. Como la vieron espabilada a la ‘maña’, así le llamaban por tener acento aragonés ya que de Aragón acababa de llegar, la fueron introduciendo en la profesión. Aprendió ha hacer ojales, prender y rematar puños y cuellos y sacando patrones hacía, en casa, camisas para su padre y hermano. Ganaba 1 real (25 céntimos) y cuando vio la oportunidad por el avance de conocimientos solicitó aumento o sino pensaría el seguir, ante ello la maestra, le subió el doble. En ello un joven alto, rubio, guapo le empezó a rondar. Ella, tímida, al principio detestaba que la asediara con las miradas pero, yo creo que en su interior se sentía halagada y Cupido empezaba a hacer de las suyas, y claro la flecha dio en la diana. Él la fue solicitando y, poco a poco, se fue fraguando la relación. Avanzó de cierta forma que un día, de sopetón, le espetó la próxima petición de mano. Lo estricto de la época hizo que mi ‘chiquitilla pero abigarrada’ reaccionara de forma negativa. El abuelo, bonachón y siempre mediador, era de otra ‘pasta moldeable’ (en su carácter, claro), concilió el encuentro y esa petición se llevó a cabo...
(lógicamente, esto proviene de las narraciones escuchadas en el entorno familiar)
(imagen. máquina de coser antigua)

Celos (y II)

Celos (y II)

Las más bonitas historias de amor suelen aflorar sentimientos en los que los celos protagonizan el argumento. Se asocian geográficamente a países y razas más sureños. Yo dudo de la veracidad de esta localización o es que los vikingos como se adornaban con cornamentas estaban inmunes.
Además siempre se le han dan dado mas importancia y privilegio a los celos sentidos por el varón, pero esto es solo por el protagonismo histórico concedido al macho. Porque no nos comamos de vista a la hembra celosa, que no en celo, no es lo mismo.
En España el prototipo de tragedia amorosa femenina de amplia difusión son los sentidos por Juan La Loca de su marido Felipe el Hermoso.
Los celos son difíciles, intrincados hasta de definir. En cada mente que se instalan motivan diversos sentimientos y reacciones. Son viles, obcecados, invaden, manejas, ciegan, etc. ante tanto despliegue agresivo el portador inmaduro pocas defensas tiene. No hay vacuna no se inmuniza.
Que nadie se ría del infectado es, en cierto modo, un enfermo pero soportarle conlleva un gran altruismo. Aparenta manías persecutorias, todo le viene mal, solo aspira a la “propiedad privada”, sería capaz de perder al ser amado, con tal de que nadie, si siquiera lo mirara. Y yo me pregunto, para no extenderme mas, ¿si conocemos todo esto, por qué no remediamos el problema?
Lo dije un carcinoma con metástasis.
(imagen: Juna la Loca

Otelo – Los celos (I)

Otelo – Los celos (I)

No sé si habréis leído el drama de Shakespeare, yo sí, hace muchos años por eso, verdaderamente, no recuerdo el desarrollo. Lo que no me cabe duda es que versa sobre un tema profundamente delicado “LOS CELOS”.
Sin ánimo de incrementar la tragedia ¿de cuántas muertes han sido responsables?. Plasmación hace, el inmortal escritor inglés, sobre el asunto y trato en esta obra, nos remitimos a los siglos XVI y XVII, pero “celos” debieron existir ya en el ‘Paraíso Terrenal’, si tal ‘Edén’ existió. Imagino que Adán los tuvo de ‘el serpiente’, porque sería macho, cuando éste tentó a Eva. También, pensándolo bien, la ocurrencia del ‘Creador’ fue cojonuda, prohibir algo habiendo una mujer por medio, la dichosa manzanita. Claro, ‘el serpiente’ se la ofreció y le habló de las prebendas que ‘mordiendo’ podría obtener y Eva no dudó, hincó el diente, pero no por engaño, sabía de las consecuencias, sabía mas de la cuenta pero, aún así, se la jugó, Seguro que conocía que ese reptil con forma de falo largo pero sinuoso era el oponente de Dios, es decir, el demonio y trató, con ello, de enfrentarles y claro éstos se dieron de hostias. La pelea, en teoría, la ganó Dios, pero Satán ni se rindió ni se rendirá nunca. Es como hidra de infinitas cabezas, le cortas y las renueva con mas bríos. Ésta, mi sucinta versión de la historia del ‘Jardín del Edén’, conduce al origen de los celos. El tal Adán fue el perjudicado. Luego la historia cuenta con innumerables versiones de las tragedias causadas por los celos. Esas las contadas, que las anónimas son casi infinitas.
En términos médicos actuales se podrían clasificar como una especie de carcinoma con metástasis.

Vocaciones

Vocaciones

Se dice tener vocación de o para... Vocación es la afición natural del ser humano para hacer o realizar algo. Pero, incluso para conseguir alcanzar ese objetivo, hace falta que se vea acompañado de cierto don innato y, después, la oportunidad de medios necesarios para su logro. La vocación es algo muy interior. No consiste en emular vidas ejemplares anteriores. Te puede extasiar el cuadro de “Virgen con el Niño” de Murillo y no por ello te brotará la vocación de ser pintor de “Madonnas”. Faltará la chispa, el don natural comentado. Se dice que todo, con empeño, se puede aprender y realizar. No es cierto, En el caso que nos ocupa de patrón sobre el oficio pictórico, aprenderás técnicas, llegarás a manejar unos pinceles con mas o menos soltura, la teoría cromática, etc pero el resultado será algo diferente, carecerá de la inspiración sublime que conduzca la mano que sostiene el pincel para dotar de la vivacidad y armonía necesarias que complementen las expresiones faciales, las posturas, las delicadezas, los fondos, las transparencias. En una palabra ‘el instinto básico del verdadero artista’ dotado, no instruido.
Estamos en los albores de una transmutación genética, la ciencia avanza, que mediante clonaciones, injertos, implantes y demás técnicas de laboratorio, se sea capaz de realizar un artista ‘in vitro’. Aún así faltará el ‘soplo divino’, la etérea inspiración sobrenatural que dote al ‘experimento’ de la capacidad de consecuciones reservadas a los provistos del talento prodigioso de esa cualidad.
He expuesto el tema reparando en una de las artes plásticas. Traslademos el asunto a cualquier materia y obtendremos el mismo resultado, lo demás serán remedos.

(imagen: Madonnas de Rafael)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXII)

... Sobre la familia materna, iniciando con los abuelos, Cipriano y Mª Cruz, nacidos ambos en 1885, en Íscar y Alcarzarén, ambos pueblos de Valladolid, él, hombre de campo con una especialidad principal que era de la recogedor de piñas al ser zona muy piñonera, aunque como labriego ejerció de todo lo que se presentaba, trabajador de hoz en la siega, trillador, aventador, todo eso en cuanto al cereal, trigo, cebada, centeno. Luego labores de hortelano, todo tipo de cuidado en la huerta, después la vendimia; mas tarde el arado, la siembra, los burros, mulos y bueyes, sus compañeros de trabajo, hasta llegaban, a veces, a compartir establo para dormir. La abuela, sus labores, que en aquellos tiempos eran duras, durísimas, toda labor manual, con todo el esfuerzo, desde el acarrear agua desde los caños a las casas, a dar de comer a los animales de corrales, ir a por su borraja, limpiar casa, cocinar a fuego de leña, lavar a mano en lavaderos sin agua corriente, frotando y frotando, para que la mísera ropa con la que contaban estuviera limpia y adecuada. Contrastaban las figuras de los abuelos, él alto y fuerte 1,80 y ella no creo que llegara al 1,50. Sus nombres, como corresponde a castellanos viejos (no hace muchos años esa región, que no comunidad, se llamaba Castilla la Vieja, aunque, realmente, Valladolid estaba encuadrado en la región de León, con las provincias de León, Zamora, Salamanca y Palencia), pues como decía, se correspondían con el santo del día, así que el 26 de septiembre, San Cipriano y el 3 de Mayo, día de la Cruz de Mayo, les ‘bautizaron’ oficialmente y ¡ojo! con salirse de esta tradición. La superstición reinante popular, achacaba malos augurios sino se cumplía con ese designio tradicional. Su residencia fue en Alcazarén, nombre árabe con significado del “los dos alcázares (castillos)”, aunque ahí no hay restos de ninguno, los debió de haber. Los abuelos se casaron en 1910 y allí nacieron Nazario (12/06/1912), Teófila (mi madre), (06/02/1914) y Esperanza (28/03/1916), todos, claro, con el santo del día correspondiente. El año 1920, el abuelo con 35 años toma la decisión, buscando una salida mejor para sus hijos, de incorporarse a la Guardia Civil, para lo que tuvo que recordar que sabía leer y escribir, algo que creo tendría ya perdido por falta de práctica y encima con poca base. Pues lo consiguió y, además, con el conocimiento o especialidad extra de al saber montar equinos ingresó en el cuerpo de Caballería. Tuvo, principalmente, destinos aragoneses, Ejea de los Caballeros y Calatayud, localidades de la provincia de Zaragoza, en la última nació una cuarta hija un 30 de noviembre, le pusieron de nombre Andrea, santo del día y por vivir en Aragón se le agregó un María del Pilar, tan normal por aquellos pagos. Falleció con 2 años y mi abuela achacó buena parte de esa desgracia a que se le llamaba por el segundo nombre, también una una quinta niña, pero de ella no conservo referencias, poco o nada le oí a mi madre sobre ella, también fallecida muy prematuramente, cosa normal en la época.
...
(Imagen: campesino)

El tiempo pasa - As time goes bye

El tiempo pasa - As time goes bye

El otro día, a colación de un comentario sobre una persona obesa, conocido por mí desde hace varios años, llamado Manolo Sierra, que lleva el tema artístico y de entretenimiento del hotel La Barracuda en Torremolinos, hizo, en una de sus bromas habituales, unos pasos de baile, tipo fox-trot, engarzando con esa broma, hice un comentario y dije “que era la menos parecido a Fred Astaire”.
Este comentario, curiosamente, hace relativos pocos años, hubiera sido captado por cualquiera. Fred Astaire fue un excepcional actor, pero sobre todo, bajo el punto de vista como bailarín en películas musicales. Nacido en Omaha, Nebraska, Usa, en 1899, intervino en 45 películas en dilatada carrera. Era, llamativamente, delgado, y se movía a su antojo por los escenarios musicales, acompañado de actrices como Ginger Rogers, Cid Charisse, Rita Hayworth, todas ellas espléndidas acompañantes a sus perfectos ritmos. Décadas de los 30, 40, 50, donde lució y exhibió sus ágiles cualidades rítmicas. El acoplamiento, sobre todo con las dos primeras, rayaba en la perfección. La conjunción de sus movimientos al ritmo de la música provocaba deleite. Continuaría con los elogios merecidos, pero mi comentario no era una crítica sobre su arte pero mi comentario era explicar que para una gran mayoría de los que me rodeaban, ignoraban a Fred Astaire, como he dicho era delgadísimo, el polo opuesto a Manolo Sierra.
De ahí mi comentario y título “el tiempo pasa”, en inglés “as time goes bye”, título de la canción de la película Casablanca, Solo la curiosidad y la historia pueden hacer revivir agradables recuerdos e instruir ignorancias.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXI)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXXI)

...La hermana, la única hembra, segunda en orden de vivientes, mi tía Concha, era de la clásica profesión de la época ‘sus labores’, era guapa, muy guapa (comentario de mi madre), pero fotos de la época, que tuve ocasión de ver, lo confirman pero, eso si le faltaba garbo, chispa, en una palabra era sosa. Seguía mi tío Mario, también guardia civil, como dije, por mandato, pero quizá con mejor predisposición, le tocó vivir una época complicada y fue combatir el maquis (para los más jóvenes palabra utilizada para designar a insurrectos que no aceptaron la derrota en la fatídica guerra civil y que desde lugares rurales luchaban contra el régimen, aunque era término general para cualquier movimiento guerrillero no oficial). Ya los más pequeños, Emilio y Carmelo, en la decadencia del abuelo o por otras circunstancias, tuvieron otras salidas, estudiaron Maestría Industrial, algo equivalente a la Formación Profesional actual. Esto les sirvió para acceder a puestos técnicos en Telefónica y Standard (hoy en día Alcatel), pero sus ideales políticos de juventud les llevaron a discrepar con el estado dictatorial y les condujeron a la aventura de una emigración hacia las llamadas ‘américas’ eligiendo como país destino la Argentina, país emergente de Sudamérica que en aquel momento se encontraba en pleno auge, aunque el sistema también era dictatorial, pero el gobernante, el general Juan Domingo Perón y sobre todo el carisma de su encantadora esposa Eva Duarte, persona de la farándula pero populista y seductora, se ganaban a un entusiasta pueblo, dotado de excelentes y vírgenes recursos económicos. A primeros de los 50, se situaron en Buenos Aires en travesía náutica que tuvo punto de arranque en Barcelona, por tanto hasta la partida hicieron parada en nuestra casa. Después una singladura de unos 20 días, les convirtió en sudamericanos. Con ello he hecho una somera descripción de la familia paterna, posteriormente, haré extensión sobre sus vidas. En próximo relato trataré sobre la familia materna... (imagen:Eva Perón)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXX)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXX)

...Llegado el momento de hacer detalle de otros miembros familiares, empezaré por mi abuelo paterno, Emilio Sánchez Moreno, nacido en Madrid en 1877, era el menor de 11 hermanos que provenían de familia de cierta alcurnia o abolengo, no tengo muchas referencias, pero recuerdo haber visto unos álbumes de fotos, donde figuraban personajes con trajes tipo esmoquin y algunas condecoraciones. Mi abuelo al parecer ya nació en momento de decadencia familiar, al ser menor, parece que ya no disfrutó de los mismos privilegios, aún así en las postrimerías del siglo XIX, consiguió el título de Bachillerato Superior, algo casi impropio de la década de los 90 de esa centuria. Luego al parecer, las cosas se complicaron e ignoro el porque no supo o pudo sacar privilegios de esos ‘elevados conocimientos’. Ingresó en la Guardia Civil y llegó a obtener el grado de sargento, cuando muchos de los capitanes que tuvo eran casi analfabetos, pero al parecer, un carácter bastante agrio y algo adicción a la bebida debió de perjudicar bastante el posible brillante porvenir, encima, para mas detalles, a la mas mínima ‘restregaba’ a sus superiores su mayor instrucción y por ello siempre fue denostado. Estando en algún lugar de la provincia de Granada, posiblemente en Colomera, conoció a mi abuela ella, era de allí y se casaron cuando ella tenía 19 años. Mi abuela Jacinta Moreno Rodríguez, nacida en 1886. También parece ser que en su familia el nivel económico era bueno, hasta tenían peluquera particular, según cuentan, alguno de esa familia fue propietario del Balneario de Lanjarón en Granada. El padre, es decir mi bisabuelo, al parecer fue bastante juerguista y dilapidó las rentas en juergas flamencas por cortijos o cármenes granadinos.
Pues se unieron en matrimonio y tuvieron once hijos cosas, por entonces, habituales, lo mismo que a la mayoría de edad solo llegaron 5. Mi padre el segundo, quedó como el mayor de los hermanos, llegando a tener una diferencia de edad de unos 20 años con el último. La fecha de la boda, según cálculos que me salen debió de ser en el año 1905. Mi padre el segundo, quedó como el mayor. Nació, como su madre en Colomera el año 1907, pero luego ya desde los 6 años ya no volvió por allí, luego perdió su patria chica. MI tía Concha, año 1913, nació en otro pueblo próximo, Campotéjar, única superviviente en la actualidad. Siguieron Mario, éste ya nacido en Madrid, igual que Emilio y ya, el último de los supervivientes, Carmelo, nació en Cerezos de Abajo (Segovia). Esto era algo normal en las familias de los guardias civiles, donde se sucedían los traslados. Herencia profesional de mi abuelo, la tuvieron mi padre y mi tío Mario y ambos fueron guardias civiles. Yo, por mi madre, supe que a mi padre no le gustaba esa labor, carecía de vocación para ello, pero en aquellos tiempos el padre solía imponer su ley y marcar las pautas.
...
(imagen; busto Guardia Civil de gala de épocas anteriores)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXIX)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXIX)

(tras incorporación vacacional, continuo con mis modestas descripciones, es como si mi barco hubiera estado en un caladero revisando y poniendo a punto su casco...)
... a pesar del lujo de aquella casa, en los bajos había una carbonería (el carbón imagino sería del de mayor combustibilidad, una tienda de muebles de calidad y boato, una zapatería, una camisería, mejor no mencionar los precios, en conjunto la única que desentonaba un poco era la carbonería, pero cosa curiosa, aún así el carbonero nunca estaba sucio, aparecían los cargadores y descargadores que eran los que ejecutaban la labor de manipulación y él representaba algo así como el comerciante encargado de los pedidos únicamente..
Un amplio portal de mármol blanco, tras unas grandes puertas de entrada, con aldabones dorados, conducía hasta otras puertas mas interiores acristaladas que daban acceso al ascensor.
La vecindad, toda adinerada o bien posicionada tenían un mínimo de 3 sirvientas uniformadas. Recuerdo a un tal D. Manuel Torres López, que era el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid, ‘los Frías’ una potentada familia con fincas en Salamanca, un tal Octavio Rozas, un matrimonio canario de bastante edad y una tal Dª África, de estos últimos mencionados tengo menos referencias memorísticas. Conocí algunos pisos por dentro ya que los inquilinos disfrutaban de extensas vacaciones estivales, de aquellas de 3 meses, frecuente en las personas de elevada posición, entonces mi abuelo era el depositario de todas las llaves y encargado de la custodia y mantenimiento, por ello tuve la oportunidad expresada de conocer esas viviendas. Eran pisos lujosos, muebles ostentosos, vitrinas con cristalería y plata. Mi abuelo era muy servicial, era muy apreciado y considerado por estos moradores. Siguiendo con la descripción familiar, mi abuela materna, Mª Cruz, contrastaba con su baja estatura, con la envergadura del abuelo. Se dedicaba a la atención del hogar, la misión de llevar la portería era obligada para el abuelo, con mono de trabajo en las primeras horas de la mañana, desde que encendía la calefacción de carbón central y limpiaba a fondo las dependencias del portal. Todo ello cuidado al máximo.
Bueno pues las casas de los abuelos, los domingos se reúnen mis tíos en tertulia con el objetivo de ir a ver a los abuelos y se intercambian los comentarios sobre sus vidas, aunque están bastante al corriente, debido a que las visitas son, prácticamente, semanales. De noticias nuestras tampoco estaban carentes, porque aunque el teléfono todavía no era de tipo doméstico, mi padre muy detallista y buen descriptor en sus cartas les actualizaba de nuestra modesta existencia.
...
(imagen c/Serrano, 21) de Madrid

Cerrado por vacaciones

Cerrado por vacaciones

A mi legión de lectores (no creo que pasen de 3 y eso por cierta amistad), les digo que el compromiso vacacional me obliga a suspender por unos cuantos días mis modestas publicaciones. Siento la gran decepción que ello puede causar en vosotros, trataré de compensarlo con un mayor esfuerzo en mi retorno. No dudo habréis interpretado mi sentido irónico porque, la única ventaja de que tenéis los pocos que contactéis con mis artículos es que no tenéis el más mínimo compromiso de un seguimiento obligado, es decir, la tortura es relativa.
El levante o poniente de la Costa del Sol renovará en parte mis ideas aunque creo que ya no estoy en un momento de cambios radicales, dije hace poco en algún pasaje ‘Ego sum qui sum’, “Yo soy el que soy” pero, comprendo que es una presunción utilizar esta frase bíblica atribuida a Jesucristo. No soy católico practicante, me bautizaron, costumbre de la época en este país y tampoco he desestimado las buenas intenciones del fondo de cualquier religión para recomendar discernir el bien del mal, aunque creo que eso nace con la persona y el que no lo pone en práctica es, simplemente, porque se desvía.
Resumiendo mis atribulados lectores, no desesperéis, tengo la intención de volveros a ‘abrumar’ con mis disquisiciones mas o menos argumentadas y con poco o mucho sentido. Es una forma subjetiva de ver las cosas. Cuando hablo de mi modesta vida y sus alrededores, pretendo mas que nada ser cronista de ciertos aspectos de una sencilla experiencia vivida y como dijo Machado “se hace camino al andar”.
Hasta pronto y no desesperéis. Yo diría mejor descansad. A partir del día 20 más o menos, apareceré de nuevo con, estas, mis cosillas.

(Imagen: Hotel La Barracuda - Torremolinos - Mi cuartel general)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXVIII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXVIII)

... en esa estación, diversos mozos, todos con gorra de plato y algún distintivo del lugar bien de pensión u hotel, ofertaban habitaciones, luego los llamados mozos de cuerda, llevaban equipajes hasta los taxis a cambio de una pequeña estipulación concertada. Nosotros, una vez aquí, nos dirigíamos a nuestro pequeño piso de alquiler distante de la estación a unos 20 minutos andando. No llego a recordar si íbamos a pie o en taxi, siempre digo que como los tiempos no estaban para emplear en dispendios, se hacían siempre esfuerzos para evitar gastos. Aquí ya pasábamos nuestras ‘vacaciones’, familiares. El tema consistía en frecuentes visitas a abuelos paternos y maternos y de paso encuentros con tíos y primos. Siguiendo un orden, mis abuelos paternos, Emilio (1877) y Jacinta (1886). Él era natural de Madrid, y después de dejar la Guardia Civil, imagino que por cumplir la edad reglamentaria y acabada la guerra entro como Conserje en un emblemático edificio de Madrid, situado en la Plaza del Callao, en pleno cogollo de la Gran Vía madrileña, es la Asociación de la Prensa. El edificio hoy en día no ha cambiado, tiene un diseño precioso. Ahí en la planta 13ª le tenían destinada una vivienda. Mi abuela de Granada, Colomera por mas señas. Curiosamente, después de residir en Madrid casi toda su vida, falleció a los 88 años con su acento granaíno, pelo ondulado y moreno, limpio de canas.
Mis abuelos maternos, Cipriano y Mª Cruz, ambos de la provincia de Valladolid, él de Íscar, ella de Alcazarén, pueblo donde luego nacieron mis tíos y mi madre. Nazario, Teófila (mi madre) y Esperanza, a cada uno y como era irrompible costumbre, les cayó el santo del día Mi abuelo ya retirado de la Guardia Civil, ejercía de portero en una lujosa finca del elegante barrio Salamanca de Madrid, en la calle Serrano nº 21. Vivienda con amplios, y señoriales pisos de 6 plantas y dos plantas por piso y, lógicamente, ya en esa época y tipo de vivienda con ascensor. La casera, propietaria de la finca era una tal Paulina Alfaro que fue suegra de la vedette de revista mas conocida de la época, la argentina Celia Gámez. En la primera planta, vivía la tal Dª Paulina y había un estudio fotográfico llamado ‘Amer’, que tenía el privilegio de fotografiar a toda la alta sociedad madrileña, la llamada ‘crema’...
(Imagen : edificio Asociación de la Prensa de Madrid)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXVII)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXVII)

... continuando hacia abajo, topábamos con Ateca (famosa por la fabricación de chocolates), Terrer, Alhama de Aragón (de aquí tendré capítulo especial, mas adelante), la vega frutera del Jalón, especialmente, sus melocotones, los aragoneses cerrados los llaman ‘malacatones’, Ariza, Monreal de Ariza, para entrar en la numantina provincia de Soria, al paso por Arcos de Jalón (observar detalles en www.arcosdejalon.com), después el emblemático poblado de Medinaceli, romano y árabe, representativo arco romano (no dejes de observar www.medinaceli.com, merece la pena). Esta población ya está a 150 kms de Madrid, son los ¾ del viaje, pero todo un mundo por delante todavía hasta la etapa final. Ya accedemos a la provincia de Guadalajara, primer pueblo Alcolea del Pinar, zona muy fría en épocas invernales, Sigüenza, histórica con su ‘Doncel’, continuamos por Atienza, Torija, todas ellas con piedras romanas, sino más antiguas, en algunos casas y ya la capital de la provincia Guadalajara, bañada por el río Henares, con puente árabe del siglo XII, se llega a Azuqueca y ya se traspasa a la provincia de Madrid, topándose con el primer pueblo de esta línea, Meco. Siguiendo el curso llegamos a la ‘Complutum’, fundada por los romanos en el siglo I de nuestra era. A mediados del siglo VIII es dominada por los musulmanes, que construyen un castillo, llamado Qal´at abd al-Salam (castillo de al Salam), del que deriva el actual nombre de Alcalá de Henares. La patria chica de nuestro D. Miguel de Cervantes, Alcalá de Henares, ‘huele a historia’, todo historia, famosa Universidad fundada en el siglo XVI por el Cardenal Cisneros. En esta estación un producto muy típico siempre era ofrecido, las almendras garrapiñadas, almendras tostadas con azúcar, hoy en día ese tipismo totalmente erradicado, ahora los trenes de cercanías y los talgos de alta velocidad no permiten que se vea ya ningún tradicionalismo, siguiendo el curso del río Henares, se pasaba por San Fernando, Torrejón y pronto se avistaba la férrea construcción de la estación de Atocha. Explicaré mas adelante el cambio actual. Entonces la estación abarrotada de receptores de viajeros. Besos, abrazos, risas, lágrimas, nerviosismo, final del trayecto...

Imagen: Universidad de Alcalá

La vida familiar y sus circunstancias.

La vida familiar y sus circunstancias.

Hoy me he enterado, algo suponía, pero quizá sea fácil decirlo a tiro pasado, de que mi hija mayor, recientemente, separada después de diez años de matrimonio, está relacionada desde hace tiempo con el jefe del local donde trabaja. Un establecimiento de hostelería en la pequeña capital cerca de Madrid, donde reside. La cosa puede provenir de hace unos tres años, cuando ya comentó algo de la desgana matrimonial en la que se encontraba. Sobre ‘7 años de matrimonio’ se han hecho hasta conocidas películas, abordando un tipo de tema, como de ‘cansancio’, ‘monotonía’, aburrimiento’, etc. Yo de esto había oído hablar, pero como de tantas cosas no pensé demasiado sobre el tema. Lo confirmas mejor cuando un ejemplo práctico, en cierto modo, se te acerca, o te afecta en algo. Este es mi caso, al tratarse de mi hija, ahora le doy mas sentido al escepticismo que, sobre este asunto, mostré anteriormente. Este hastío fue provocando el deterioro cada vez mayor de la relación familiar. Ella, responsabilizaba al marido, yo, particularmente, le considero buena persona, pero quizá frágil en su personalidad y poca iniciativa personal. Mi hija, buena persona, nunca demostró lo contrario, algo fantasiosa, pero bastante mas activa que el marido, mayor decisión, ciertos ‘pajaritos’ circulan por su cabeza. Con estos ingredientes, poco a poco, se ha ido pasando el ‘guiso’, le faltaba o sobraba condimento, depende del lado de cada uno. Ella al no encajar esa monotonía, posiblemente, encontró otros cauces mas adaptados a su idea y, claro, en ese momento, a lo ‘ 7 años’, las cosas empezaron a gestarse de otra forma.
La niña que tienen, nació con un ventrículo atrofiado, detectada esta anomalía en el octavo mes de embarazo. Por ello, al cumplir el año, le fue practicada una operación a corazón abierto, para mediante una ‘obra de fontanería’ hacer posible que esa víscera vital funcionara con las dos aurículas y solo un ventrículo. En aquel momento a la niña (nunca le llamo nieta, no me gusta, hoy por hoy, el término abuelo, ni además lo ejerzo) le vaticinaron dos o tres operaciones mas para ir adaptando el organismo a esa irregularidad. Como la cirugía cardiológica ha experimentado una amplia evolución, han conseguido que hacia los 7 años que la niña ha resistido mas o menos, hacerle una segunda y al parecer última operación que, dentro de lo que cabe, no le deja una mala calidad de vida. Al ser niña con menos defensas naturales, ha ido cayendo en diversas enfermedades, unas propias de la infancia y otras por mayor propensión ante la falta de protección biológica necesaria. Bien parece ser que por estas adversidades de la niña se han ido sosteniendo los ‘cimientos’ de esa endeble causa matrimonial y llegado el momento de una mayor estabilidad de la niña ha llegado el momento de tomar las decisiones que in mente estaban, sobre todo, por parte de mi hija y a determinado cambiar el signo y ritmo de su vida.
Los clásicos por mucho que nos reciclemos, estas cosas las vemos algo opacas, pero no seré yo quien objete nada al respecto. Mi paternidad, no representa ya influencia en la mayoría de edad de mis hijas y ellas son dueñas de sus decisiones. Solo deseo como padre que estén certeras en sus elecciones y su máximo bienestar.
Siempre pienso que los niños, en los matrimonios ‘rotos’ son los más perjudicados y, a veces, desorientados para elegir la mejor ‘carta’, aunque el ritmo de la vida actual da la sensación de haber creado genes especiales para traumatizar menos por estas causas.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXVI)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXVI)

...Tomando como orientación el viaje de ida de Barcelona a Madrid, lógicamente, atravesabas localidades barcelonesas, tarraconenses, me suenan nombres como Flix, Marsá-Falset, etc. Había alternativa de ir por la provincia de Lérida, pero no era la habitual. Luego ya se adentraba por Aragón, arideces en la provincia de Zaragoza, con el deshago que suponía llegar a esta capital, mediada la ruta y su caudaloso río Ebro. Gentes de la zona todo carácter, nombres de pueblos como Épila, Caspe, etc todos ellos con connotaciones históricas, unos por batallas, otros por firmas y compromisos de acuerdos históricos, de guerra o paz, como el famoso ‘Compromiso de Caspe’, porque el que se evitó una guerra en los reinos de Aragón, al morir el rey Martín el Humano en 1412 sin descendencia y se reunieron 9 compromisarios en esta localidad, 3 por Aragón, 3 por Cataluña y 3 por Valencia, acordando nombrar rey al infante Fernando de Antequera que provenía de la familia castellana de los Trastámara. La batalla de Épila en donde Pedro IV el Ceremonioso venció a la Unión Aragonesa aboliendo sus privilegios. En fin toquemos por donde toquemos encontraremos historia. Así que ya vemos el templo de Nª Sª del Pilar, el puente de piedra sobre el Ebro, estamos en la ‘Cesaraugusta’ romana, la Zaragoza posterior. Aquí parada amplia, unos 30 minutos, hubiera casi dado tiempo a ir a ofrendar flores a la ‘Pilarica’. Asomado en la ventanilla, oías con atención y curiosidad el acento fuerte de los maños, a veces, con vocablos ininteligibles por ser expresiones propias de la tierra y no usadas, normalmente, fuera de ahí, como en tantos sitios de esta variopinta España. Parecía sentirse hasta entonar y bailar jotas típicas de la región y de alegres y ágiles pasos. ¿Dónde váis, pues?, pregunta frecuente que te hacían desde los andenes con su entonación característica. Cruzar Zaragoza, representaba el privilegio de pasar por el río más caudaloso de España, nacido por allá en tierras cántabras y desembocando en delta impresionante por tierras tarraconenses, con amplia y productiva ribera. Al seguir bajando por los rudimentarios y traqueteados raíles y desgastadas y carcomidas traviesas que soportaban el paralelismo necesario para el avance de las ruedas del tren, llegabas entonces a Calatayud, localidad en la que mi madre con unos diez años residió, por destino de su padre, mi abuelo. Es ciudad monumental, curiosamente atravesada por dos ríos que discurren paralelamente, como una mínima separación por la ciudad, el Jiloca y el Jalón, el primero afluente del segundo y este a su vez del Ebro. Tiene una historia curiosa, que parte de un mito que durante muchos años fue de mal encaje para ellos. Hasta había coplas dedicadas al efecto. Es la historia de la Dolores. Había un dicho “si vas a Calatayud, pregunta por la Dolores, y comprendía algo como una hembra amiga de hacer favores” y claro esta historia les ponía malitos, porque desde los trenes, mucha gente que conocía algo del tema tenían el mal gusto de hacer la preguntita de la Dolores y había encabronamientos y enfados. Hoy he en día, reciente, he sabido que hasta han abierto un mesón de cierto nivel, llamado de ‘La Dolores’, en una antigua casona señorial remozada, así que del mal, ha pasado a ser explotación...

Y XV - Aclaraciones, corolario a ‘LOS HIJOS’

Y  XV - Aclaraciones, corolario a ‘LOS HIJOS’

(LEER DESPUÉS QUE EL ENSAYO)
En el modesto ensayo sobre tema tan arduo que abordé sobre los hijos, las madres, los padres, sus relaciones, el avance y proceso del crecimiento, se podrá tacharme de negativo. En términos generales, no me importaría ser yo el riguroso y el equivocado pero desgraciadas evidencias reales demuestran que no estoy tan errado. Poco hace que, en el País Vasco, el acoso de indeseables provocó el suicidio de un adolescente y eso contemplado desde el punto de vista tragedia fatal, pero ¿cuántos soportan a diario tremenda presión?. ¿cuántos silencios al respecto?, ¿cuántos silencios por temor?. Raro es que gente de bien no se vea implicada en agresiones más o menos degeneradas. Por eso, a mi muy pesar, acometí la parte negativa como proclama contra esos bárbaros, no queriendo dar a entender que no existiera una juventud comprometida.
Ahora la parte positiva, la callada, pero lo respetuosa, la sana y ya hice cita de ella, entre tanta negatividad para comparar, ensalzar y destacar. Pienso que la mayoría de la juventud es sana, noble, comprometida, con sus cosillas, claro, eso siempre ha sido y será. Tampoco todos los padres ( refiriéndome al varón) son todos irresponsables, ni mucho menos, son bastantes los que se interesan por las cosas de sus hijos y les estimulan y reconducen en casos necesarios. Ni todas las madres son tan sacrificadas, aunque aquí, si lo son la mayoría, es de innata naturaleza. En el relato en general, en general, he pretendido dar a entender la desgracia que representa que una minoría destructiva y nefasta, domina y controla muchas veces, imponen su maldad y lo peor es que este carcinoma, como bien sabemos, tiene metástasis, se va extendiendo.
Pongamos y actuemos para poner los medios posibles para evitarlo. Colaboremos todos, recogeremos sus frutos.

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXV)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXV)

... otra peculiaridad en los viajes, era el asunto de compartir, en general, entre los ocupantes del departamento. Por educación, se saludaba nada mas entrar en el compartimiento, más o menos, pero poco a poco se iniciaban ciertas presentaciones y consultas del destino del viaje y el clásico ofrecimiento del estar a su disposición para lo que necesite o guste. Estas ofertas tenían su riesgo, porque en muchos casos se tomaban como simples cumplidos pero muchas veces había quien las tomaba al pie de la letra con un grado de desfachatez rayana en lo descarado. Pues bien como digo el compartir se refería tanto a los diálogos y conversaciones, como las vituallas reponedoras y necesarias para tan largos recorridos. Mi madre era el prototipo de la previsión. Un amplio maletín comprado al efecto o en su caso un bolsón colmado de diversos alimentos, empanados, rebozados, embutidos, tortillas, frutas, etc lo habitual de llevar hecho, alimentos modestos pero precisos y adecuados. Por el contrario de esta provisión estaba el ‘listo’ o ‘pícaro’, ese que iba con las manos en los bolsillos, como vulgarmente se dice y que aceptaba cualquier ofrecimiento, eso sí no a la primera, y además lo hacía claro ¡por no despreciar!. Como las paradas en las estaciones, que eran muchas, solían ser prolongadas, daba lugar a que desde los andenes o subiendo al mismo tren, te ofertaran productos propios de cada localidad. La venta no era demasiado productiva ya que los bolsillos estaban menesterosos.
La marcha del tren en aquella época, al viajero le podía parecer rápida, pero claro no era así y, con ello, te daba lugar a presencia el paisaje con detenimiento. Era casi como una clase práctica de geografía. Aprendías nombres de pueblos, ríos, etc.
En las estaciones había bullicio, alegría, la gente de los pueblos acudía a ellas como entretenimiento y curiosidad. En cada estación un gran reloj de esfera blanca y números y manillas en negro, remarcaba el retraso cada vez más amplio de ese tren llamado ‘rápido’, pero como el viajero carecía de referencia no podía observar la diferencia. La cantina, lugar lóbrego y, generalmente, sucio, era el centro de reunión de los que esperaban el turno de su tren o gente del pueblo que utilizaba ese bar como distracción. En esas paradas, había gente que bajaba a la cantina y adquiría una botella de gaseosa dulzona y caliente, impropia para calmar la sed.
Desde la ventanilla, asomado, parecías más importante que los que miraban al tren. Tu ibas embarcado en el testaferro y los de la estación eran meros espectadores...

(Imagen: Estación Francia - Barcelona)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXIV)

Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXIV)

... en estos viajes, variopintos prototipos, desde el clásico gañán con su cesta de hortalizas o aves o animales de corral, hasta la modesta familia que, casi obligada, hacía algún desplazamiento, para ver a algún familiar próximo o solucionar algún tema en la capital. Éstos no eran viajes de placer, el turismo no existía, pero para no ser placer, daba esa sensación por la expresión de felicidad mostrada en los viajeros que según iba, lentamente el viaje, iban cambiando de coloración. Me explico, las máquinas de vapor, armatostes monstruosos de tamaño, calderas de agua, calentada por los fogoneros, a carbón. Este material iba en vagón situado detrás de la máquina, llamado tender el cual rebosaba de la negra piedra. Ésta en su incandescencia atizada por citados fogoneros, provocaba la vaporización del líquido elemento y este vapor activaba las válvulas que ponían en acción las bielas, avivando e impulsando la rotación de las ruedas, iniciándose el arrastre de los vagones. Bueno pues esta combustión expelía como resto una columna de negro humo que arrastrada por el viento a modo de cola de cometa recorría todo el tren, penetrando por las ventanillas y claro al contener partículas carboníferas se posaban por el rostro de los acalorados viajeros que al pasarse las manos por la cara poco a poco se iban tiznando, caricaturizando y ‘maquillando’ al receptor. Al final del viaje los rostros de los atribulados viajeros estaban ‘decorados’ con ese hollín en asimétricos dibujos. Eso sí, llegabas a casa y tenías, bueno el que lo tenía, la pileta de la cocina para poder, a duras penas asearte, frotándote con un jabón muy extendido por entonces ‘Lagarto’, nada de aromas, simplemente jabón y una vez restablecido y aclarado el semblante, pues todo olvidado...