Mi bitácora. La nave en el mar de mi vida. (XXI)

Continuando con la descripción de la casa, frontal a la puerta de entrada, del recibidor una puerta acristalada y traslúcida, daba acceso a un gran salón comedor. Los escasos muebles que teníamos, algún a parador, una mesa, unas sillas y una mesa camilla, en otro lado del salón, era todo el mobiliario, flotante en aquel extenso espacio. Ah, complementaba un vetusto aparato de radio de grandes bujías, desde donde salían los entretenimientos de aquellos momentos. Programaciones sencillas, programas, instructivos, novelas, músicas dedicadas, concursos, retransmisiones deportivas y noticias. Precisamente en Barcelona se hallaba la emisora decana de la radio española EAJ15, radio Barcelona. El salón tenía dos balcones, el de la derecha, daba a un pasaje (calles estrechas, llamadas así en Barcelona y muy extendidos por la ciudad). De ese salón salía un pasillo que en su parte izquierda había una puerta que conducía a un amplio cuarto de baño, completo, me refiero a lo que presuponía en aquel momento, lavabo, espejo, taza de servicio, bidet y gran baño. Alicatado en azulejos negros y con un ventanal al patio del que ya he hablado. Tenía aspecto elegante o me lo parecía a mí, claro, acostumbrado a ver otras cosas de inferior nivel. En la parte derecha del pasillo, una gran habitación que fue el dormitorio de mis padres. Y al final de este, se entraba en una espaciosa habitación que podría haber sido destinada a salón o comedor, pero que ellos aplicaron a dormitorio para mi hermana y para mí. Las camas parecían flotar en tan inmenso lugar. Al final de esta habitación estaba la del misterio, única de la casa cerrada con llave y que nunca vi. Debía el propietario de tener ahí alguna pertenencia. A la izquierda de esta habitación, otra, algo más pequeña pero de buenas dimensiones nos sirvió de armario general. Ahí situaron unas cuerdas o barras que sirvieron de perchero, todo ello cubierto por un cortinaje para ocultar lo allí colocado, además como no era necesaria su utilización, el resto sirvió como cuarto trastero.
En fin esta casa parecía todo un palacio...
(Imagen: Calle Puertaferrisa, 13, domicilio)
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